CONDUCTISMO RADICAL RECARGADO 

APUNTES PARA UN SEMINARIO

 

Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza

 

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CONTENIDO :

1.       UNA INTRODUCCION A LA FILOSOFIA DENOMINADA COMO CONDUCTISMO RADICAL. 

Stephen F. Ledoux

2.       CONDUCTISMO.

Alex Byrne

3.       SOBRE CIERTAS SEMEJANZAS ENTRE EL LIBRO INVESTIGACIONES FILOSOFICAS” DE LUDWIG WITTGENSTEIN Y EL OPERACIONALISMO DE B. F. SKINNER.

Willard Day

4.       ENTRE EL ORGANISMO Y EL AMBIENTE UNA REVISIÓN DEL LIBRO DE B. F. SKINNER “ACERCA DEL CONDUCTISMO”.

Roger Schnaitter

5.       ¡EL CONDUCTISMO ESTA DE REGRESO!

Majid Amini

6.       EL CONDUCTISMO HACE SU DEBUT: UNA REVISIÓN DEL LIBRO DE LATTAL Y CHASE “BEHAVIORAL THEORY AND PHILOSOPHY”.

G. E. Zuriff

7.       UNA FILOSOFIA DE LA CIENCIA NO CONVENCIONAL DESDE EL ANÁLISIS DE LA CONDUCTA.

Charles Catania

8.       CARTA ABIERTA : ¿PORQUE EL CONDUCTISMO, PARA SOBREVIVIR Y TRIUNFAR, TIENE QUE ABANDONAR SU PROPIO NOMBRE?

A.J. Marr

 

 

UNA INTRODUCCION A LA FILOSOFIA DENOMINADA COMO CONDUCTISMO RADICAL.

Stephen F. Ledoux (1992)

Behaviorological Commentaries, Serial No.4, pp. 3-10

1.       El trabajo de B. F. Skinner simplemente se separó de la forma de pensar de su época. En eso, él no fue el primero. El se paró, como se suele decir, en los hombros de gigantes. El dio otro paso mas en la ruta trazada en Occidente, desde hace unos 500 años. Esta forma de pensar es una que remplaza lo que podría considerarse como un humanismo egocéntrico, con un enfoque cada vez mas efectivo, desde la perspectiva de la ciencia natural, respecto de la posición de las personas dentro del orden de las cosas. Este derrotero recibió un gran impulso cuando Copérnico reiteraba lo que Aristarco de Samos y los antiguos Griegos habían descubierto antes de él, habiéndose perdido durante los siglos que los separaban: que la Tierra y por ende, la humanidad, no eran el centro del Universo. Posteriormente, Darwin mostraba que nuestros cuerpos (nuestra forma física, estructura y funciones) eran también producto de las mismas leyes naturales que se aplicaban a  todas las demás cosas vivas o no. Entonces, Skinner, mediante su conductología, surgida de su trabajo, demostraba que nuestro mismo ser, nuestra conciencia, comportamiento o conducta, estaba también necesaria y apropiadamente al alcance de la ciencia natural.

2.       Skinner le dio el nombre de Conductismo Radical a la filosofía de la ciencia bajo la que trabajaba... El término, radical, significa fundamental (Ulman, 1991). De manera que el conductismo radical usa este término para distinguirse de otras formas de conductismo como el original de Watson (1913), del conductismo metodológico, del interconductismo o del conductismo paradigmático (Ulman, 1992a). La distinción es necesaria debido a las críticas comúnmente hechas sobre el conductismo, mismas que no son aplicables a todas las formas de éste.

3.       Esta filosofía de la ciencia, el conductismo radical, tiene diversos componentes...: (a) El conductismo radical respeta a la conducta como un fenómeno natural, de la misma forma que respeta la continuidad de los eventos en el espacio y en el tiempo, mismos que, en las ciencias naturales, se acumulan como una historia natural. (b) El conductismo radical enfatiza el control experimental sobre las variables dependientes y la aplicación de dicho control en formas benéficas culturalmente. (c) El conductismo radical reconoce los eventos privados, como el pensamiento o las emociones, tomándolos como comportamientos encubiertos involucrados en las mismas relaciones legales en las que se compromete la conducta abierta. (d) El conductismo radical reconoce que los científicos son también organismos comportantes cuya conducta, científica o no, está afectada por las mismas variables que afectas a la conducta de otras personas y que entre estas variables se encuentra la filosofía de la ciencia que practica el científico.

4.       Hay otros elementos inseparablemente conectados con estos componentes del conductismo radical. Ente ellos incluimos, la preferencia por los diseños experimentales de un solo sujeto, en lugar de los diseños estadísticos de grupos, el rechazo al empleo de eventos metafísicos como explicaciones y la cuestión de la parsimonia en las teorías que explican la conducta humana (Chiesa, 1994).

5.       EVENTOS PRIVADOS : COMPORTAMIENTOS ENCUBIERTOS.-       El conductismo radical ha sido mal entendido y mal representado, respecto a los eventos privados, su evaluación y su lugar en la ciencia del comportamiento (Mahoney, 1989).

6.        El conductismo radical sí toma en cuenta los eventos privados, pero al hacerlo, considera que no es necesario apelar a verlos como causas metafísicas.

7.       Los conductistas radicales encuentran que la mejor manera de tratar a los eventos privados está en reconocerlos como comportamientos encubiertos, regidos por las mismas leyes que controlan la conducta abierta. No le conceden estatus científico a eventos privados inventados para funcionar como supuestas causas de la conducta. No los tratan como indicadores de constructos hipotéticos internos, hechos a la medida (ad hoc) para explicarse circularmente.

8.       La conducta encubierta es menos accesible que la conducta abierta, muchas veces al grado de ser observable y ser reportada solo para uno mismo. Algunas veces esta conducta encubierta está formada solo de eventos a nivel neuronal. La conducta de “ver en ausencia de la cosa que se ve” (imaginación), es un ejemplo de esto (Skinner, 1953, Cap. 17).

9.       LA CONDUCTA DE LOS CIENTÍFICOS.- Inicialmente, el trabajo de los científicos se refiere a su conducta bajo el control directo de las contingencias ambientales, en el contexto de la investigación. Luego de una amplia preparación y un profundo estudio, los científicos se exponen a las contingencias de lo que en sus disciplinas es desconocido, derivando de esta experiencia el máximo beneficio. De esto es de lo que se trata en la ciencia. Para ser científico, tiene uno que exponerse a estas contingencias (las de la investigación).

