CONDUCTA VERBAL

APUNTES PARA UN SEMINARIO

 

Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza

 

Descargar documento en Word

 

Descargar doumento en PDF

 

 

 
 

 

 

CONTENIDO

 

PARTE  I

EL TRABAJO PIONERO

 

 

1. Conducta Verbal. B. F. Skinner

 2. El significado seleccionista de C. S. Peirce y B. F. Skinner Por  R. A. Moxley

 

PARTE II

LOS  DETRACTORES

 

3. El nativismo de Chomsky : una revisión crítica D. C. Palmer

4. El nativismo de Chomsky reconsiderado. D. C. Palmer

5. Porque paré de leer Conducta Verbal (y continué estudiando la teoría del control perceptual. Ch. Cherpas

 

PARTE III

 

PERSPECTIVA  Y  DESARROLLO

 

6. Conducta verbal : historia y futuro  M. Normand

7. Analizando los datos verbales : principios, métodos y problemas J. L. Lemke

8.  El caso del Perro Silencioso - los reportes verbales y el análisis de las reglas: una revisión del libro de Ericsson y Simon “Análisis de Protocolo : los reportes verbales  como datos”. S. C.  Hayes

9. Análisis de protocolos M. R. W. Dawson

10. ¿Qué es una red neuronal artificial?      Battelle Memorial Institute

11.  Modelando la evolución de la gramática J. Batali

12. Modelamiento computacional de la conducta verbal. Cambridge Center for Behavioral Studies

PARTE IV

EXTENSIONES

13. Falacias lógicas : un enfoque conductual del razonamiento. E. Fantino,  S. Stolarz-Fantino  y  A. Navarro

14. El análisis funcional de los términos psicológicos : el problema de la simetría. S. Leigland

 

 

 

PARTE  I

EL TRABAJO PIONERO

 

 

CONDUCTA  VERBAL

       B. F. Skinner, 1957

Un resumen de Jaime E. Vargas Mendoza

 

UNA INTRODUCCIÓN

OPERANTES VERBALES

EL TACTO

OTRAS VARIABLES

AUTOCLÍTICA

AUTOEDICIÓN

PENSAMIENTO

 

1_ INTRODUCCION.

  Definición.

 Se llama Conducta Verbal al comportamiento cuyo reforzamiento está mediado por la intervención de otra persona.

Un Análisis Funcional.

 Definición: Se llama Conducta Verbal al comportamiento cuyo reforzamiento está mediado por la intervención de otra persona.

 Un Análisis Funcional: El hombre actúa sobre el mundo y lo transforma, al mismo tiempo que él mismo cambia, debido a las consecuencias de sus propias acciones. La conducta puede alterar al ambiente mediante pura acción mecánica. Sin embargo, en muchas ocasiones el hombre actúa indirectamente sobre su ambiente, de donde emergen las consecuencias últimas de su comportamiento. En lugar de ir hacia una fuente “solicita que le traigan un vaso de agua”. Los problemas que surgen de este especial modo de acción, generalmente se asignan al campo del habla o del lenguaje.

Formulaciones Tradicionales.

  La Lógica y las Matemáticas hacen un análisis formal del lenguaje, pero no han desarrollado las técnicas necesarias para un análisis causal del comportamiento del hombre pensante.

 Es frecuente oír que las palabras expresan ideas, lo malo es que estas no se pueden observar independientemente. Lo mismo se puede decir de otros sinónimos de las ideas, como el significado  o la información. Estos enfoques llevan equivocadamente a pensar que  el lenguaje tiene una existencia independiente de la conducta de quien lo emite.

 Una Nueva Formulación.

Lo que ocurre cuando una persona habla o responde al lenguaje es claramente una cuestión acerca del comportamiento humano y por ende, un tema para ser enfrentado con los conceptos y técnicas de la psicología como una ciencia experimental de la conducta.

La primera responsabilidad está en la descripción: ¿cuál es la topografía (características físicas) de esta subdivisión del comportamiento humano? En seguida, avanzaremos a la explicación: ¿qué condiciones son relevantes para la ocurrencia de la conducta, de qué variables es función?

