DAVID PAPINEAU

APUNTES PARA UN SEMINARIO

 

Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza

 

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David Papineau fue educado en Trinidad, Inglaterra y Sudáfrica. Posee un bachillerato en matemáticas, de la Universidad de Natal y un Bachillerato en Artes de Cambridge. Estuvo en Cambridge para trabajar sobre el cambio conceptual de la ciencia, bajo la tutela de Ian Hacking, obteniendo su Doctorado en Filosofía en 1974. Desde entonces ha enseñado en  la Universidad de Reading, en la Universidad de Macuarie, en el Colegio Brikbeck de Londres y en la Universidad de Cambridge. Llega al King’s College como Profesor de Filosofía de la Ciencia en 1990. Trabaja sobre temas de epistemología, filosofía de la ciencia, en la filosofía de la mente y la psicología. Ha escrito libros como “For Science in the Social Sciences” (1978), “Theory and Meaning” (1979), “Reality and Representation” (1987), “Philosophical Naturalism” (1993), e “Introducing Consciousness” (2000). También es editor de “Philosophy of Science” (1996).  Su Nuevo libro “Thinking about Consciousness”, se publicó en 2002 y “The Roots of Reason”, una colección de ensayos sobre racionalidad, decisión y evolución, en 2003.

 

Ha sido Presidente de la Sociedad Británica de Filosofía de la Ciencia , de 1993 a 1995, Editor del British Journal for the Philosophy of Science, desde 1993 a 1998 y ha encabezado el Departamento de Filosofía del King’s desde 1995 hasta 1998. Entre 1999 – 2000 fue miembro del Leverhulme Research.

 

 

Tel: 020 7848 2351

Email:david.papineau@kcl.ac.uk

 

 

 

FILOSOFIA DE LA CIENCIA.

David Papineau

 

1.       La filosofía de la ciencia puede ser utilitariamente dividida en dos grandes áreas. Por un lado está la epistemología de la ciencia, que trata con tópicos relacionados con la justificación de nuestros clamores por un conocimiento científico. Los filósofos que trabajan en esta área investigan cuestiones tales como si es que la ciencia descubre verdades permanentes, si es posible hacer decisiones entre teorías competitivas y si los resultados de un experimento son previstos por expectativas teóricas anteriores. Por el otro lado están los tópicos de la metafísica de la ciencia, cuestiones relacionadas con rasgos filosóficos intrigantes respecto al mundo natural que la ciencia describe. Aquí los filósofos plantean preguntas como si todos los fenómenos están determinados por causas previas, si todo puede reducirse a lo físico y si la naturaleza tiene propósitos. Uno puede concebir las diferencias entre epistemólogos y metafísicos de la ciencia, de la siguiente manera. Los epistemólogos se plantean si debemos creer en lo que los científicos dicen.         Los metafísicos se preocupan por cómo es el mundo, si los científicos tienen razón.

2.       LA EPISTEMOLOGÍA DE LA CIENCIA : El Problema de la Inducción.- Mucho del trabajo reciente en la epistemología de la ciencia es una respuesta al problema de la inducción. Inducción es el proceso donde el científico decide, en base a varias observaciones o experimentos, que algunas teoría es cierta.

3.       ... lo que todas las inferencias inductivas tienen en común es que inician con premisas particulares acerca de un número finito de observaciones anteriores y terminan con una conclusión general acerca de cómo la naturaleza se comporta siempre. Y aquí es donde radica el problema, pues no queda claro cómo cualquier cantidad finita de información sobre lo que ha sucedido en el pasado, pueda garantizar que un patrón natural de cosas sigan sucediendo por siempre.

4.       LA METAFÍSICA DE LA CIENCIA : La Causalidad.- Muchos tópicos en la metafísica de la ciencia desembocan en la noción de la causalidad. Esta idea es tan importante para la ciencia como lo es en el pensamiento cotidiano y mucha de la actividad teórica científica se relaciona específicamente con la identificación de las causas de diversos fenómenos. Sin embargo, hay poco acuerdo filosófico sobre lo que significa el afirmar que un evento es la causa de otro.

