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CONDUCTA VERBAL APUNTES PARA UN SEMINARIO
Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza
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EL TRABAJO PIONERO 1.
Conducta Verbal. B. F. Skinner 2.
El significado seleccionista de C. S. Peirce y B. F. Skinner Por R. A.
Moxley LOS
DETRACTORES 3.
El nativismo de Chomsky : una revisión crítica D. C. Palmer 4.
El nativismo de Chomsky reconsiderado. D. C. Palmer PERSPECTIVA
Y DESARROLLO 6.
Conducta verbal : historia y futuro M. Normand 7.
Analizando los datos verbales : principios, métodos y problemas J. L. Lemke 9.
Análisis de protocolos M. R. W. Dawson 10.
¿Qué es una red neuronal artificial? Battelle
Memorial Institute 11.
Modelando la evolución de la gramática J. Batali 12.
Modelamiento computacional de la conducta verbal. Cambridge Center for
Behavioral Studies EXTENSIONES 14.
El análisis funcional de los términos psicológicos : el problema de la simetría.
S. Leigland EL TRABAJO PIONERO
B. F. Skinner, 1957 Un resumen de
Jaime E. Vargas Mendoza Definición. Se llama
Conducta Verbal al comportamiento cuyo reforzamiento está mediado por la
intervención de otra persona. Un Análisis Funcional. Definición:
Se llama Conducta Verbal al comportamiento cuyo reforzamiento está mediado por
la intervención de otra persona. Un Análisis
Funcional: El hombre actúa sobre el mundo y lo transforma, al mismo tiempo que
él mismo cambia, debido a las consecuencias de sus propias acciones. La
conducta puede alterar al ambiente mediante pura acción mecánica. Sin embargo,
en muchas ocasiones el hombre actúa indirectamente sobre su ambiente, de donde
emergen las consecuencias últimas de su comportamiento. En lugar de ir hacia
una fuente “solicita que le traigan un vaso de agua”. Los problemas que
surgen de este especial modo de acción, generalmente se asignan al campo del
habla o del lenguaje. Formulaciones Tradicionales. La Lógica
y las Matemáticas hacen un análisis formal del lenguaje, pero no han
desarrollado las técnicas necesarias para un análisis causal del
comportamiento del hombre pensante. Es frecuente
oír que las palabras expresan ideas, lo malo es que estas no se pueden observar
independientemente. Lo mismo se puede decir de otros sinónimos de las ideas,
como el significado o la información. Estos enfoques llevan
equivocadamente a pensar que el lenguaje tiene una existencia
independiente de la conducta de quien lo emite. Una Nueva
Formulación. Lo que ocurre cuando una persona habla o
responde al lenguaje es claramente una cuestión acerca del comportamiento
humano y por ende, un tema para ser enfrentado con los conceptos y técnicas de
la psicología como una ciencia experimental de la conducta. La primera responsabilidad está en la
descripción: ¿cuál es la topografía (características físicas) de esta
subdivisión del comportamiento humano? En seguida, avanzaremos a la explicación:
¿qué condiciones son relevantes para la ocurrencia de la conducta, de qué
variables es función? La conducta verbal es producto de múltiples
causas. Diferentes variables se combinan para ejercer su control funcional
y emergen nuevas formas de conducta de la recombinación de antiguos fragmentos.