La conducta verbal es producto de múltiples causas. Diferentes variables  se combinan para ejercer su control funcional y emergen nuevas formas de conducta de la recombinación de antiguos fragmentos. Todo esto ocasiona efectos apropiados en el escucha, cuya conducta reclama también un análisis.

Hay que recordar que normalmente el orador es también su propia audiencia y que esta clase de actividades tradicionalmente se han descrito como el “pensamiento”.

Problemas Generales.

CONDUCTA VERBAL COMO VARIABLE DEPENDIENTE.

Cualquier movimiento capaz de afectar a otro organismo puede ser verbal. Con respecto a cualquier medio de transmisión, la conducta es tanto verbal como no verbal al mismo tiempo (no verbal en su efecto sobre el medio y verbal en su efecto último sobre el observador).

La conducta verbal es una actividad que opera o afecta al medio ambiente (social) y cualquier unidad de este tipo de conducta convenientemente se le denomina “una operante”.

Cada operante verbal es conceptualizada como poseedora, bajo ciertas circunstancias, de una probabilidad de emisión asignable (convenientemente llamada su “fuerza”).

La emisión de la respuesta verbal nos da un índice de su fortaleza, en términos de la adecuación de las condiciones en las cuales ocurre. Otro índice puede provenir de su nivel de energía (decibeles), aunque esta fuerza no es sinónimo de probabilidad. También de la velocidad de emisión o de la repetición del mismo sonido. Todos estos son aspectos medibles o paramétricos de la conducta verbal como variable dependiente.

La probabilidad de que una respuesta verbal de cierta forma ocurra en un momento determinado, es el dato básico para su predicción y control.    

Es la “variable dependiente” en un análisis funcional.

VARIABLES  INDEPENDIENTES.

Cualquier operante, verbal o de otra clase, adquiere fuerza y continúa manteniendo ésta, cuando la respuesta es frecuentemente seguida de el fenómeno llamado “reforzamiento”.  El reforzamiento operante, entonces, es una forma simple para controlar la probabilidad de ocurrencia de cierta clase de respuestas verbales.

La situación de estímulo que está presente cuando una operante verbal es reforzada puede adquirir cierto control sobre su probabilidad de emisión futura, a este fenómeno se le llama “discriminación de estímulo”.

Hay también factores emocionales que controlan la emisión de algunas operantes verbales. Se trata, por ejemplo, de estados de privación donde anteriormente al emitir la respuesta verbal, esta ha sido seguida de reforzamiento al presentar la estimulación de la que estaba privado el organismo. Es mas probable que uno pida “agua”, cuando haya pasado mucho tiempo sin haber bebido nada.

También pueden intervenir las emociones. Alguien puede gritar “¡Agua!” al ver que se inicia un incendio, sobretodo si ha aprendido    que ésta sofoca el fuego, así como que la respuesta verbal hace que     otras personas respondan apropiadamente.

Hay que recordar también que la conducta puede ser reforzada por la reducción en la estimulación aversiva. Cuando un estímulo aversivo en sí mismo se reduce, hablamos de escape. Cuando alguna condición que característicamente precede a la estimulación aversiva se reduce, se trata de evitación. Por ejemplo, decir ¡Detente! y conseguir suspender un daño físico, es escape. Decir ¡No me toques! y suspender la amenaza de daño, es evitación.

LA AUDIENCIA Y EL TOTAL DEL EPISODIO VERBAL.

La definición de la conducta verbal está dirigida al hablante, pero no puede omitir al oyente para su total comprensión.

El oyente, al ser estimulado por la conducta verbal del hablante, evoca respuestas de sus glándulas y músculos lisos mediados por el sistema nervioso autonómico, que son reacciones emocionales, ejemplificadas como reflejos clásicamente condicionados.

Por otro lado, los estímulos verbales controlan buena parte de la conducta esquelética compleja, con la que el individuo opera sobre su ambiente.

Tanto la conducta del hablante como  la del oyente están funcionalmente relacionadas.     Se trata de un comportamiento social para el que somos entrenados desde pequeños.

2_ OPERANTES VERBALES.

El  Mando.