10.   Las conductas disciplinarias del científico también incluyen los repertorios conductuales de resumir información, reportar resultados y hacer aplicaciones de lo que se investiga. Todo esto involucra estímulos verbales y estos, a su vez,  se configuran en reglas. Las reglas son enunciados referentes a las contingencias que han experimentado los científicos. Estas reglas afectas el comportamiento de otros. Los colegas, las disciplinas afines y los campos conexos, así como el público en general, se benefician en el empleo de estas reglas, ya que cuando su conducta es afectada por estas reglas (esto es, cuando su conducta es gobernada por ellas o verbalmente mediada), su comportamiento generalmente se vuelve mas efectivo... Así, mientras mucho del comportamiento científico de los científicos es moldeado por las contingencias, la conducta de estos otros grupos es en buena medida gobernada por reglas (Skinner, 1969).

11.   LA FILOSOFIA DE LOS CIENTÍFICOS.- Los científicos, como cualquier otro (incluyendo los conductistas radicales), son organismos que se comportan y cuya conducta, científica o no, está afectada por las mismas leyes que controlan todo el comportamiento. Estas leyes esencialmente reflejan las relaciones funcionales entre la conducta y las variables inherentes en (a) la historia de la especie (genética), (b) la historia personal, (c) la situación vigente y (para la gente), (d) el contexto cultural, de cada organismo. Aquí se encuentran las variables que un conductólogo investiga cuando analiza, comprende, predice, controla e interpreta el comportamiento de los organismos.

12.   La filosofía de la ciencia que profesa un científico es también una de las variables que afectan su trabajo. Este repertorio filosófico deriva parcialmente de variables históricas y disposicionales.

13.   Este repertorio es conducta y como tal, continúa siendo sujeta a las leyes de la conducta. Así, mediante los colegas y las disciplinas afines, la filosofía, en sí misma, se convierte en una de las variables que afectan el trabajo subsecuente del científico (como parte de las variables culturales disposicionales).

14.   La filosofía de la ciencia del científico afecta su trabajo de diversas maneras. Una de ellas es la que lo lleva a investigar ciertas variables en lugar de otras (Cooper, Heron & Heward, 1987).

15.   La filosofía de la ciencia también puede afectar el trabajo científico al jugar un papel en condicionar al científico a ser reforzado por ciertas clases de eventos y no por otros (Hake, 1982).

 

 


C O N D U C T I S M O

Alex Byrne

Department of Linguistics and Philosophy, MIT

Published in A Companion to the Philosophy of Mind,

Ed. S. D. Guttenplan (Blackwell, 1994).

1.       Con frecuencia los libros introductorios a la filosofía de la mente inician con una discusión sobre el conductismo, el cual se presenta como una de las pocas teorías de la mente que ha sido concluyentemente refutada. Pero las cosas no son así de simples: el conductismo, de una forma o de otra, aún sigue vivo y coleando.

2.       El término “conductismo” abarca una multitud de posiciones, aunque hay un común denominador en ellas. Los conductistas ven a la mente, no como mecanismos psíquicos internos apenas conectados con los efectos conductuales externos, sino como constituida precisamente de esos efectos externos (al menos de una manera significativa).

3.       Como un ejemplo imperfecto pero útil, pensemos en un reloj. Un reloj tiene partes externas visiblemente móviles (las manecillas). Para un conductista de relojes, un reloj es simplemente algo que posee partes externas indicadoras del tiempo. El funcionamiento interno del reloj resulta completamente irrelevante.   En contraste con esto, los anti conductistas piensan en un reloj como un mecanismo interior, que en circunstancias favorables, puede hacer que sus partes externas se muevan de manera que indiquen confiablemente la hora que es.

4.       El conductismo floreció en la primera mitad del Siglo XX. Algunos filósofos de ese tiempo con inclinación conductista incluyen a Carnap, Hempel, Russell, Wittgenstein y Ryle. Si ubicáramos a algunos filósofos contemporáneos en un espectro de los mas a los menos conductistas, pondríamos a Quine en el extremo de los mas conductistas y a Searle en el de los menos conductistas. Davidson, Dennett y Dummett estarían cercanos a Quine, mas que a Searle y Fodor, Dretske (entre otros) se ubicarían mas cercanamente a Searle que a Quine. Armstrong y Lewis quedarían a la mitad.

5.       CONDUCTISMO ELIMINATIVO, ANALÍTICO Y RYLEANO.-         El conductismo eliminativo es una extensión de la doctrina contemporánea del materialismo eliminativo.  Los eliminativistas relativos a la mente repudian la totalidad o la mayoria de la ontología psicológca del sentido común: las creencias, los estados conscientes, las sensaciones, etc. La argumentación elimitavista, en una versión actualizada, tiene dos partes. En primer lugar, la “psicología folklórica”, siendo para otros la teoría tácita de nuestra conducta, sufre de varias deficiencias: muy amplias fallas explicatorias, por ejemplo. En segundo lugar, existen mejores teorías del comportamiento que no se refieren a los estados mentales. Por lo que, de acuerdo con la correcta práctica científica, la psicología folklórica debería remplazarse por alguna de estas teorías superiores.    El conductismo eliminativo propone que la teoría substitutiva se exprese en el vocabulario del comportamiento físico.

6.       El conductismo eliminativo es un tema dominante en los escritos de Watson (1930) y Skinner (ver la colección de documentos en Skinnet et a., 1984).

7.       El conductismo psicológico es fundamentalmente una protesta  relativa a la correcta metodología de una psicología científica, surgiendo en la primera parte del Siglo XX, como reacción contra  la psicología “introspectiva” de Wundt, James y Titchener. De acuerdo con la escuela introspectiva, el objeto de estudio de la psicología es la conciencia y la metodología apropiada para su estudio es la introspección. En contra de esto, Watson argumentó que una psicología científica solo debía interesarse con cuestiones “objetivas” y “observables”, es decir, de acuerdo con él, de la conducta.

8.       Watson y Skinner pensaban que la conducta de un organismo podía explicarse por su historia de estimulación, junto con algunos procesos simples de modificación de conducta. La introducción de Skinner al condicionamiento operante, como uno de estos procesos, significó un avance sobre el conductismo crudo de estímulo-respuesta de Watson.