Todo esto ocasiona efectos apropiados en el escucha, cuya conducta reclama también
un análisis. Hay que recordar que normalmente el orador
es también su propia audiencia y que esta clase de actividades tradicionalmente
se han descrito como el “pensamiento”. Problemas Generales. CONDUCTA VERBAL COMO VARIABLE DEPENDIENTE. Cualquier movimiento capaz de afectar a otro
organismo puede ser verbal. Con respecto a cualquier medio de transmisión, la
conducta es tanto verbal como no verbal al mismo tiempo (no verbal en su efecto
sobre el medio y verbal en su efecto último sobre el observador). La conducta verbal es una actividad que
opera o afecta al medio ambiente (social) y cualquier unidad de este tipo de
conducta convenientemente se le denomina “una operante”. Cada operante verbal es conceptualizada como
poseedora, bajo ciertas circunstancias, de una probabilidad de emisión
asignable (convenientemente llamada su “fuerza”). La emisión de la respuesta verbal nos da un
índice de su fortaleza, en términos de la adecuación de las condiciones en
las cuales ocurre. Otro índice puede provenir de su nivel de energía
(decibeles), aunque esta fuerza no es sinónimo de probabilidad. También de la
velocidad de emisión o de la repetición del mismo sonido. Todos estos son
aspectos medibles o paramétricos de la conducta verbal como variable
dependiente. La probabilidad de que una respuesta verbal
de cierta forma ocurra en un momento determinado, es el dato básico para su
predicción y control. Es la “variable dependiente” en un análisis
funcional. VARIABLES INDEPENDIENTES. Cualquier operante, verbal o de otra clase,
adquiere fuerza y continúa manteniendo ésta, cuando la respuesta es
frecuentemente seguida de el fenómeno llamado “reforzamiento”. El
reforzamiento operante, entonces, es una forma simple para controlar la
probabilidad de ocurrencia de cierta clase de respuestas verbales. La situación de estímulo que está
presente cuando una operante verbal es reforzada puede adquirir cierto control
sobre su probabilidad de emisión futura, a este fenómeno se le llama
“discriminación de estímulo”. Hay también factores emocionales que
controlan la emisión de algunas operantes verbales. Se trata, por ejemplo, de
estados de privación donde anteriormente al emitir la respuesta verbal, esta ha
sido seguida de reforzamiento al presentar la estimulación de la que estaba
privado el organismo. Es mas probable que uno pida “agua”, cuando haya
pasado mucho tiempo sin haber bebido nada. También pueden intervenir las emociones.
Alguien puede gritar “¡Agua!” al ver que se inicia un incendio, sobretodo
si ha aprendido que ésta sofoca el fuego, así como que la
respuesta verbal hace que otras personas respondan
apropiadamente. Hay que recordar también que la conducta
puede ser reforzada por la reducción en la estimulación aversiva. Cuando un
estímulo aversivo en sí mismo se reduce, hablamos de escape. Cuando alguna
condición que característicamente precede a la estimulación aversiva se
reduce, se trata de evitación. Por ejemplo, decir ¡Detente! y conseguir
suspender un daño físico, es escape. Decir ¡No me toques! y suspender la
amenaza de daño, es evitación. LA AUDIENCIA Y EL
TOTAL DEL EPISODIO VERBAL. La definición de la conducta verbal está
dirigida al hablante, pero no puede omitir al oyente para su total comprensión. El oyente, al ser estimulado por la conducta
verbal del hablante, evoca respuestas de sus glándulas y músculos lisos
mediados por el sistema nervioso autonómico, que son reacciones emocionales,
ejemplificadas como reflejos clásicamente condicionados. Por otro lado, los estímulos verbales
controlan buena parte de la conducta esquelética compleja, con la que el
individuo opera sobre su ambiente. Tanto la conducta del hablante como la
del oyente están funcionalmente relacionadas. Se trata
de un comportamiento social para el que somos entrenados desde pequeños. El Mando. En una comunidad verbal dada. Ciertas
respuestas son característicamente seguidas por ciertas consecuencias. Cuando
una respuesta es característicamente reforzada de cierta manera, la
probabilidad de que aparezca en la conducta del orador está en función del
estado de privación asociado con tal reforzador. A este tipo
de conducta se le llama Mando y se define como la operante verbal en la que la
respuesta es refrozada por una consecuencia característica y está bajo el
control funcional de condiciones relevantes de privación o
estimulación aversiva. En particular y en contraste con otros tipos
de operantes verbales, el mando no tiene una relación específica