En una comunidad verbal dada. Ciertas respuestas son característicamente seguidas por ciertas consecuencias. Cuando una respuesta es característicamente reforzada de cierta manera, la probabilidad de que aparezca en la conducta del orador está en función del estado de privación asociado con tal reforzador.

 A este tipo de conducta se le llama Mando y se define como la operante verbal en la que la respuesta es refrozada por una consecuencia característica y está bajo el control funcional de condiciones relevantes   de privación o estimulación aversiva.

En particular y en contraste con otros tipos de operantes verbales, el mando   no tiene una relación específica con estímulos antecedentes. Otra de sus características está en que el mando “especifica” su propio reforzamiento, ejem.: ¡Escucha!,  ¡Mira!,  ¡Alto!,   ¡Dime que sí!     También hay que reconocer que el mando trabaja principalmente en beneficio del orador y que cuando se abusa de él mueve a la audiencia a oponerse.

Tipos de Mandos.

1.Cuando la audiencia es reforzada negativamente al reducirse   una amenaza, la conducta del orador (mando) se llama comando.

2.El mando que promueve el reforzamiento generando una disposición emocional comúnmente se le denomina súplica.

3.Una pregunta, es un mando que especifica acción verbal     (como reforzamiento) y la conducta de la audiencia nos permite clasificarlo como solicitud, comando o súplica, según sea el caso.

Varias otras clases de mandos se pueden distinguir en términos de la conducta de la audiencia. Cuando la audiencia, por llevar    a cabo la conducta especificada por el orador, recibe reforzamiento de otras fuentes, al mando se le llama consejo. Cuando la audiencia escapa de la estimulación aversiva,              se llama advertencia.

Cuando el oyente está dispuesto a actuar de cierta manera pero  se restringe, por ejemplo, por un peligro, el mando que cancela   el peligro se le llama permiso. Cuando el orador extiende un reforzamiento gratuito para el oyente, al mando se le llama oferta.

Hay también mandos extendidos, como los mandos supersticiosos, ejem.: cuando el jugador le dice a los dados ¡Dame un 7!  O los mandos mágicos, ejem.: ¡Feliz cumpleaños!  o  ¡Yo te maldigo!

Conducta Verbal bajo el control de Estimulación Verbal.

La relación específica entre respuesta y reforzamiento que define a un mando, como vimos, no involucra un estímulo previo específico. No obstante, la estimulación antecedente no es irrelevante. Al analizar el control de estímulo de la conducta verbal, conviene distinguir entre instancias donde el estímulo controlador   es de tipo verbal y en las que no lo es.     Las tres categorías principales en este contexto son los comportamientos  ecóico, textual e intraverbal.

Comportamiento Ecóico.

En el caso más simple donde la conducta verbal cae bajo el control de la estimulación verbal, la respuesta genera un patrón de sonido semejante al del estímulo. Mandos del tipo ¡“Repite conmigo”! en forma característica producen respuestas en la audiencia que muestran una correspondencia de uno a uno entre el sonido del estímulo y el de la respuesta. Aunque la conducta ecóica usualmente ocurre en ausencia de un mando explícito.

Se establece un repertorio ecóico en el niño mediante reforzamiento “educacional”, ya que es útil para los padres, maestros y otros. Se puede usar para producir nuevas unidades de respuesta, sobre las que puedan ser contingentes otros tipos de reforzadores.                       El reforzamiento generalmente se suministra con la ayuda de mandos del tipo ¡Di “X”! y cuando el oyente, en su papel de orador, recibe reforzamiento cuando su respuesta semeja el patrón de sonido “X”.

Conducta Textual.

En la operante textual, una respuesta vocal cae bajo el control de estimulación verbal no auditiva.  Un orador bajo el control de un texto es, por supuesto, un lector.  Un efecto colateral de la lectura es que proporciona reforzamiento automático. También es reforzante el leer, ya que ayuda en la adquisición de otros tipos de operantes verbales. Hay que notar que en este caso el producto de la respuesta textual no es similar al estímulo.

Transcripción.