9.       Tanto Watson como Skinner compartieron cierta confusión respecto a dos temas relacionados. No fueron claros acerca de cuando el estímulo y la respuesta podían ser descritos con términos mentalistas o si solamente se permitían descripciones puramente físicas. También vacilaron en sostener: (a) un eliminativismo respecto a lo mental; (b) en proclamar que los estados mentales existen pero son irrelevantes para el estudio científico de los seres humanos; (c) en proclamar que la terminología mental puede traducirse en un vocabulario de comportamiento físico. Aunque ambos mostraban una fuerte tendencia hacia el eliminativismo.

10.   Quine fue otro conductista eliminativo, aunque por razones bien diferentes. Su conductismo parece ser motivado en buena medida por su postura verificacionista. El daba dos razones para el eliminativismo. La primera es que las creencias y el discurso del deseo se resisten a la reglamentación de la lógica de primer orden y a la que Quine considera indispensable para una inteligibilidad completa. La segunda está en su argumento para la tesis de la indeterminación en la traducción, que persigue mostrar que simplemente “no hay materia prima” para lo que signifique el lenguaje de alguien (Quine, 1960 Cap.2).

11.   Muchos filósofos con inclinaciones conductistas no son eliminativistas. La forma mas poderosa y directa de conductismo no eliminativista es el conductismo analítico (o lógico), que sostiene que las declaraciones que contengan vocabulario mentalista, pueden ser analizadas mediante proposiciones conteniendo solo vocabulario del comportamiento físico.

12.   Skinner puede interpretarse como un conductista analítico de tiempo parcial (ejem: Skinner, 1971, p.24). En esa línea, Hempel, desde un enfoque común en muchos positivistas lógicos, escribió : “Todas las proposiciones psicológicas significativas, es decir, verificables en principio, son traducibles en proposiciones que no involucren conceptos psicológicos, sino solo términos físicos” (1949, p.18).

13.   Hempel derivó esta tesis vigorosa, de dos premisas. Primero, él sostenía (aunque después abandonó) la teoría verificacionista del significado, es decir que ‘el significado de una proposición se establecía mediante las condiciones para su verificación’ (1949, p.17). Segundo, mantenía que el comportamiento físico de una persona era una gran parte de la evidencia para adscribirle estados mentales particulares. Poniendo juntas estas premisas, concluyó que las proposiciones acerca de los estados mentales eran (en buena medida) equivalentes a las proposiciones acerca del comportamiento físico.

14.   No deja de ser un poco extraño que la posición de Ryle (The Concept of Mind, 1949), con frecuencia se le considere como un conductismo analítico (o lógico), siendo su enfoque muy diferente, tanto en contenido como en motivación, si lo comparamos, por ejemplo, con el conductismo positivista de Hempel.

15.   El conductismo de Hempel es una parte de su enfoque fisicalista. Ryle, por el contrario, no era fisicalista. El dejó conceptualmente confuso el problema de si el mundo era ultimadamente físico. De manera que, Ryle hablaba de disposiciones conductuales, pero mostró poca inclinación para analizar estas en términos de disposiciones conductuales físicas.

16.   Más aún, es discutible en qué medida la intención básica de Ryle era la de ofrecer un análisis de las proposiciones referentes a eventos mentales internos, en términos de disposiciones conductuales, ya que no proporcionó mayores aportaciones para ello. Ryle estaba mayormente interesado en disminuir la idea de que deben existir procesos mentales complejos atrás de las acciones públicas de las personas y en demostrar cómo esto disuelve el problema de las otras mentes. Al hacer esto, él frecuentemente omitía en su análisis el desechar lo interno y solamente lo ridiculizaba...   Ryle era, de hecho, como él mismo decía, “conductista solo de un brazo y de una pierna”.

17.   Fisicalistas como Place, Smart, Armstrong y Lewis, estuvieron mayormente dispuestos al acuerdo con Ryle, a pesar de la antipatía de éste con el fisicalismo. Consideraron que Ryle había mostrado que las disposiciones conductuales físicas eran de gran importancia para entender la naturaleza de la mente.

18.   Geach (1957, p.8) enarboló una importante dificultad para cualquier análisis conductual de las actitudes proposicionales, notando que lo que alguien hace o está dispuesto a hacer, depende no solo del hecho de que sostenga una creencia en particular, sino también de sus deseos (y debería agregarse que de sus otras creencias también). De manera que no hay duda para un análisis atomista-conductista simple: el deseo empata la creencia con diversos tipos de conducta. Una creencia dada puede llevar a prácticamente cualquier comportamiento, dependiendo de las actitudes de la persona.

19.   CONDUCTISMO CONTEMPORÁNEO.- La observación de Geach donde los diferentes tipos de creencias no tienen expresiones conductuales características, en la actualidad es considerada como un dato de las explicaciones de la psicología folklórica y consecuentemente, muy pocos filósofos contemporáneos se interesan por alguna forma de conductismo analítico (atomista). Aunque hay que decir que el fracaso de este tipo de análisis conductual no implica el fracaso del conductismo, construido como una tesis metafísica sobre la naturaleza de la mente. Todo lo que significa es que la ruta mas directa del conductismo (entendida esta como el análisis simple que aparea las creencias con las disposiciones conductuales), es un camino sin destino. La argumentación convincente para sostener el conductismo, entonces, debe proceder mas allá de este camino obvio.

20.   Los enfoques conductistas contemporáneos se derivan de tres fuentes. La primera está en el funcionalismo analítico de Armstrong, Lewis y otros. De acuerdo con este punto de vista, el significado de los términos mentalistas se determina por su papel en la teoría del sentido común sobre el comportamiento: la psicología folklórica. Esta teoría conocida tácitamente se ve como integrada de elementos consistentes en generalizaciones que vinculan inputs preceptúales, outputs conductuales (físicos) y estados mentales. Algunas de estas generalizaciones vincularían creencias y deseos, incorporando la observación de Geach de que una creencia no tiene un comportamiento unívoco que la respalde.   Sin embargo, si el funcionalismo analítico es correcto, entonces el análisis de los términos mentalistas tendría un componente conductual significativo.

21.   La segunda fuente está en la oposición contra la idea funcionalista de que un organismo necesita cierta clase de organización causal interna, para poder tener creencias genuinas.