5.       La discusión moderna de la causalidad empieza con David Hume, quien argumentaba que la causalidad es cuestión simplemente de conjunción constante. De acuerdo con Hume, un evento es la causa de otro, si y solo si, los eventos del tipo al que pertenece el primero de ellos, ocurren regularmente en conjunción con eventos del tipo al que el segundo evento pertenece. No obstante, esta formulación deja abiertas varias cuestiones: (1) está el problema de diferenciar entre leyes causales genuinas y regularidades accidentales. No todas las regularidades son suficientemente parecidas a una ley para sostener una relación causal... (2) la idea de conjunción constante no proporciona una dirección a la causalidad. Las causas necesitan distinguirse de los efectos, pues saber que los eventos del tipo-A están constantemente conjuntos con los eventos del tipo-B, no nos indica si A o B es la causa y cuál es el efecto, ya que la conjunción constante es en sí misma una relación simétrica... (3) hay también un problema relacionado con la causalidad probabilística. Cuando decimos que las causas y los efectos están constantemente conjuntos ¿queremos afirmar que las causas siempre producen los efectos o que hacen a estos efectos mas probables?

6.       Muchos filósofos de la ciencia durante este Siglo han preferido hablar de explicación y no de causalidad. De acuerdo con el modelo de la ley de cobertura para la explicación, algo está explicado si puede ser deducido a partir de premisas que incluyan una o mas leyes. Aplicando esto a la explicación de un evento en particular, significa que un evento en particular puede explicarse si está ligado mediante una ley a algunos otros eventos particulares. Sin embargo, aunque a veces se trata como teorías separadas, el enfoque de la ley de cobertura para la explicación, en lo básico es una variante de la conjunción constante de Hume relativa a la causalidad, por lo que comparten las mismas dificultades: (1) al apelar a las deducciones a partir de “leyes”, se necesita explicar la diferencia entre leyes genuinas y regularidades verídicas accidentales; (2) se omite el requisito de direccionalidad, en la medida de que no nos dice porqué no podemos ‘explicar’ las causas por sus efectos, así como los efectos por sus causas; (3) ¿las leyes que invoca una explicación deben ser deterministas y libres de excepciones? o ¿es aceptable recurrir al hecho meramente posible de que el fumar haga mas probable el cáncer, para explicar cómo alguien en particular lo ha adquirido?

 

 

 

 

Philosophical Naturalism (2003)

Capítulo 1. Perseverancia e Identidad.

David Papineau

 

1.       Introducción .- Como muchos otros filósofos contemporáneos, yo tengo fuertes intuiciones fisicalistas. Me inclino a pensar, por ejemplo, que los fenómenos químicos son físicos en el fondo, aún cuando los químicos no describen estos fenómenos en términos físicos. Lo que es mas, me inclino a pensar lo mismo respecto a los fenómenos estudiados por la meteorología, la biología, la psicología, la sociología u otras de las llamadas “ciencias particulares”. Mi propósito en este documento es el observar que tanto estas intuiciones fisicalistas pueden fundamentarse mediante argumentos serios.

2.       Perseverando .- Déjenme empezar intentando aclarar lo que quiero decir con fisicalismo. Una manera sencilla de plantear el fisicalismo sería el requerir que todas las propiedades especiales, químicas o biológicas o psicológicas, se identifiquen como tipos comparables con propiedades físicas, de manera que la propiedad de ser hidrógeno, digamos, se pueda identificar con la propiedad física de tener átomos con un protón y un electrón. Aunque tal “identidad de tipos” esté disponible en la química básica, parece poco probable que sea característica de otras ciencias particulares. En particular, es poco probable que propiedades psicológicas, como el estar preocupado por el futuro, por ejemplo, pueda identificarse con alguna propiedad física, parecido a tener un cierto arreglo molecular en la cabeza.

3.       Afortunadamente para el fisicalismo, la identidad de tipo no es la única forma en la que las propiedades especiales pueden ser vistas como esencialmente físicas. Una manera alternativa de formular el fisicalismo es en términos de la perseverancia de lo especial o particular sobre lo físico. Perseverar a lo físico significa que dos sistemas no pueden diferir químicamente o biológicamente o psicológicamente, sin diferir físicamente. Diciéndolo de otra manera, si dos sistemas son físicamente idénticos, entonces también deben ser químicamente idénticos, biológicamente idénticos, psicológicamente idénticos, etc.

4.       La ventaja de formular el fisicalismo en términos de perseverancia es que, a diferencia de la identidad de tipos, no necesita que la misma propiedad física deba determinar una propiedad particular especial.