Hasta ahora se ha considerado solo la conducta verbal vocal.    El orador produce un patrón auditivo que es reforzado cuando afecta al oyente, como un estímulo auditivo. Sin embargo,  una respuesta que produce un estímulo visual con el mismo efecto también es verbal, de acuerdo a nuestra definición.

Escribir, a diferencia de hablar, requiere de soporte desde el ambiente externo. Debemos identificar al menos 3 estados:

1.Disponer de los instrumentos o materiales necesarios.

2.Realizar algún tipo de marcas.

3.Transmitir estas marcas o rasgos al lector.

Cuando tanto el estímulo como la respuesta son escritos, imperan las características de la conducta ecóica, solo que ahora se expresa en términos visuales y no auditivos.

Conducta Intraverbal.

En la conducta ecóica y en la transcripción hay una correspondencia formal entre el estímulo y el producto  de la respuesta. En la conducta textual y en la toma de dictado hay una correspondencia uno a uno entre    diferentes sistemas dimensionales. Pero hay algunas conductas verbales que no muestran correspondencia  uno a uno con el estímulo verbal que las evoca.

Así sucede cuando se responde cuatro ante el estímulo verbal dos mas dos.    A este tipo de comportamiento le llamamos intraverbal.

Aprendemos el alfabeto como una serie de respuestas intraverbales, así también contar, sumar, multiplicar y las tablas de todas las matemáticas. Muchos de los datos históricos se adquieren y se conservan como respuestas intraverbales. Así también muchos de los datos de la ciencia.

Traducción.

 Un caso especial de conducta intraverbal es la traducción.  La forma en que procede es casi obvia para el estudiante de lenguas, quien primero adquiere una serie de operantes verbales en las que el estímulo está en un idioma y la respuesta en otro.

 3_ EL TACTO.

 Introducción.

 En toda conducta verbal bajo control de estímulo existen 3 importantes fenómenos a considerar: el estímulo, la respuesta y el reforzamiento. Estos son contingentes uno del otro: el estímulo, actuando antes de la emisión de la respuesta, dispone la ocasión en que la respuesta tiene probabilidad de ser reforzada. Bajo esta contingencia, mediante el proceso de discriminación operante, el estímulo se convierte en la ocasión en que es probable emitir la respuesta.

 Existen 2 tipos importantes de estímulos controladores que son usualmente no-verbales. Uno es la Audiencia y el otro lo conforma el total del ambiente físico  (el mundo de cosas y acontecimientos a los  que el orador “se refiere”).

 Un tacto puede definirse como la operante verbal  en donde una respuesta de una forma  determinada es evocada (o al menos fortalecida) por un objeto particular, por un evento o por alguna propiedad de un objeto o de un evento.

  La Relación de Control.

El tacto emerge como la mas importante de las operantes verbales debido a su característico control ejercido por un estímulo antecedente. En el tacto no es tan importante la privación o la estimulación aversiva y se establece una relación única con un estímulo discriminativo.     

El Reforzamiento del Tacto.

A un niño se le enseñan los nombres de los objetos, los colores, etc., cuando se le otorga un reforzador generalizado (por ejemplo, la aprobación  que conlleva el estímulo verbal “Bien”), haciéndolo contingente sobre la respuesta que cumple la relación apropiada con el estímulo de que se trate.

consistentemente en presencia de un solo estímulo con diferentes reforzadores o con un reforzador generalizado.

En términos muy generales, podemos decir que el tacto tiene mayores beneficios para  la audiencia al extender su contacto con el ambiente y   esta es la razón por la que la comunidad verbal lo establece. A un maestro se le paga para reforzar al alumno apropiadamente.

El Control del Estímulo en el Tacto.

La conducta ecóica y la textual siempre reciben aprobación o reforzamiento. Sin embargo, la presencia de algún objeto no significa la ocasión inevitable para reforzar la respuesta apropiada y la probabilidad de esta varía dependiendo de la situación. El oyente puede ayudar al decir ¿Qué es esto?

 El Tacto Extendido.

 Hay muchas formas de que una situación novedosa se asemeje a un estímulo previamente presente cuando una respuesta es reforzada, por lo que existen varias posibilidades o tipos de lo que podríamos llamar “tactos extendidos”.