22.   Estas dos líneas incompatibles de pensamiento tienen sus raíces en Ryle, aunque él solo expresó su estar de acuerdo con la segunda. La tercera fuente del conductismo contemporáneo es una en la cual la influencia de Ryle fue a lo mucho indirecta, aunque él la hubiere encontrado perfectamente compatible.      Esta fuente está en Wittgenstein (1958), cuando ataca la posibilidad de un “lenguaje privado”, cuestión que algunos toman para sostener que significado y creencias, deben ser “manifiestas” en el comportamiento.

 

SOBRE CIERTAS SEMEJANZAS ENTRE EL LIBRO “INVESTIGACIONES FILOSOFICAS” DE LUDWIG WITTGENSTEIN Y EL OPERACIONALISMO DE

B. F. SKINNER

Willard Day (1969)

Journal of the Experimental Analysis of Behavior, 12, 489-506

1.       En este documento me propongo señalar 10 semejanzas específicas entre los últimos trabajos de Wittgenstein y la posición sistemática de B. F. Skinner. . . En mi opinión, el enfoque de Skinner es mas compatible con la visión última de Wittgenstein, que con cualquier otra posición filosófica de amplia aceptación entre los psicólogos.

2.       “Se ha mencionado que Wittgenstein inspiró dos importantes escuelas de pensamiento, a las que repudió igualmente. Una de ellas es la conocida como positivismo lógico o empirismo lógico, que jugó un papel prominente durante la década inmediata anterior a la Segunda Guerra Mundial. La otra es el denominado movimiento analítico o lingüístico, que domina en la filosofía Británica actual y se ha esparcido a todo el mundo anglo-sajón y donde este tiene influencia. . . El era de la opinión (yo creo que justificadamente), de que sus ideas generalmente eran mal interpretadas o distorsionadas, aún por quienes se profesaban como sus discípulos. Dudaba de que pudiera ser mejor entendido en el futuro” (von Wright, 1955, p.527).

3.       ANTIPATIA CON EL POSITIVISMO LÓGICO.- Ofrezco como primera semejanza entre el trabajo posterior de Wittgenstein y Skinner, su relación inarmónica con el positivismo lógico. Con respecto a Wittgenstein solo se necesita notar que los filósofos del movimiento lingüístico, en general, son particularmente cuidadosos de contrastar su enfoque con el de los positivistas lógicos. . . los seguidores de Wittgenstein han expresado con claridad sus críticas al positivismo lógico. Para los detalles, hay que consultar el libro de Urmson (1956) “Philosophical Análysis”. Ahora, en lo que a Skinner corresponde, su ataque mas explícito contra el positivismo lógico hay que verlo indirectamente mediante su repudio respecto  a lo que el operacionalismo vino a convertirse para la psicología. “Estoy de acuerdo en que los datos de la psicología deben ser conductuales y no mentales. . . , pero la posición que se esgrime es meramente un conductismo “metodológico”. De acuerdo con esta doctrina, el mundo se divide en eventos públicos y eventos privados y la psicología, para poder ser una ciencia, debe confinarse a los primeros. Esto nunca fue un buen conductismo, pero se trata de una posición fácil de exponer y de defender, que fue favorecida por los mismos conductistas. Los subjetivistas no la objetan ya que les permite mantener el concepto de “experiencia” para propósitos “no fisicalistas” que sostengan la idea del auto-conocimiento. Tal posición no resulta genuinamente operacional debido a que muestra poca intención de abandonar las ficciones” (1945, p.283-284).

4.       ANTI-REDUCCIONISMO.- Un segundo punto en común es que Wittgenstein y Skinner eran esencialmente anti-reduccionistas. Hay poca necesidad de comentar con amplitud el carácter no reduccionista de Wittgenstein durante sus últimos escritos. Su libro “Philosophical Investigations” contiene una exposición cuidadosa y llena de dolor sobre los defectos de su propio atomismo temprano. La fuerza de la oposición del movimiento lingüístico contra el análisis reduccionista puede sentirse a partir del hecho de que uno de los capítulos principales del libro de Urmson se titule “La imposibilidad del reduccionismo”. Sin embargo, pocos son los que se percatan del carácter no reduccionista de Skinner. Aún así, el punto ha sido expuesto con claridad por Verplanck (1954) y por Wolman (1960). Verplanck enfatiza la antipatía de Skinner ante “cualquier explicación de un hecho observado que apele a eventos que sucedan en otro lado, en otro nivel de observación, descritos en términos diferentes y medidos, si es el caso, en dimensiones diferentes” (Skinner, 1950, p.193). Para Skinner, los hechos son un poco mas de lo que creemos que son y generalmente son explicados al relacionarlos unos con otros, no mediante la reconstrucción de estos a partir de datos mas cercanos a nuestros sentidos, como en el fenomenalismo.

5.       ANTI-DUALISMO.- Una tercera similitud entre Skinner y Wittgenstein está en que ninguna de sus posturas es dualista. Skinner usualmente expresaba sus objeciones al dualismo con palabras tales como estas: “Usualmente se sostiene que uno no ve el mundo físico para nada, sino solo una copia no física llamada “experiencia”.     Cuando el organismo físico está en contacto con la realidad, la copia que hace de ella la experiencia se llama “sensación”, “dato sensorial o percepción”. Cuando no hay contacto se denomina “imagen”, “pensamiento o idea”. Las sensaciones, las imágenes y sus congéneres son característicamente considerados como eventos psíquicos o mentales, que ocurren en un mundo especial de la “conciencia” donde, aunque no ocupan ningún espacio, pueden, a pesar de todo, ser vistos con frecuencia. De manera que el enfoque de Skinner no es solo especialmente anti dualista, sino esencialmente de acuerdo con la oposición de Wittgenstein contra el dualismo. La posición filosófica que Wittgenstein trata de quebrantar puede definirse gruesamente como Dualismo, esto bajo el riesgo de de dar la impresión de que él propusiera remplazarla por algo que podría identificarse como Monismo. Pero el Monismo, mentalista o materialista, es para Wittgenstein solo otro error mas grave. . . Generalmente hablamos de que la gente percibe los objetos físicos, mesas y sillas y otras cosas.     El dualista habla de que la mente percibe entidades interiores, ideas, imágenes o acciones de la voluntad... Pareciera que en esto hubieran dos errores separados. Primero, podríamos suponer que tratamos con dos dominios ontológicos, cuando estamos de hecho tratando dos partes del lenguaje. Segundo, mal interpretamos el juego del lenguaje en la experiencia interna y forzamos para este la gramática del juego del lenguaje del mundo público de las cosas. El lenguaje con el que hablamos de la experiencia privada es, de hecho, una parte de un lenguaje público mayor, que se aprende en los contextos sociales. El dualista piensa que aprendemos estos conceptos no del contexto social, sino, privadamente, de nuestra experiencia. . . Wittgenstein niega que tal lenguaje pueda ser posible.