5.       Ahora, debemos considerar si la perseverancia es necesaria para el fisicalismo y si es suficiente.

6.       Perseverar parece una condición necesariamente obvia para el fisicalismo: si dos sistemas químicos pudieran diferir, aún cuando fueran físicamente idénticos, entonces podríamos pensar que deberían contener algo que no fuera físico.

7.       Si dos sistemas químicos fueran físicamente idénticos, pero uno fuera mas pesado que el otro, pondría en riesgo el argumento de la perseverancia, por lo que para resolver el problema debemos extenderlo para que incluya a las propiedades relacionales (además de las físicas). Con este nuevo elemento y lo dicho anteriormente podemos afirmar que la perseverancia es una condición necesaria para el fisicalismo, pero ¿es una condición suficiente?

8.       Pues bien, si se requiriera de algo mas, presumiblemente sería posible que las características particulares de dos sistemas fueran diferentes, a pesar de su identidad física, lo cual es precisamente lo que proscribe la perseverancia.

9.       En lo que resta de este documento, argumentaré que el fisicalismo se apoya fuertemente en una característica importante de la ciencia física, denominada como la plenitud interna de la física. No obstante, antes de proceder, sería útil brevemente revisar algunos puntos preliminares que pudieran preocupar a algunos lectores.

10.   Otros Aspectos Preliminares.-  En primera instancia debo enfocarme en el tema relativo a que tanto debemos aceptar el fisicalismo, entendido en términos de la perseverancia. Una vez decidido esto, podemos dedicarnos de si también debemos aceptar la identidad de tipo.    Mi conclusión eventualmente será que la identidad de tipo sirve para unas, pero no para todas las ciencias particulares: mas específicamente sirve para aquéllas ciencias que carecen de pretenciones teleológicas.

11.   El motivo de este capítulo es hablar de la relación entre lo psicológico y lo físico, se trata de un tema que produce optimismo en quienes aceptan la posibilidad de una ciencia psicológica de alto nivel y ocasiona pesimismo en los que tienen la veta de Wittgenstein y Davidson y rechazan esta posibilidad, aunque mantienen a la psicología cotidiana como un discurso respetable pero no científico.

12.   Aunque yo prefiero evitar debates sobre si sus imperfecciones significan una teoría un poco inadecuada sobre entidades reales (como la teoría atómica del Siglo XIX), o si se trata de una teoría falsa sobre entidades imaginarias (como la teoría calórica del Siglo XVIII).

13.   Los planteamientos que aluden a una ‘representación mental’ complican el tema de la perseverancia de lo mental sobre lo físico, pues, como muchos autores han observado, hay muchos casos plausibles donde dos personas teniendo cerebros físicamente idénticos, poseen actitudes proposicionales con diferente contenido representacional. Estos ejemplos implican que los estados psicológicos individualizados mediante contenidos representacionales, no perseveran a la física del cerebro.

14.   El fisicalismo acerca de la psicología tiene dos opciones aquí. Se puede argumentar que ningún estado psicológico “amplio” es en realidad algún tipo de estado relacional, y como consecuencia, como se dijo antes, el argumento de la perseverancia solo requiere invocar un sistema mas grande, que incluya al cerebro individual como una parte, o alternativamente, se puede argumentar que tales estados”amplios” no forman parte de una teoría psicológica seria y que su no perseverancia no es ningún problema para el fisicalismo acerca de una psicología seria. En lo que sigue, defenderé la primera de estas opciones.

15.   La Plenitud de la Física.- Considero que la física es completa, a diferencia de otras ciencias particulares, en el sentido de que todos los fenómenos físicos son determinados por eventos físicos anteriores, de acuerdo a leyes físicas. En otras palabras, no necesitamos pensar en nada mas allá de lo físico para identificar los antecedentes que producen los chances de la ocurrencia de cualquier fenómeno físico.

16.   La psicología, obviamente no es completa o plena, ya que una gran cantidad de eventos mentales son el resultado de otros eventos no-mentales.

17.   El Argumento de Manifestación para la Perseverancia.- Consideremos ahora el siguiente argumento para la perseverancia de la psicología a la física. Premisa (1): De acuerdo con la plenitud de la física, las oportunidades de una consecuencia física están determinadas, una vez que ocurren sus antecedentes físicos. De manera que si dos sistemas son físicamente idénticos y comparten el mismo contexto físico, resultaran en los mismos resultados o consecuencias físicas. Premisa (2): Ahora añadamos a esta suposición lo que llamo “la manifestación de lo mental”, que es que si dos sistemas son mentalmente diferentes, entonces debería haber algún contexto físico diferente en el que estas diferencias se manifiesten como consecuencias físicas diferentes. Conclusión: De lo anterior se desprende que las diferencias mentales sin diferencias físicas son imposibles.