con estímulos antecedentes. Otra de sus características está en que el mando
“especifica” su propio reforzamiento, ejem.: ¡Escucha!, ¡Mira!,
¡Alto!, ¡Dime que sí! También hay que
reconocer que el mando trabaja principalmente en beneficio del orador y que
cuando se abusa de él mueve a la audiencia a oponerse. Tipos de Mandos. 1.Cuando la audiencia es reforzada
negativamente al reducirse una amenaza, la conducta del orador
(mando) se llama comando. 2.El mando que promueve el reforzamiento
generando una disposición emocional comúnmente se le denomina súplica. 3.Una pregunta, es un mando que
especifica acción verbal (como reforzamiento) y la
conducta de la audiencia nos permite clasificarlo como solicitud, comando o súplica,
según sea el caso. Varias otras clases de mandos se pueden
distinguir en términos de la conducta de la audiencia. Cuando la audiencia, por
llevar a cabo la conducta especificada por el orador, recibe
reforzamiento de otras fuentes, al mando se le llama consejo. Cuando la
audiencia escapa de la estimulación aversiva,
se llama advertencia. Cuando el oyente está dispuesto a actuar de
cierta manera pero se restringe, por ejemplo, por un peligro, el mando que
cancela el peligro se le llama permiso. Cuando el orador
extiende un reforzamiento gratuito para el oyente, al mando se le llama oferta. Hay también mandos extendidos, como los
mandos supersticiosos, ejem.: cuando el jugador le dice a los dados ¡Dame
un 7! O los mandos mágicos, ejem.: ¡Feliz cumpleaños! o
¡Yo te maldigo! Conducta Verbal bajo el control de
Estimulación Verbal. La relación específica entre respuesta y
reforzamiento que define a un mando, como vimos, no involucra un estímulo
previo específico. No obstante, la estimulación antecedente no es irrelevante.
Al analizar el control de estímulo de la conducta verbal, conviene distinguir
entre instancias donde el estímulo controlador es de tipo verbal y
en las que no lo es. Las tres categorías principales en
este contexto son los comportamientos ecóico, textual e intraverbal. Comportamiento Ecóico. En el caso más simple donde la conducta
verbal cae bajo el control de la estimulación verbal, la respuesta genera un
patrón de sonido semejante al del estímulo. Mandos del tipo ¡“Repite
conmigo”! en forma característica producen respuestas en la audiencia que
muestran una correspondencia de uno a uno entre el sonido del estímulo y el de
la respuesta. Aunque la conducta ecóica usualmente ocurre en ausencia de un
mando explícito. Se establece un repertorio ecóico en el niño
mediante reforzamiento “educacional”, ya que es útil para los padres,
maestros y otros. Se puede usar para producir nuevas unidades de respuesta,
sobre las que puedan ser contingentes otros tipos de reforzadores.
El reforzamiento generalmente se suministra con la ayuda de mandos del tipo ¡Di
“X”! y cuando el oyente, en su papel de orador, recibe reforzamiento cuando
su respuesta semeja el patrón de sonido “X”. Conducta Textual. En la operante textual, una respuesta vocal
cae bajo el control de estimulación verbal no auditiva. Un orador bajo el
control de un texto es, por supuesto, un lector. Un efecto colateral de la
lectura es que proporciona reforzamiento automático. También es reforzante el
leer, ya que ayuda en la adquisición de otros tipos de operantes verbales. Hay
que notar que en este caso el producto de la respuesta textual no es similar al
estímulo. Transcripción. Hasta ahora se ha considerado solo la
conducta verbal vocal. El orador produce un patrón auditivo
que es reforzado cuando afecta al oyente, como un estímulo auditivo. Sin
embargo, una respuesta que produce un estímulo visual con el mismo efecto
también es verbal, de acuerdo a nuestra definición. Escribir, a diferencia de hablar, requiere
de soporte desde el ambiente externo. Debemos identificar al menos 3 estados: 1.Disponer de los instrumentos o materiales
necesarios. 2.Realizar algún tipo de marcas. 3.Transmitir estas marcas o rasgos al
lector. Cuando tanto el estímulo como la respuesta
son escritos, imperan las características de la conducta ecóica, solo que
ahora se expresa en términos visuales y no auditivos. Conducta Intraverbal. En la conducta ecóica y en la transcripción
hay una correspondencia formal entre el estímulo y el producto de la
respuesta. En la conducta textual y en la toma de dictado hay una
correspondencia uno a uno entre diferentes sistemas
dimensionales. Pero hay algunas conductas verbales que no muestran
correspondencia uno a uno con el estímulo verbal que las evoca. Así sucede cuando se responde cuatro