6.       EL SIGNIFICADO DE LOS EVENTOS PRIVADOS.- Ni Wittgenstein ni Skinner rechazan los eventos privados como carentes de significación o como entidades ficticias, en contraste con las hipótesis conductistas usuales. Skinner contrasta dramáticamente su enfoque sobre los eventos privados con el conductismo convencional, como se ve en los siguientes comentarios, dentro de su libro “Science and Human Behavior”: “Otra de las soluciones propuestas para el problema de la privacidad argumenta que existen eventos públicos y eventos privados y que estos últimos no tienen lugar en la ciencia, porque la ciencia necesita del acuerdo entre los miembros de la comunidad. Pero, lejos de evitar la distinción tradicional entre mente y materia o entre experiencia y realidad, este enfoque mas bien las fomenta.  Asume que existe, de hecho, un mundo subjetivo, que ocurre lejos del alcance de la ciencia. Bajo esta suposición, el único trabajo de la ciencia de la sensación consiste en examinar los eventos públicos, los que se estudiarían en ausencia de los privados. En mi enfoque hay un manejo diferente. Se continúa tratando con los eventos privados, aunque sea solo como inferencias. No se substituye el reporte verbal con el que se infiere el evento, con el evento por sí mismo. El reporte verbal es una respuesta ante el evento privado y puede usarse como fuente de información sobre él.  Es de fundamental importancia el análisis crítico de la validez de esta práctica. Aunque debemos evitar llegar a concluir, en lo que a la ciencia le concierne, que el reporte verbal o cualquier otra respuesta discriminativa es la sensación” (1953a, pp. 281-282). . . En la misma línea de pensamiento se encuentran los comentarios de Pole sobre Wittgenstein, cuando dice: “La diversidad de formas en las que las palabras adquieren sus significados se reflejan en la diversidad de sus usos, de manera que las posibilidades con que el lenguaje puede ser significativo no son menos numerosas” (Pole, 1958, p.14).

7.       LA IMPOSIBILIDAD DE UN LENGUAJE PRIVADO PURO.- La quinta semejanza entre Wittgenstein y Skinner está en el cuidado con que ambos argumentan la imposibilidad de un lenguaje puramente privado. Para Skinner ésta argumentación es el tema central de su artículo “The Operational Analysis of Psychological Terms”. En este documento plantea: “No hemos resuelto el problema de cómo la comunidad consigue las contingencias de reforzamiento suficientes. ¿Cómo es que la respuesta ‘dolor de muelas’ es apropiadamente reforzada, si el agente de reforzamiento no tiene contacto con la muela? Por supuesto, no se cuestiona la existencia de las respuestas ante estímulos privados, su ocurrencia es lo suficientemente común y deben tomarse en cuenta. Pero, ¿porqué ocurren? ¿Cuál es su relación con los estímulos controladores?  y  ¿Cuáles, si tiene, son sus características distintivas? . . . Aparentemente no hay forma de justificar la existencia de una respuesta en base a la parte privada de un estímulo complejo.       No puede hacerse contingente un reforzamiento diferencial sobre la propiedad de la privacidad. . . Decir “Veo el rojo”, es reaccionar, no al rojo (que es un sentido trivial de ‘ver’), sino a la reacción propia de uno, que lo está viendo. ‘Ver’ es un término adquirido en relación a nuestra propia conducta, cuando se da el caso, con nuestro comportamiento abierto y disponible ante la comunidad. Pero, de acuerdo con lo que propongo, puede evocarse en otros momentos por cualquier acompañamiento privado de la conducta abierta de ver (Skinner, 1945).

8.       “...lo que debe rechazarse es la idea de que un reporte correcto o ejecución solo puede ocurrir después de un acto interno de inspección. . . En esto está el meollo del argumento de Wittgenstein. En su enfoque, el hablar un lenguaje es tomar parte en cierta forma de actividad social que, mas que otra cosa, está gobernada por reglas, por lo que puede darse el caso de que la conducta sea juzgada como equivocada o irregular” (Pole, 1958) y es el mismo caso donde Skinner considera que está la función del reforzamiento diferencial para establecer las discriminaciones verbales.

9.       LA NATURALEZA CONDUCTUAL DEL LENGUAJE.- Sin embargo, no es solo en relación con el reporte verbal de la vida privada en lo que son similares Wittgenstein y Skinner, respecto a su enfoque sobre el lenguaje. Como sexta semejanza, hay que notar que en ambas perspectivas el lenguaje es visto como algo natural, con un énfasis sobre los efectos de la conducta verbal y sobre la situación en la que la conducta verbal ocurre.         El énfasis de Wittgenbstein sobre los efectos es análogo al énfasis de Skinner sobre el reforzamiento. . .       No creo que haya necesidad de ilustrar esto respecto a Skinner, pero si veo que las siguientes referencias de la obra de Pole sobre Wittgenstein, son relevantes:    “El lenguaje es parte del comportamiento social de las especies, está al mismo nivel en nuestra historia natural que el caminar, comer o beber. Se creó o evolucionó, como una institución. . . El lenguaje presupone un contexto no-lingüístico. Funciona sobre el fondo de las necesidades humanas, en el escenario del ambiente natural. Juntos estos dos factores determinan su carácter”(Pole, 1958).

10.   OPOSICIÓN A LAS TEORIAS DE LA REFERENCIA EN EL LENGUAJE.- Como El séptimo punto de semejanza, me llama la atención la oposición tanto de Wittgenstein como de Skinner a las teorías del lenguaje que aluden a la correspondencia o a la referencia. Al desarrollar sus enfoques sobre el lenguaje, tanto Wittgenstein como Skinner tomaron como punto de partida las objeciones contra la creencia común de que la principal función de las palabras era el suplir, nombrar o referirse a los objetos. Este asunto se ve condensado en una simple expresión de Wittgenstein cuando dijo: “el significado de una palabra está en su uso en el lenguaje”.       Ahora bien, por el lado de Skinner, el capítulo “The Tact”, en su libro “Verbal Behavior” contiene una sección especialmente dedicada al “Problema de la Referencia ” y ahí se dice: “La forma de una respuesta es moldeada por las contingencias que prevalecen en la comunidad verbal. Una forma dada cae bajo el control del estímulo mediante el reforzamiento diferencial de nuestra contingencia de tres términos (estímulo discriminativo, en presencia del cual una respuesta es seguida del reforzamiento). El resultado es simplemente que aumenta la probabilidad de que el orador vuelva a emitir una respuesta de una forma determinada en presencia de un estímulo con propiedades específicas, bajo ciertas condiciones diversas de privación o de estimulación aversiva. Con lo que, hasta donde concierne al orador, esta es la relación de referencia o de significado” (1957, pp. 114-115).