18.   Aquí, la idea crucial es que la plenitud de la física no deja lugar para las diferencias mentales o cualquier otro tipo de diferencias, cuando las diferencias físicas ocurren ante antecedentes físicos dados. Las categorías físicas son en ellas  mismas suficientes para determinar las oportunidades de las consecuencias físicas, sin la ayuda de categorías mentales. De manera que la única forma de que se manifiesten diferencias mentales, es que haya diferencias físicas como base.

19.   Por otro lado, las diferencias mentales siempre deben ser capaces de mostrarse como diferencias conductuales.

20.   Si esta interpretación conductual del principio de manifestación resulta aceptable, entonces se derivará la perseverancia de lo psicológico a lo físico, digamos, la perseverancia de los estados psicológicos a los estados del cerebro.

21.   No obstante, hay buenas razones para negar que todos los estados psicológicos perseveren a los estados cerebrales. Consideraría aquí ciertas actitudes proposicionales como las mencionadas antes (la preocupación por el futuro), pues individuos con cerebros idénticos no necesariamente las compartirían. Sin embargo, este problema se resolvería al proponer que en el fisicalismo la perseverancia de lo físico involucra al sistema del individuo y además a los sistemas relacionados con él.

22.   El Criterio de Manifestación no es suficiente.-   La argumentación de la manifestación (de lo mental) puede llevar a  dos versiones para entender la perseverancia de lo físico, una versión débil y una versión fuerte.   La versión débil de la perseverancia entendería estas nociones en términos de la ‘necesidad natural’, esto es, que las características físicas determinen características especiales o particulares, en todas las oportunidades que sean posibles en el ámbito actual en que las leyes de la naturaleza son vigentes. Esto equivale a decir que dos sistemas gobernados por las leyes actuales de la naturaleza no pueden diferir en ningún respecto especial sin tener diferencias físicas entre ellos. Ahora, en la versión fuerte, se plantea una ‘necesidad metafísica” y no una necesidad natural: la perseverancia requiere que la naturaleza física determine la naturaleza especial en todos los mundos posibles. Así que, dos sistemas de cualquier tipo no pueden diferir en algún respecto especial sin ser físicamente diferentes.

23.   De manera que solo la versión fuerte de la perseverancia constituye una explicación plausible del fisicalismo. Esto se nota si consideramos el epifenomenalismo, doctrina de la filosofía de la mete que sostiene que los estados mentales “flotan” en el cerebro como un fenómeno de conciencias distintas, que no producen ningún efecto físico por ellos mismos, pero que, a pesar de todo, están causados por los aspectos físicos del cerebro, resultando imposibles de variar sin variaciones físicas correlativas. El epifenomenalismo implica la perseverancia en su sentido débil. No obstante, esto no sucede si equiparamos el fisicalismo con el sentido fuerte de la perseverancia.

24.   El Argumento Causal para el Fisicalismo .- Permítaseme plantear un argumento un poco diferente para el fisicalismo, al que llamaré “el argumento causal”. Este argumento, como el de manifestación, se desprende de la plenitud de la física, pero, en lugar de apelar a la manifestación de los estados mentales, apela a la posesión de poderes causales, para los estados mentales. Así, consideremos la siguiente premisa, a la que llamaré “principio de eficacia mental”: Premisa (3). Toda ocurrencia mental produce algún efecto físico. Nótese ahora que la siguiente premisa es un corolario inmediato de la plenitud de la física: Premisa (4). Todos los efectos físicos poseen causas físicas completas (“completas” en el sentido de que son suficientes).

25.   Consideremos ahora alguna ocurrencia mental y uno de los efectos físicos que requiere la premisa (3). Por ejemplo,  suponga que decide levantar su brazo y como resultado levanta su brazo. Según la premisa (4) este efecto físico también tendrá una causa física completa, que posiblemente involucre lo neuronal y otros antecedentes físicos de su levantamiento del brazo. De lo que se desprende que el levantamiento de su brazo tiene dos causas: una causa mental, su decisión, y también una causa física, el disparo de sus neuronas. ¿Esto quiere decir que semejantes efectos físicos siempre están multi determinados? La conclusión obvia es que sus deseos y sus neuronas no son dos causas independientes. Es necesario identificar la causa mental con la causa física.