En seguida expondremos algunos de ellos.

 1.EXTENSIÓN GENÉRICA.-  Cuando le llamamos “silla”  a un objeto novedoso por tener las características que identifican a esta clase de objetos en la comunidad.

2.EXTENSIÓN METAFÓRICA.- Como cuando decimos que alguien es un ratón, posiblemente por ser pequeño y temeroso.

3.EXTENSIÓN METONÍMICA.- Como cuando decimos  “el Gobierno opina . .”, cuando el que habló fue el Presidente

 Abstracción.

Cualquier propiedad de estímulo presente cuando una respuesta verbal es reforzada adquiere cierto grado de control sobre esa respuesta y este control continúa ejerciéndose cuando esta propiedad aparece en otras combinaciones. Cuando la respuesta verbal solo se refuerza ante una propiedad especifica de estímulo y no  se refuerza ante otras o tal vez hasta se castiga, se tiene como resultado que la respuesta tiende a presentarse solo ante dicha propiedad seleccionada. La operante verbal así desarrollada podría ser clasificada, entonces, como abstracta.

La fuerza de un tacto abstracto refleja su historia de reforzamiento. En general, la proporción de respuestas reforzadas y no reforzadas representa lo que se ha llamado         “el grado de abstracción”.

 Conducta Verbal bajo el control de Estímulos privados.

En el paradigma general del tacto tanto el orador como la audiencia se mantienen en contacto con algún objeto común, al que el orador hace referencia o habla de él.               Sin embargo,  algunas respuestas verbales están bajo el control de estímulos que solo el orador es capaz de reaccionar a ellos.   Decir “me duele la cabeza” es una operante verbal controlada por un estado de cosas con las que nadie excepto el orador puede establecer cierta conexión.

4_OTRAS VARIABLES.

La audiencia.

La conducta verbal usualmente ocurre en presencia de un oyente. Hay excepciones a esta regla, como se ha descrito en los casos de los mandos extendidos, que siguen el principio de la generalización de estímulo. También, en condiciones de gran fuerza de la respuesta, la conducta verbal se puede emitir en ausencia de un oyente.

La audiencia es un estímulo discriminativo en presencia del cual la conducta verbal es característicamente reforzada y por ende, aumenta la probabilidad de emisión de la misma.

Dado un solo orador con una historia de reforzamiento específica y en una situación concreta, la audiencia determinará no solo cuando ocurrirá la conducta verbal,  sino que controlará el tipo de lenguaje que se empleará (idioma, jerga técnica o caló), así como el “tema” del que se hablará.

La Audiencia Negativa.

En ausencia de una audiencia la probabilidad de la conducta verbal es baja. Pero también puede ser baja en presencia de algún tipo de oyente que se distingue como “la ocasión para no responder”.

La audiencia en cuya presencia la conducta verbal es castigada se llama audiencia negativa.

Entre los efectos del castigo excesivo existen diversos síntomas neuróticos, que incluyen la “represión” de algunas partes de la conducta verbal. Esto hace frecuentemente necesario que los psicoterapeutas se establezcan a sí mismos como una audiencia no-punitiva.

El Orador como su propia Audiencia.

Las personas frecuentemente hablamos con nosotros mismos. Así, en la medida en que uno se refuerza (o se castiga) a sí mismo, uno puede ser considerado como un tipo de audiencia que afecta la fuerza  de partes relevantes de su propia conducta.

Estimulación suplementaria.

Se adiciona estimulación suplementaria a las fuentes existentes de fortalecimiento  de la respuesta verbal, por ejemplo, para lograr que alguien recuerde un nombre   o un hecho o para que hable  en el momento apropiado.

El proceso de evocación suplementaria puede clasificarse de la siguiente manera: cuando el operador puede identificar la respuesta a ser evocada    (por ejemplo, cuando el sujeto a olvidado una palabra que conoce el operador), la estimulación suplementaria es un “prompt”.

Cuando el operador no conoce la palabra, por otro lado, la estimulación suplementaria que aumenta la probabilidad de la respuesta verbal adecuada   se denomina “probe”.