11.   LA NATURALEZA DEL SIGNIFICADO.- La octava semejanza y la mas importante para los seguidores de Wittgenstein es que ambos son muy parecidos en su análisis de la naturaleza del significado. Para los dos, no existen cosas tales como los significados, sobretodo si por significado se refiere uno a entidades mentales implicadas en la comunicación. Para ambos, la búsqueda del significado solo puede conducir al estudio del uso de las palabras, al análisis de la conducta verbal, de la forma en que ocurre en la práctica. Para los dos, el significado está en el uso.

12.   Una aplicación Skinnereana de este enfoque lo encontramos en su artículo ”Whay we need teaching machines”, donde nos dice: “En lugar de enseñar “el conocimiento del Francés”, podríamos enseñar el comportamiento de donde se infiere la posesión de tal conocimiento” (1961b, p.383) . . . “debemos enfocarnos en los repertorios conductuales en sí mismo, porque es todo lo que debe enseñarse para que la educación sea efectiva . . . En un futuro no muy distante, temas mas amplio de la epistemología podrían abarcarse con el mismo enfoque. Es posible que logremos una comprensión completa de lo que es el conocimiento, solo después de resolver los problemas prácticos de cómo enseñarlo” (1961b, p.391-392).

13.   ANTI-MENTALISMO.- Wittgenstein se resistió contra la ontología. Esto es, se resistió a hacer declaraciones sobre la naturaleza de la realidad o acerca de lo que la constituye o de lo que se compone. Entonces, ¿qué es lo que Wittgenstein hizo? . . . Cuando se le presionaba para que dijera la naturaleza de su actividad, Wittgenstein daba, al final, solo la descripción mas amplia: que estaba actuando (behaving). “Llega un momento, escribía Wittgenstein, donde se inclinaba a afirmar, “Esto es simplemente lo que hago” (Pole, 1958, p.51).

14.   Pero, ¿qué tiene esto que ver con el mentalismo? Skinner frecuentemente ataca un enfoque de la psicología al que denomina como “mentalismo” y, a veces, contrasta su enfoque con el del conductismo convencional en base a este tema. Aquí es menos importante proporcionar evidencias de la antipatía de Skinner con el mentalismo, que aclarar qué significa este cuando se refiere a él. Para Skinner aquí hay dos lados de la moneda. Primero, se trata de la separación dualista de lo físico y lo mental como dos dominios ontológicos. En segundo lugar, donde está la semejanza con Wittgenstein, es el uso de términos que se piensa hacen referencia a procesos conductuales o psicológicos. Para Skinner, es mentalismo el vera palabras como “atender”, “inferir”, “observar”, “tratar”, “desidir”, “recordar”, etc., como si fueran acciones psicológicas, estados o procesos que acertadamente dieran cuenta de la estructura subyacente de nuestra naturaleza psicológica. Es aquí donde se resiste a la ontología. Para Skinner, tales términos son vistos como parte del lenguaje, con el que ordinariamente damos sentido a lo que hacemos y si vamos a explicar el comportamiento en el que son relevantes, debemos primero analizar el control de estos términos como aspectos de la conducta verbal.

15.   INTERES EN LA DESCRIPCIÓN.- Una décima semejanza y la última que mencionaré aquí, es que tanto Skinner como Wttgenstein han visto su trabajo como esencialmente descriptivo. Skinner es ampliamente considerado entre los psicólogos cuyo sistema es puramente descriptivo, en oposición al enfoque hipotético o teórico (Hilgard, 1956, p.101). Respecto al carácter básicamente descriptivo de su sistema, Skinner en su libro       “The Behavior of Organism”, tenía lo siguiente que decir: “Por lo que toca al método científico, mi sistema puede considerarse: positivista (en el sentido de Mach), restringido a la descripción y no a la explicación. Los conceptos son definidos en términos de observaciones inmediatas, a las que no se atribuyen propiedades locales o fisiológicas. Un reflejo no es un arco, un drive no es el estado de un centro, la extinción no es el termino de un estado o una sustancia fisiológica. Este tipo de palabras se emplean solo para agrupar observaciones, para establecer uniformidades y para expresar propiedades de la conducta que van mas allá de una sola instancia”(1938, p.44).

16.   Una crítica muy parecida se le ha hecho a Wittgenstein por evitar compromisos metafísicos, en lo que tratan de ser descripciones simples. Una acusación explícita de misticismo proviene de Bertrand Russell (1959, p.14). Parecido, Gellner (1959) lo acusa de una completa inadecuación intelectual. Aún el mismo Pole, cuyos comentarios hemos mencionado aquí para dar cuenta del enfoque de Wittgenstein, es conducido a la conclusión general que afirma: “Wittgenstein declina a cualquier intento de proponer una filosofía del lenguaje. Para mí, se me hace que sí lo ha hecho, aunque no se lo propusiera”. “Wittgenstein consideraba su propio trabajo como descriptivo. No explica nada, decía, simplemente presenta a nosotros diferentes partes o segmentos del lenguaje y señala el uso actual de diferentes términos. De esta manera, establecía para él algo como una inmunidad Socrática ante las críticas (profesaba no saber nada, o nada mas allá de lo que otras personas podían ver por sí mismas).

17.   Finalmente, para Skinner, un individuo cuya conducta es controlada, mas por la observación de las contingencias naturales que por otros factores, se le puede llamar científico, apropiadamente.

 


ENTRE EL ORGANISMO Y EL AMBIENTE UNA REVISIÓN DEL LIBRO DE B. F. SKINNER “ACERCA DEL CONDUCTISMO”.

Roger Schnaitter

Journal of the Experimental Analysis of Behavior, 23, 297-307

1.       “Acerca Del Conductismo” es una presentación resumida de la filosofía de la ciencia de la conducta que ya se había introducido con anterioridad, distribuida mediante diversas publicaciones. Ahora la tenemos en forma concisa y accesible.