26.   De la misma manera, si el ejemplo no es la conducta de levantar el brazo, sino “un estado mental mas amplio”, entonces debemos postular la ocurrencia de una consecuencia física “mas amplia”.

27.   Causación Generosa y Alternativas a la Identidad de Tipo.- Si entendemos el argumento causal en términos de su sentido generoso, entonces la conclusión sería que los hechos mentales de alguna manera deben perseverar fuertemente sobre los hechos físicos (de otra manera los hechos mentales no podrían causar hechos físicos). El funcionalismo (que afirma que los estados mentales son intermediarios causales entre la percepción y la conducta) ofrece una ilustración de cómo sería esto, aún cuando la identidad de tipo no sea disponible.

28.   Otro ejemplo de una teoría de esta forma es el enfoque de Donald Davidson (1980) sobre lo mental. En efecto, Davidson sostiene que para estar en un M estado mental   determinado, es estar en cierto estado que produce comportamiento que garantiza la atribución de M en usted. Esta teoría difiere del funcionalismo pues Davidson plantea que son otros los que atribuyen nuestros estados mentales. Pero, justo como en el funcionalismo, deja la oportunidad para pensar que lo mental es consecuencia de lo físico y consecuentemente persevera fuertemente en ello.

29.   De manera que el enfoque de Davidson, como el funcionalismo, satisfacen el criterio de que los hechos mentales producen hechos físicos.

30.   Por otro lado, las convicciones anti-fisicalistas sobre la conciencia justifican la postura radical de negar que los pensamientos y los sentimientos afecten nuestras acciones. Desde mi punto de vista, el precio mínimo que habría que pagar por rechazar el fisicalismo es el epifenomenismo.

31.   En defensa de la Plenitud de la Física.- A mi me parece muy poco probable que la psicología sea parte de la física. La física actual intenta desarrollar una teoría completa de efectos físicos paradigmáticos en términos de categorías de energía, campo y espacio-tiempo estructurado. Es posible que estas categorías tengan que ser suplementadas antes de alcanzar una teoría genuinamente completa. Lo que no creo es que se necesite suplementación a partir de categorías psicológicas.

32.   A manera de dar contexto a lo que aquí discutimos, es ilustrativo traer a colación el punto de vista de Descartes,quien pensaba que hay efectos físicos que no podían ser explicados sin aludir a antecedentes mentales.

33.   Sostener que la psicología es parte de la física es creer en la visión de Descartes, cuestión que a mí me parece altamente improbable.

 

 

 

 

Capítulo 5.  Fiabilidad, Inducción y Escepticismo.

 

1.       Los contenidos de una creencia se fijan por sus consecuencias en la acción y no por las circunstancias que llevan a los creyentes a adoptarla.

2.       Yo aquí me enfocaré en la idea del conocimiento y en cómo un entendimiento apropiado de esta noción nos permite responder adecuadamente al escepticismo, esto desde el marco de referencia de la teoría realista de la representación.

3.       El Conocimiento y el Proyecto Reflexivo.- Una creencia puede ser verdadera y no constituir ningún conocimiento, como cuando se tiene una corazonada o uno aventura una opinión que resulta cierta. Así que lo central es la cuestión: ¿porqué queremos que nuestras creencias sean verdaderas además de que sean ciertas?

4.       Tenemos una creencia porque pensamos que lo que creemos es verdadero. De manera que, una vez que hemos formado nuestras creencias, la inspección interna de ellas no sirve para distinguir las verdaderas de las que son falsas. En la medida en que somos proclives a fallar, el daño ya estará hecho.

5.       La única forma efectiva de asegurar que nuestras creencias son verdaderas consiste en bloquear la posibilidad de error desde su fuente, teniendo cuidado de que el proceso mediante el cual adquirimos nuestras creencias es, en primer lugar, uno que asegure producir creencias ciertas.

6.       Quiero recalcar que nuestra preocupación por evitar los errores no hace estar especialmente interesados en lograr una posición que asegure evitar los errores, y que es por ello que a esto le llamamos “conocimiento” (el estado donde adquirimos creencias verdaderas a partir de un proceso que generalmente produce estas).