ante el estímulo verbal dos mas dos. A este tipo de
comportamiento le llamamos intraverbal. Aprendemos el alfabeto como una serie de
respuestas intraverbales, así también contar, sumar, multiplicar y las tablas
de todas las matemáticas. Muchos de los datos históricos se adquieren y se
conservan como respuestas intraverbales. Así también muchos de los datos de la
ciencia. Traducción. Un caso
especial de conducta intraverbal es la traducción. La forma en que
procede es casi obvia para el estudiante de lenguas, quien primero adquiere una
serie de operantes verbales en las que el estímulo está en un idioma y la
respuesta en otro. Introducción. En toda
conducta verbal bajo control de estímulo existen 3 importantes fenómenos a
considerar: el estímulo, la respuesta y el reforzamiento. Estos son
contingentes uno del otro: el estímulo, actuando antes de la emisión de la
respuesta, dispone la ocasión en que la respuesta tiene probabilidad de ser
reforzada. Bajo esta contingencia, mediante el proceso de discriminación
operante, el estímulo se convierte en la ocasión en que es probable emitir la
respuesta. Existen 2
tipos importantes de estímulos controladores que son usualmente no-verbales.
Uno es la Audiencia y el otro lo conforma el total del ambiente físico
(el mundo de cosas y acontecimientos a los que el orador “se
refiere”). Un tacto
puede definirse como la operante verbal en donde una respuesta de una
forma determinada es evocada (o al menos fortalecida) por un objeto
particular, por un evento o por alguna propiedad de un objeto o de un evento. La
Relación de Control. El tacto emerge como la mas importante de
las operantes verbales debido a su característico control ejercido por un estímulo
antecedente. En el tacto no es tan importante la privación o la estimulación
aversiva y se establece una relación única con un estímulo discriminativo.
El Reforzamiento
del Tacto. A un niño se le enseñan los nombres de los
objetos, los colores, etc., cuando se le otorga un reforzador generalizado (por
ejemplo, la aprobación que conlleva el estímulo verbal “Bien”), haciéndolo
contingente sobre la respuesta que cumple la relación apropiada con el estímulo
de que se trate. consistentemente en presencia de un solo estímulo
con diferentes reforzadores o con un reforzador generalizado. En términos muy generales, podemos decir
que el tacto tiene mayores beneficios para la audiencia al extender su
contacto con el ambiente y esta es la razón por la que la comunidad
verbal lo establece. A un maestro se le paga para reforzar al alumno
apropiadamente. El Control del Estímulo en el Tacto. La conducta ecóica y la textual siempre
reciben aprobación o reforzamiento. Sin embargo, la presencia de algún objeto
no significa la ocasión inevitable para reforzar la respuesta apropiada y la
probabilidad de esta varía dependiendo de la situación. El oyente puede ayudar
al decir ¿Qué es esto? El Tacto Extendido. Hay muchas
formas de que una situación novedosa se asemeje a un estímulo previamente
presente cuando una respuesta es reforzada, por lo que existen varias
posibilidades o tipos de lo que podríamos llamar “tactos extendidos”. En seguida expondremos algunos de ellos. 1.EXTENSIÓN
GENÉRICA.- Cuando le llamamos “silla” a un objeto novedoso por
tener las características que identifican a esta clase de objetos en la
comunidad. 2.EXTENSIÓN METAFÓRICA.- Como cuando
decimos que alguien es un ratón, posiblemente por ser pequeño y temeroso. 3.EXTENSIÓN METONÍMICA.- Como cuando
decimos “el Gobierno opina . .”, cuando el que habló fue el
Presidente Abstracción. Cualquier propiedad de estímulo presente
cuando una respuesta verbal es reforzada adquiere cierto grado de control sobre
esa respuesta y este control continúa ejerciéndose cuando esta propiedad
aparece en otras combinaciones. Cuando la respuesta verbal solo se refuerza ante
una propiedad especifica de estímulo y no se refuerza ante otras o tal
vez hasta se castiga, se tiene como resultado que la respuesta tiende a
presentarse solo ante dicha propiedad seleccionada. La operante verbal así
desarrollada podría ser clasificada, entonces, como abstracta. La fuerza de un tacto abstracto refleja su
historia de reforzamiento. En general, la proporción de respuestas reforzadas y
no reforzadas representa lo que se ha llamado
“el grado de abstracción”. Conducta
Verbal bajo el control de Estímulos privados. En el paradigma general del tacto tanto el
orador como la audiencia se mantienen en contacto con algún objeto común, al
que el orador hace referencia o habla de él.