2.       En la medida en que el libro es una respuesta ostensible ante las críticas, esto mas parece un pretexto y no las bases del texto mismo. Las criticas son expuestas en la Introducción y sus inadecuaciones se explican en el Capítulo catorce. . . Cuando se regresa a las críticas, al final del libro, no solo se han contestado: se han hecho polvo.

3.       Lo significativo de “Acerca del Conductismo” no está en su respuesta a las críticas, sino en la contribución que proporciona respecto a las bases filosóficas del análisis experimental de la conducta. Este análisis es “una rama de rápido crecimiento en la biología” (p.231) referente a “la relación entre el organismo y el ambiente” (p. xii). Puede dividirse en dos partes, una interesada en el ambiente evolutivo de las especies y otra interesada en el ambiente del individuo mientras está vivo. El primer aspecto es fundamental para la etología y el segundo para el análisis experimental de la conducta, aunque los dos son claramente interdependientes.

4.       Cuando se refiere a la filosofía de esta ciencia, Skinner quiere decir al menos tres cosas. La principal tarea de una filosofía de la ciencia debe ser el aclarar “la naturaleza y propósito del análisis científico”   (p. xiii), aunque Skinner también incluye en la filosofía una “crítica de las teorías tradicionales”  (p. xiii) y una interpretación “conductual” (p. 19) de problemas que rebasan los límites de la predicción y el control.

5.       Es mi consideración personal, que el enfoque de Skinner sobre la naturaleza y propósito del análisis científico de la conducta puede resumirse en dos puntos principales: el análisis es causal o funcional, en vez de estructural, y se lleva a cabo en un nivel consistente, mas que en niveles múltiples referentes a diferentes tipos de eventos o entidades.

6.       FUNCION EN LUGAR DE ESTRUCTURA.- De acuerdo con Skinner, la ciencia se inicia cuando las personas encuentran leyes (naturales) que les posibilitan un “comportamiento mas eficiente”(p.x). . . Las leyes científicas “describen contingencias que prevalecen en el ambiente, muy aparte de cualquier acción humana deliberada” (p.124). . . Quien alcance tales leyes, tiene mas probabilidades de sobrevivir.

7.       La naturaleza de la interacción humana con su ambiente es de tipo funcional, es por ello que los aprendizajes mas útiles que este ha obtenido de su ambiente son de naturaleza funcional. De manera que, cuando el hombre estudia su propio comportamiento como objeto de análisis científico, lo hace de la misma manera. . . Así, el análisis de la conducta es funcional, pretendiendo la descripción de las contingencias de la conducta. . .   Se ha identificado una relación funcional cuando un cambio en una variable (independiente) produce un cambio en una segunda variable (dependiente), sin importar su distancia en el tiempo. . . Skinner deja huecos temporales y no pretende llenarlos con hipótesis fisiológicas o mentalismos instintivos.

8.       Una reconstrucción de la historia evolutiva nos dice porqué vemos la conducta que observamos, pero estos comportamientos están adicionalmente controlados por el ambiente actual de cada individuo. . . Lo que podría ser hereditario no son trozos pre-programados de conducta, sino disposiciones para ser reforzado de ciertas maneras.

9.       La fisiología algún día nos dirá “que está sucediendo en el interior dl organismo comportante” (p. 215), ya sea que su conducta sea consecuencia de la historia de su especie o de su historia individual. De manera que, reconociendo los procesos y estructuras que intervienen entre el bagaje previo de las especies, las historias individuales y la conducta, Skinner alivia la inquietud de quienes claman por explicaciones causales con una perspectiva excesivamente Humeana.

10.   Una aproximación funcional al comportamiento es deseable, debido a que permite la predicción y el control, que son esenciales para la actuar con eficiencia. Por otro lado, el enfoque estructural es ahistórico y topográfico.

11.   La predicción es posible solo en un sentido débil, donde “lo que la gente ha hecho con frecuencia, es probable que lo haga otra vez” (p.11).

12.   UN NIVEL CONSISTENTE.- Algunos de los textos mas incisivos en “Acerca del Conductismo” se refieren a la utilidad de denotar un evento en términos de otro evento del mismo tipo y de lo inútil que resulta cuando se habla de otra manera. . . Skinner analiza las variables controladoras en un lenguaje cotidiano, haciendo referencia a términos mentales, y repetidamente demuestra lo débil que resulta el maquillarlo como científico. Cuando una persona expresa algo como      “Me quiero ir” (p.52), él no describe una entidad interna como “la voluntad”. En lugar de ello, describe la probabilidad de “irse” o aún mejor, muestra tal expresión verbal como función de los eventos correlacionados con la probabilidad de “irse”.        Los aspectos mentales de la expresión salen sobrando. Skinner sugiere una traducción como “Me siento en este momento, como me he sentido antes, cuando me he ido”.   De manera que, la estimulación privada parcialmente controla al tacto “ir”, y “quiero” es una autoclítica descriptiva, de acuerdo con el análisis de la conducta verbal (Skinner, 1957).

13.   El enfoque de Skinner hace a un lado las metáforas, dejándolo a uno con las observaciones (crudas) de las que se derivan las metáforas. . . Así, de acuerdo con Skinner, la metáfora no solo es peligrosa, pues los científicos construyen teorías “sobre cosas que no han observado o analizado adecuadamente” (p. x).

14.   Los lógicos o los filósofos hacen una reconstrucción inexacta de la ciencia, cuando se trata de un análisis funcional (p. 236), aunque esto puede ser útil como aportación estructural. Los filósofos de la ciencia, la mayoría de las veces, no toman en cuenta el contexto de los descubrimientos, los procesos conductuales mediante los cuales, los científicos establecen sus argumentos de que han aprendido algo sobre la naturaleza, dejándolo como algo irrelevante respecto al análisis lógico del conocimiento científico.

15.   Cualquier prueba a la que se someta una teoría psicológica, inevitablemente empieza y termina entre el ambiente y el sujeto y ninguna teoría empírica puede predecir diferencialmente, sin controlar diferencialmente las variables.

16.   LOS EVENTOS PRIVADOS.- Los eventos privados caen dentro  de las principales categorías del análisis conductual, esto es, los estímulo y las respuestas. . . Skinner apunta que las contingencias que determinan la supervivencia han producido la evolución de dos sistemas nerviosos específicamente sensibles a este tipo de estimulación.