7.       Certeza y Fiabilidad.- Mucho del pensamiento filosófico tradicional asume que el conocimiento requiere de la certeza. Pero desde el punto de vista mío, no me queda claro para qué se necesita la certeza. He sugerido que el conocimiento es el estado que debemos alcanzar para tener éxito evitando los errores. Tendremos éxito en este propósito mientras tengamos un proceso de formación de creencias que sea fiable en este mundo.

8.       Nótese que he definido la certeza de manera objetiva y no psicológica: el meollo está en si es de hecho imposible para un proceso de formación de creencias producir creencias falsas, no si el sujeto esta conciente de esto o si genera un sentimiento de absoluta seguridad.

9.       Descartes argumentaba que la única fuente posible de certeza en el sentido objetivo, se derivaba de varias operaciones de la mente conciente (en particular de la introspección y la intuición).

10.   De manera que se usa la palabra “fiabilismo” para referirse a la postura que sostiene que solo la fiabilidad es necesaria para el conocimiento.

11.   Conocimiento y Normatividad.- Mientras los tradicionalistas advierten a los aspirantes al conocimiento que supervisen lo que ocurre en su mente conciente, los fiabilistas simplemente les advierten que hagan todo lo necesario para asegurarse que sus creencias provengan de procesos fiables (el fiabilismo aceptaría que el monitoreo conciente sea una forma de mejorar la fiabilidad de nuestro proceso para formar creencias, pero afirmaría que no es el único).

12.   Razones vs Intuiciones.- Muchos filósofos consideran intuitivamente obvio que ciertas garantías subjetivas sean parte del concepto de conocimiento Y así, concluyen que el fiabilismo, que dispensa estos requerimientos, debe estar equivocado.

13.   Mi sugestión ha sido que el conocimiento está vinculado con el deseo de evitar las creencias falsas. Se trata del estado que el reflexivo comprometido necesita alcanzar, como medio para satisfacer su deseo. La teoría que yo defiendo el estado requerido es el de adquirir la creencia de un proceso fiable. La teoría que afirma que la certeza y con ello ciertas garantías subjetivas son requisito del conocimiento, es otra teoría diferente. Considero, además, que cualquier intuición que favorezca la teoría tradicional sobre la del fiabilismo, es indecisiva.

14.   Ahora déjenme comentarles brevemente sobre las semejanzas entre mi enfoque y el que defiende Edward Craig en su libro “The Practical Explication of Knowledge” (1986). En el nivel del detalle, Craig ofrece un enfoque centrado en una tercera persona para el concepto de conocimiento, que contrasta con con mi enfoque en primera persona. El argumenta que el conocimiento es el estado en que nuestros informantes necesitan estar para que nosotros evitemos el error, no el estado en que nosotros debemos estar.

15.   El enfoque de Craig en la tercera persona me parece que tiene la desventaja de cortar la liga con el tópico normativo tradicional de lo que deberíamos hacer para evitar los errores.

16.   Conocimiento y Porcentajes.- ¿qué tanta fiabilidad se necesita para el conocimiento? Esta pregunta tiene dos dimensiones. La primera considera si se necesita un 100% de fiabilidad o un porcentaje menor, como 95%, por decir algo. La segunda se refiere al rango de posibilidades donde este rango de posibilidades será evaluado.

17.   Si el conocimiento invariablemente requiere de las creencias, como he estado asumiendo a lo largo de este escrito, sin duda se refiere a un proceso de formación de creencias que produzca verdades con un 100% de fiabilidad.

18.   También, cada discurso posee ciertos estándares, que quizá varíen de contexto en contexto, respecto a que tan firme tiene que ser una creencia. Así que por que no incorporar estos estándares en nuestro análisis del conocimiento y afirmar que para que una creencia sea conocimiento debe provenir de un proceso cuya fiabilidad sea al menos suficiente para garantizar el grado de confianza requerido en el discurso cotidiano.

19.   Sin embargo, cuando el costo es igual, una creencia con un 100% de fiabilidad en su proceso, siempre es mejor.

20.   Mundos Posibles Cercanos.- Hay buenas razones para que el conocimiento no solo sea fiable en este mundo. Una razón es que si usted es un pensador preocupado, no estará en disposición de anticipar el futuro con el detalle suficiente, como para poder decir exactamente cuando empleará algún proceso de formación de creencias.