Sin embargo, algunas respuestas verbales están bajo el control de estímulos
que solo el orador es capaz de reaccionar a ellos. Decir “me duele
la cabeza” es una operante verbal controlada por un estado de cosas con las
que nadie excepto el orador puede establecer cierta conexión. La audiencia. La conducta verbal usualmente ocurre en
presencia de un oyente. Hay excepciones a esta regla, como se ha descrito en los
casos de los mandos extendidos, que siguen el principio de la generalización de
estímulo. También, en condiciones de gran fuerza de la respuesta, la conducta
verbal se puede emitir en ausencia de un oyente. La audiencia es un estímulo discriminativo
en presencia del cual la conducta verbal es característicamente reforzada y por
ende, aumenta la probabilidad de emisión de la misma. Dado un solo orador con una historia de
reforzamiento específica y en una situación concreta, la audiencia determinará
no solo cuando ocurrirá la conducta verbal, sino que controlará el tipo
de lenguaje que se empleará (idioma, jerga técnica o caló), así como el
“tema” del que se hablará. La Audiencia Negativa. En ausencia de una audiencia la probabilidad
de la conducta verbal es baja. Pero también puede ser baja en presencia de algún
tipo de oyente que se distingue como “la ocasión para no responder”. La audiencia en cuya presencia la conducta
verbal es castigada se llama audiencia negativa. Entre los efectos del castigo excesivo
existen diversos síntomas neuróticos, que incluyen la “represión” de
algunas partes de la conducta verbal. Esto hace frecuentemente necesario que los
psicoterapeutas se establezcan a sí mismos como una audiencia no-punitiva. El Orador como su propia Audiencia. Las personas frecuentemente hablamos con
nosotros mismos. Así, en la medida en que uno se refuerza (o se castiga) a sí
mismo, uno puede ser considerado como un tipo de audiencia que afecta la fuerza
de partes relevantes de su propia conducta. Estimulación suplementaria. Se adiciona estimulación suplementaria a
las fuentes existentes de fortalecimiento de la respuesta verbal, por
ejemplo, para lograr que alguien recuerde un nombre o un hecho o
para que hable en el momento apropiado. El proceso de evocación suplementaria puede
clasificarse de la siguiente manera: cuando el operador puede identificar la
respuesta a ser evocada (por ejemplo, cuando el sujeto a
olvidado una palabra que conoce el operador), la estimulación suplementaria es
un “prompt”. Cuando el operador no conoce la palabra, por
otro lado, la estimulación suplementaria que aumenta la probabilidad de la
respuesta verbal adecuada se denomina “probe”. Las posibilidades, entonces, son: (1)
prompts formales, (2) promts temáticos, (3) probes formales y (4) probes temáticos.