Las posibilidades, entonces, son: (1) prompts formales, (2) promts temáticos, (3) probes formales y (4) probes temáticos.  Veámos . . .

 Prompts Formales.

1.Prompts Ecóicos.- Como cuando estamos recitando y se nos olvida lo que sigue, si alguien dice las primeras letras de la siguiente palabra, es posible que recordemos la línea y podamos continuar (“nos soplaron”).

2.Prompts Textuales.- Los anuncios que nos invitan a hablar de cierta manera (solicitando el producto que promueven en venta) o las abreviaturas, aunque no tengan esa correspondencia uno a uno con la respuesta deseada, son buenos ejemplos de prompts textuales.

Prompts Temáticos.

Un promt temático es una fuente de fortalecimiento en forma de un tacto o de una respuesta intraverbal. Es mejor conocido como “una pista”. Así, podemos estimular a nuestro anfitrión para que nos ofrezca “¿mas café?”, ya sea inspeccionando nuestra taza vacía o empinándonos la última gota que queda.

Probes Ecóicos.

Hay un nivel de intensidad en     el estímulo en el que resulta inefectivo si se presenta solo, pero se vuelve efectivo si se presenta repetidamente a esa misma intensidad. Esto es un ejemplo de un proceso llamado “sumación”, que se observa comúnmente tanto en conducta refleja como en conducta operante.

Otros tipos de probes formales.

Podemos pedirle a nuestro sujeto que elabore una lista de palabras tan rápido como pueda o que escriba un poema de cierto tipo, por ejemplo un acróstico o que escriba todas las palabras que pueda que empiecen con cierta letra, etc.

Se trata de probes en el sentido de que el material verbal obtenido no estaba bajo un poderoso control externo.

Probes Temáticos.

Un buen ejemplo de probes temáticos está en el Test de Frases Incompletas de Jung, donde se le presentan al sujeto una serie de frases incompletas y se le pide que  “escriba lo primero que le venga a la mente”. También se ocupa mucho en los textos de Instrucción programada, donde en un párrafo se omite alguna palabra, misma que queda sugerida por la estructura gramatical de la redacción.

5_AUTOCLITICA.

Parte de la conducta de un organismo a su vez puede convertirse en una variable controladora de otra parte de su comportamiento. Así se forman dos sistemas de respuesta, uno basado en el otro. Solo puede entenderse el sistema superior en base a su relación con el sistema inferior.

La idea de un yo interno es un esfuerzo por representar el hecho de que cuando nos comportamos de esta manera, pareciera que el sistema superior guiara o alterara al sistema inferior. Sin embargo, el sistema controlador es también en sí mismo conductual.

Autoclíticas Descriptivas.

El orador puede adquirir conducta verbal descriptiva de su propia conducta.   A pesar de que la comunidad verbal puede establecer tal repertorio basándose en contingencias de reforzamiento sobre comportamientos observables, el orador eventualmente la exhibe bajo el control de eventos privados.             Así el orador puede hablar acerca de él mismo hablando.  Puede describir las respuestas que ha emitido, que está emitiendo o que emitirá.

Cuando preguntamos ¿Lo viste? o ¿Alguien te lo dijo?, estamos solicitando mayor información acerca de las relaciones de control de la conducta verbal emitida. Esencialmente estamos preguntando ¿Es tu conducta una respuesta tactual, ecóica o intraverbal, ante la conducta verbal de alguien mas?     Debido a que las relaciones de control son tan importantes, los ambientes verbales bien desarrollados fomentan que el orador emita respuestas colaterales que las describan.

Nos referiremos a tales respuestas, cuando se asocian con  otra conducta verbal efectiva sobre el mismo oyente al  mismo tiempo, como “autoclíticas descriptivas”.

El termino “autoclítica” se usa para describir conducta  que se basa o depende de otra conducta verbal.

Una forma de autoclítica descriptiva es la que informa al oyente el tipo de operante verbal que la acompaña. Si el orador está leyendo el periódico y dice “Veo que va a llover”, el decir “Veo” informa al oyente que “va a llover” se emite como una respuesta textual.