21.   Por ello, mi aproximación general al conocimiento acomoda el requisito de que el conocimiento debe tener cierto grado de fiabilidad contrafactual. Hay que notar, sin embargo, que no se trata de requerir de fiabilidad en todos los mundos posibles.

22.   Los Atractivos de la Certeza.-  El asunto de porqué la certeza es un requisito intuitivamente plausible para el conocimiento, me hace pensar que una respuesta seria a esta cuestión incluye una dimensión histórica, que examine las nociones del desarrollo de la epistemología occidental, con particular referencia en la distinción medieval entre demostración y opinión, hasta los retos del siglo XVII y XVIII para encontrarle un lugar al entonces nuevo conocimiento científico, dentro de esta distinción y quizá, mas importante aún, la dimensión religiosa  que animaba a los participantes en este debate.

23.   ¿El Problema de la Inducción ? ¿Es un Problema? .-Vamos a suponer que la forma general de la inducción sea la enumeración simple (aunque yo no creo que sea un buen modelo de la inferencia inductiva). Así, por ejemplo, a partir de las premisas de que N cuervos han sido negros, concluimos que todos los cuervos son negros.

24.   La queja tradicional de este tipo de inferencia es que es lógicamente inválida. La conclusión no se desprende lógicamente de las premisas Es lógicamente posible que las premisas sean verdaderas pero la conclusión falsa. No obstante, para el fiabilista esta queja no tiene fuerza alguna, ya que una inferencia puede ser contingentemente fiable sin ser garantizada lógicamente. El fiabilista puede simplemente responder a esta queja tradicional, argumentando que lo ilógico de las inferencias inductivas no da razón para negar que tales inferencias alcancen el conocimiento.

25.   Quizá sea útil detenernos brevemente para explicar cómo la noción de fiabilidad se aplica a las inferencias. Ya que no he tratado este tema  explícitamente hasta ahora, la noción apropiada es obviamente la de fiabilidad condicional (esto nos asegurará, para el fiabilista, que las inferencias fiables trasmitirán conocimiento, que alcanzarán conclusiones conocidas cuando se apliquen a premisas conocidas, ya que si las premisas son conocidas, en el sentido de que sean verdaderas y fiablemente producidas, cualquier conclusión derivada de una inferencia condicionalmente fiable también será verdadera y fiablemente desarrollada, y por ello constituyente de conocimiento).

26.   La respuesta del fiabilista a la inducción es muy distinta de la justificación analítica. El fiabilista no acepta una forma de pensar como racional solo debido a que sea ampliamente considerada como “racional”, solo en la medida que satisface el requisito subyacente para las verdades generadas fiablemente. En particular, el fiabilista juzgará a la inducción como racional y a sus conclusiones como conocimiento, no porque se le llame “racional”, sino debido a que ellos creen que de hecho es un método fiable de conseguir nuevas verdades a partir de viejas verdades.

27.   Para mantener a la inducción como una fuente de conocimiento necesitamos mostrar que las inferencias inductivas son fiables. Sin embargo, ahora que tenemos clara esta necesidad, no creo que sea difícil de satisfacer. La forma obvia de aclarar si la inducción es fiable consiste en examinar tal evidencia dependiendo del tema. Cuando la gente hace inducciones ¿sus conclusiones tienden a ser verdaderas? Existen muchos ejemplos y cuando la gente hace inducciones, de hecho, sus conclusiones tienden a ser verdaderas. Así que tenemos razón en sostener que, en general, las inferencias inductivas producen verdades (lo que es una inducción sobre las inducciones).

28.   Variedades de Circularidad.- Primero hay que distinguir entre la “circularidad de premisa” y la “circularidad de regla”. Un argumento tiene circularidad de premisa si su conclusión esta contenida dentro de las premisas. Un argumento tiene circularidad de regla si llega a la conclusión de que cierta regla de inferencia es fiable, mediante el uso de esa misma regla de inferencia. De manera que el argumento que está al final del apartado anterior (que las inferencias inductivas producen verdades), tiene circularidad de regla. Ante esto, debemos decir que aunque la inducción solo se muestre fiable en forma de circularidad de regla, no es  ningún impedimento para rechazarla.

29.   Generalización de la Estrategia.- Por otro lado, hay buenas razones en contra de la inducción por enumeración simple. Goodman (1954) nos muestra cómo construir para cada caso de enumeración simple, una infinidad de otras instancias que nos llevarían a una conclusión falsa, lo que no solo muestra que la inducción enumerativa es inválida sino que también es  no fiable.