17.   En principio, los estímulos privados pueden ser discriminativos, reforzantes o castigantes, dependiendo de su papel dentro de las contingencias a las que se pueda exponer un organismo.

18.   Las respuestas privadas caen en diversas categorías, entre las que están los comportamientos encubiertos como el pensamiento, las respuestas preceptúales del sistema nervioso exteroceptivo y las sensaciones vinculados al sistema nervioso interoceptivo y propioceptivo.

19.   La afirmación de que los fenómenos preceptúales con conductas inició como una interpretación y ahora, varios tipos de evidencias le proporcionan sustento. Escritos de hace varias décadas han mostrado que la percepción es sensible a los efectos de la privación, del condicionamiento, etc., características estas de las respuestas. Los movimientos oculares rápidos parecen confirmar que el soñar es un proceso de respuesta y no uno sensorial (p. 85).

20.   Los epistemólogos tradicionales del racionalismo y el empirismo se basan en la idea de la privacidad del pensamiento y la percepción. En el enfoque de Skinner, la transacción entre el organismo y el ambiente es el fundamento del conocimiento de los eventos privados.

21.   Los eventos privados vienen a controlar la conducta de la misma manera como lo hacen los eventos públicos, esto es, mediante las contingencias de reforzamiento.

22.   Las variables causales deben ser variables independientes, accesibles a la manipulación y el control. Los eventos privados están desubicados a ese respecto, por lo que son tratados como variables dependientes o mas frecuentemente como “sub-productos” o efectos “colaterales”, en el control de comportamientos abiertos. Los argumentos pueden ser denominados como metodológicos, pero no deben confundirse con el conductismo metodológico, que es otra cosa (pp. 13-6). Cuando los eventos privados controlan la conducta, que deben hacerlo para que sean posibles los repertorios auto-descriptivos, no muestran que lo hagan mediante un análisis exprerimental, sino mediante una interpretación basada en los requerimientos lógicos de la situación y de lo que directamente es sabido sobre las variables ambientales. Sin embargo, aún aquí, la interpretación está al alcance de nuestra mano y se refiere al pasado histórico en el que el individuo, por la acción de las contingencias ambientales, adquiere el repertorio auto-descriptivo.

23.   La verdad de una proposición es una función de las variables que controlan la conducta verbal del individuo cuyas proposiciones reclama como verdaderas (p. 136), de manera que otro tipo de consideraciones bajo el control de otra clase de variables, puede llevar a otras proposiciones.

24.   Skinner nunca se preocupó mucho de las críticas filosóficas contra su enfoque. Yo estoy seguro que él le propondría a cualquier filósofo que quisiera emprender un análisis del conductismo radical, que primero se metiera un año o mas en un laboratorio operante. Sin esa experiencia, la crítica filosófica sería de valor limitado para el conductista, ya que estaría controlada por variables extensamente extrañas al análisis experimental de la conducta.


¡ EL CONDUCTISMO ESTA DE REGRESO !

Majid Amini

Minerva – An Internet Journal of Philosophy 8 (2004): 257-275

1.       El conductismo alguna vez fue un movimiento dominante en la psicología y hasta 1976 era frecuente escuchar que ‘desde los días del funcionalismo de Chicago y del Thorndikianismo de Columbia, nadie dudaba de la hegemonía del conductismo’, de manera que cualquier otra postura teórica en psicología ‘existía mas en contraste con el conductismo que por su propio derecho’ (Wispé & Thompson, 1976). Pero poco después, la “revolución cognitiva” desplazó al conductismo de su primera plana y de los departamentos de psicología ¿qué fue lo que ocurrió?

2.       En su re-evaluación histórica del conductismo con la recomendación sin reserva para su reinserción en el escenario de la psicología, John Staddon atribuye el eclipse del conductismo ante la revolución cognitiva, a dos factores principales: la computadora digital y la pasusa teórica del conductismo Skinneriano (Staddon, 1993). El surgimiento de las computadoras dio por primera vez facilidades para la simulación de las ideas mentalistas y consecuentemente, la psicología cognitiva sintió que podía responder a las críticas conductistas, respecto a que las teorías cognitivas eran inexactas y anecdóticas. En segundo lugar, Staddon lamenta los excesos ateóricos del conductismo radical llegaran al gado de “bloquear  los avances del conductismo, de manera que el conexionismo, como el siguiente paso evolutivo en la tradición asociacionista de los primeros conductistas, fuera forzado a buscar su hogar en la cognición y no en la psicología conductista” (Staddon, 1993).

3.       No obstante, con un desarrollo teórico apropiado, un conductismo reformado puede ofrecer un enfoque para la psicología científica que sobrepase a la psicología cognoscitiva convencional, respecto a la explicación y la predicción de los fenómenos mentales. Staddon sugiere que el nuevo conductismo teórico, puede tratar con problemas mentalísticos como la conciencia, sin ignorarlos   y opacar la diferencia entre lo que está adentro y lo que está afuera del organismo o confundiendo lo que se siente con lo que puede ser medido, mientras se mantiene la fundamental creencia de considerar lo mental como conducta. Esto es, que el conductismo “renacido” promete proporcionar vínculos teóricos entre el comportamiento y el cerebro, que los psicólogos cognitivos habían eludido argumentativamente. Es así, bajo estos antecedentes, que los propósitos y alcances de la investigación de Rodney Cotterill puede apreciarse mejor[1].

4.       En su libro “Enchanted Looms”, Cotterill se enfoca sobretodo al aspecto central del problema mente-cuerpo, que es la conciencia, y lo hace desde el marco conceptual de la computación, como queda sugerido en el subtítulo de su libro “Conscious Networks in Brains and Computers”. Su lucha consiste en desmistificar este término, viendo si es posible que los estados de conciencia dependan de los estados cerebrales.

5.       El libro se divide en tres partes. La primera parte, con dos capítulos, ofrece un bosquejo del proyecto, sus problemas y una historia de la mente en términos de estructura física. La segunda parte, abarcando seis capítulos, describe la anatomía cortical y la neurofisiología del cerebro con gran detalle, haciendo énfasis en cómo la teoría computacional puede servir para explicar las actividades cerebrales. La parte final, con tres capítulos, el autor intenta explicar la emergencia y funcionamiento de un conjunto de fenómenos mentales como la sensación, el pensamiento, la emoción, la inteligencia, la introspección y el lenguaje, desde la perspectiva neurológica y filosófica.