Veámos . . . Prompts
Formales. 1.Prompts Ecóicos.- Como cuando estamos
recitando y se nos olvida lo que sigue, si alguien dice las primeras letras de
la siguiente palabra, es posible que recordemos la línea y podamos continuar
(“nos soplaron”). 2.Prompts Textuales.- Los anuncios que nos
invitan a hablar de cierta manera (solicitando el producto que promueven en
venta) o las abreviaturas, aunque no tengan esa correspondencia uno a uno con la
respuesta deseada, son buenos ejemplos de prompts textuales. Prompts Temáticos. Un promt temático es una fuente de
fortalecimiento en forma de un tacto o de una respuesta intraverbal. Es mejor
conocido como “una pista”. Así, podemos estimular a nuestro anfitrión para
que nos ofrezca “¿mas café?”, ya sea inspeccionando nuestra taza vacía o
empinándonos la última gota que queda. Probes Ecóicos. Hay un nivel de intensidad en
el estímulo en el que resulta inefectivo si se presenta solo, pero se vuelve
efectivo si se presenta repetidamente a esa misma intensidad. Esto es un ejemplo
de un proceso llamado “sumación”, que se observa comúnmente tanto en
conducta refleja como en conducta operante. Otros tipos de probes formales. Podemos pedirle a nuestro sujeto que elabore
una lista de palabras tan rápido como pueda o que escriba un poema de cierto
tipo, por ejemplo un acróstico o que escriba todas las palabras que pueda que
empiecen con cierta letra, etc. Se trata de probes en el sentido de que el
material verbal obtenido no estaba bajo un poderoso control externo. Probes Temáticos. Un buen ejemplo de probes temáticos está
en el Test de Frases Incompletas de Jung, donde se le presentan al sujeto una
serie de frases incompletas y se le pide que “escriba lo primero que le
venga a la mente”. También se ocupa mucho en los textos de Instrucción
programada, donde en un párrafo se omite alguna palabra, misma que queda
sugerida por la estructura gramatical de la redacción. Parte de la conducta de un organismo a
su vez puede convertirse en una variable controladora de otra parte de su
comportamiento. Así se forman dos sistemas de respuesta, uno basado en el otro.
Solo puede entenderse el sistema superior en base a su relación con el sistema
inferior. La idea de un yo interno es un esfuerzo
por representar el hecho de que cuando nos comportamos de esta manera, pareciera
que el sistema superior guiara o alterara al sistema inferior. Sin embargo, el
sistema controlador es también en sí mismo conductual. Autoclíticas Descriptivas. El orador puede adquirir conducta
verbal descriptiva de su propia conducta. A pesar de que la
comunidad verbal puede establecer tal repertorio basándose en contingencias de
reforzamiento sobre comportamientos observables, el orador eventualmente la
exhibe bajo el control de eventos privados.
Así el orador puede hablar acerca de él mismo hablando. Puede describir
las respuestas que ha emitido, que está emitiendo o que emitirá. Cuando preguntamos ¿Lo viste? o ¿Alguien
te lo dijo?, estamos solicitando mayor información acerca de las relaciones de
control de la conducta verbal emitida. Esencialmente estamos preguntando ¿Es tu
conducta una respuesta tactual, ecóica o intraverbal, ante la conducta verbal
de alguien mas? Debido a que las relaciones de control
son tan importantes, los ambientes verbales bien desarrollados fomentan que el
orador emita respuestas colaterales que las describan. Nos referiremos a tales respuestas,
cuando se asocian con otra conducta verbal efectiva sobre el mismo oyente
al mismo tiempo, como “autoclíticas descriptivas”. El termino “autoclítica” se usa
para describir conducta que se basa o depende de otra conducta verbal. Una forma de autoclítica descriptiva
es la que informa al oyente el tipo de operante verbal que la acompaña. Si el
orador está leyendo el periódico y dice “Veo que va a llover”, el decir
“Veo” informa al oyente que “va a llover” se emite como una respuesta
textual. Otro tipo de autoclítica describe el