Otro tipo de autoclítica describe el estado de la fuerza de una respuesta.     “Me parece”, “Estimo”, “Creo”, “Me imagino”, son expresiones que indican que la respuesta que sigue se basa en estimulación insuficiente o que ha sido pobremente condicionada. “No lo puedo asegurar”, “Estoy tentado a afirmar”, sugieren otras fuentes de inseguridad.

“Sugiero”, “Supongo”, son expresiones que reconocen la naturaleza tentativa de la respuesta  que sigue.

Otro grupo de autoclíticas describen relaciones entre una respuesta y otro tipo de conducta verbal del orador o del oyente u otras circunstancias bajo las que se emite la conducta. Ejemplos importantes son        “Estoy de acuerdo”,      “Tengo que confesarlo”,              “Eso espero”, “Lo infiero”, “Puedo predecirlo”,   “Lo admito”, “Es lo que digo”.

Otro tipo de autoclítica descriptiva indica la condición emocional o motivacional del orador, afectando al oyente al enfatizar su relación personal con él. Ejemplos de esto son         “Me alegra decir”, “Tengo el gusto de informarte”, “No quisiera decirlo”, “Me apena decirte”.

6_AUTO-EDICION.

Las respuestas verbales son descritas y manipuladas por el orador mediante autoclíticas apropiadas que aumentan y agudizan su efecto sobre el oyente.  También, frecuentemente son examinadas para evaluar su  efecto sobre el orador mismo o sobre un posible oyente y  como resultado de este proceso,   se retienen o se liberan.

Este proceso de “edición” configura una actividad adicional del orador.

Conducta Verbal Revocada.

Una respuesta que ha sido emitida de manera abierta puede ser recalcada o revocada por una respuesta adicional. Estos actos pueden afectar al hablante antes de alcanzar a cualquier oyente. Así por ejemplo, un escritor puede tachar una palabra, borrarla o cambiarla por otra.

De la misma manera es posible “editar” la conducta vocal. Retener el lenguaje audible puede consistir solo en no emitirlo. No obstante, es posible detectar algunos comportamientos retentivos como el batir la lengua, los labios o poner la mano sobre la boca.

Si una respuesta vocal no ha sido escuchada, puede “cancelarse” simplemente no repitiéndola. Si la respuesta si ha alcanzado al oyente, puede retractarse de ella mediante una autoclítica manipulativa apropiada. Se puede decir “olvídalo” o “no me hagas caso” o decir “lo que quiero decir es . . .La conducta subvocal puede revocarse antes de su emisión audible.

¿Por qué se revoca una conducta?

Usualmente el hablante retira o revoca una respuesta debido a que esta ha sido castigada.

El oyente puede cuestionar una conducta verbal simplemente por considerarla como ruido. Este tipo de castigo generalmente hace que la conducta verbal de los niños pase a un nivel encubierto.

También puede darse el caso de que ciertas propiedades de la respuesta sean aversivas para otros y haga probable que sea castigada. Algunas de estas características serían que sean muy sonoras, que tengan un tono molesto o que se expresen de manera defectuosa, como sucede cuando tienen mala articulación, tartamudeo o estén incompletas.

Además, la conducta verbal frecuentemente es castigada debido a un deficiente control del estímulo. Un condicionamiento pobre, el olvido o su confusión con alguna otra respuesta similar. Mentir, exagerar, etc., producen castigo en muchas comunidades.

Así mismo, la conducta verbal generalmente se castiga cuando esta bajo un pobre control de la audiencia. Algunas respuestas como las obscenidades y las blasfemias, son castigadas.

La conducta verbal también puede ser castigada cuando tiene consecuencias castigantes para el oyente. Referirse a una situación dolorosa, sería un ejemplo de ello.

Finalmente, la conducta verbal también puede ser automáticamente auto-castigada.         Por ejemplo, al mencionar los nombres de personas que nos caen mal o al decir cosas que nos apenan. 

Los efectos del castigo:

·        Cancelación de la identidad del hablante (como cuando se murmura para que no se sepa quien habló).

·        Recesión al nivel cubierto.

·        Hablar con uno mismo.