estado de la fuerza de una respuesta. “Me parece”,
“Estimo”, “Creo”, “Me imagino”, son expresiones que indican que la
respuesta que sigue se basa en estimulación insuficiente o que ha sido
pobremente condicionada. “No lo puedo asegurar”, “Estoy tentado a
afirmar”, sugieren otras fuentes de inseguridad. “Sugiero”, “Supongo”, son
expresiones que reconocen la naturaleza tentativa de la respuesta que
sigue. Otro grupo de autoclíticas describen
relaciones entre una respuesta y otro tipo de conducta verbal del orador o del
oyente u otras circunstancias bajo las que se emite la conducta. Ejemplos
importantes son “Estoy de
acuerdo”, “Tengo que confesarlo”,
“Eso espero”, “Lo infiero”, “Puedo predecirlo”, “Lo
admito”, “Es lo que digo”. Otro tipo de autoclítica descriptiva
indica la condición emocional o motivacional del orador, afectando al oyente al
enfatizar su relación personal con él. Ejemplos de esto son
“Me alegra decir”, “Tengo el gusto de informarte”, “No quisiera
decirlo”, “Me apena decirte”. Las respuestas verbales son descritas y
manipuladas por el orador mediante autoclíticas apropiadas que aumentan y
agudizan su efecto sobre el oyente. También, frecuentemente son
examinadas para evaluar su efecto sobre el orador mismo o sobre un posible
oyente y como resultado de este proceso, se retienen o se
liberan. Este proceso de “edición”
configura una actividad adicional del orador. Conducta Verbal Revocada. Una respuesta que ha sido emitida de
manera abierta puede ser recalcada o revocada por una respuesta adicional. Estos
actos pueden afectar al hablante antes de alcanzar a cualquier oyente. Así por
ejemplo, un escritor puede tachar una palabra, borrarla o cambiarla por otra. De la misma manera es posible
“editar” la conducta vocal. Retener el lenguaje audible puede consistir solo
en no emitirlo. No obstante, es posible detectar algunos comportamientos
retentivos como el batir la lengua, los labios o poner la mano sobre la boca. Si una respuesta vocal no ha sido
escuchada, puede “cancelarse” simplemente no repitiéndola. Si la respuesta
si ha alcanzado al oyente, puede retractarse de ella mediante una autoclítica
manipulativa apropiada. Se puede decir “olvídalo” o “no me hagas caso”
o decir “lo que quiero decir es . . .La conducta subvocal puede revocarse
antes de su emisión audible. ¿Por qué se
revoca una conducta? Usualmente el hablante retira o revoca
una respuesta debido a que esta ha sido castigada. El oyente puede cuestionar una conducta
verbal simplemente por considerarla como ruido. Este tipo de castigo
generalmente hace que la conducta verbal de los niños pase a un nivel
encubierto. También puede darse el caso de que
ciertas propiedades de la respuesta sean aversivas para otros y haga probable
que sea castigada. Algunas de estas características serían que sean muy
sonoras, que tengan un tono molesto o que se expresen de manera defectuosa, como
sucede cuando tienen mala articulación, tartamudeo o estén incompletas. Además, la conducta verbal
frecuentemente es castigada debido a un deficiente control del estímulo. Un
condicionamiento pobre, el olvido o su confusión con alguna otra respuesta
similar. Mentir, exagerar, etc., producen castigo en muchas comunidades. Así mismo, la conducta verbal
generalmente se castiga cuando esta bajo un pobre control de la audiencia.
Algunas respuestas como las obscenidades y las blasfemias, son castigadas. La conducta verbal también puede ser
castigada cuando tiene consecuencias castigantes para el oyente. Referirse a una
situación dolorosa, sería un ejemplo de ello. Finalmente, la conducta verbal también
puede ser automáticamente auto-castigada.
Por ejemplo, al mencionar los nombres de personas que nos caen mal o al decir
cosas que nos apenan. Los efectos
del castigo: ·
Cancelación de la identidad del
hablante (como cuando se murmura para que no se sepa quien habló). ·
Recesión al nivel cubierto. ·
Hablar con uno mismo. | |