30.   La moral para nosotros los fiabilistas, que deseamos resistir el escepticismo acerca de la inducción, es que debemos, de alguna forma, demostrar que nuestra práctica inductiva actual tiene una estructura mas sofisticada, quizá restringiendo el tipo de fenómenos que se relacionan causalmente o quizá limitando el grado de creencia que le otorgamos a sus conclusiones.

31.   Inducción No-Enumerativa.- Para evitar los argumentos críticos de Goodman, debemos ver a la inducción en términos de eliminación mas que de enumeración. Si el argumento por enumeración es del tipo:

 

Observación 1             A –  B

Observación 2             A –  B

Observación N             A –  B

Conclusión                  A -> B

 

Para cada solución habrá que limitar las As que sean posibles candidatas para asociarse con una B dada. De manera que debe ser posible obtener datos experimentales que identifiquen los antecedentes actuales de B mediante eliminación de posibles candidatos, en lugar de repetir instancias de generalización relevante.

32.   En el contexto de las suposiciones deterministas, los métodos de Mill para la inducción proporcionan varios tipos de suposiciones para dar con rangos limitados de posibles antecedentes. Aunque es cierto que buena parte de la ciencia contemporánea no se basa en el determinismo. No obstante, existen analogías probabilísticas de los métodos de Mill que emplean técnicas de análisis de varianza y regresión múltiple para distinguir entre los factores que pudieran correlacionar con algún efecto del tipo B, entre los que correlacionan genuinamente y los que no.

33.   Los métodos de Mill y otros relacionados, actualmente ocupan muy poca discusión por parte de los filósofos... estos métodos son una fuente fiable de creencias verdaderas y de conocimiento.

34.   La Contingencia Histórica del Conocimiento.- Los métodos de la inferencia, que nos permiten investigar el mundo físico no son nativos al pensamiento humano.     En algún punto de la historia de la humanidad, la gente adquirió la habilidad, que no tenía antes, de enfocarse específicamente en ciertos tipos de explicaciones de los fenómenos físicos, y en ignorar otras.

35.   Hay gran cantidad de evidencias que nos muestran que muchos métodos de pensamiento que son nativos del pensamiento humano, resultan inconfiables, y  que mejor haríamos en remplazar estos hábitos nativos por alternativas históricamente contingentes.

36.   La Meta-Inducción Pesimista.- La “meta-inducción pesimista” es un enfoque que pretende cuestionar la fiabilidad de las estrategias inductivas de la ciencia moderna. Pero, en lugar de sostener que no hay nada que escoger entre estas estrategias y sus alternativas incompatibles que se ha  practicado por humanos distantes histórica y culturalmente, la meta-inducción pesimista se enfoca directamente en el producto del moderno método científico y argumenta sin embutes que este es inconfiable, debido a que característicamente genera creencias falsas.

37.   Después de todo, los pesimistas pueden señalar que actualmente sabemos que son falsas las teorías de la física de Newton, la teoría del flogisto para la combustión, la teoría de los átomos indivisibles. ¿no se desprende de esto que el método de donde provienen estas teorías no pueda ser una ruta confiable para la verdad?

38.   Pero ... aún cuando la meta-inducción pesimista nos prevenga de tener cuidado, esto no significa que tengamos que dejar de creer en todos los reclamos científicos.

39.   La meta-inducción pesimista ignora importantes diferencias entre las teorías científicas, diferencias que importan para la cuestión de si el registro histórico genera dudas en su veracidad.

40.   ... al distinguir entre teorías bien y mal sustentadas, podemos al menos evitar achacarle a todas las conclusiones científicas las fallas de las especulaciones pobremente sustentadas.

 

 

 

 

TELEOSEMÁNTICA E INDETERMINACIÓN.

David Papineau

Ideas y Valores ISSN0120-0062

 

RESUMEN .- Este Artículo se propone defender la teoría teleológica de la representación contra la objeción, proveniente de Jerry Fodor, de que ella no logra asignar contenidos determinados a los estados mentales. Baso mi defensa en el hecho de que los intentos anteriores de responder a esta objeción fallan por no reconocer la importancia de la estructura psicológica creencia-deseo para la teoría teleológica de la representación.

 

 

1.       Introducción.- La tesis central de la teoría teleológica (entiéndase en adelante “de la representación mental”) es que los contenidos representacionales de los estados mentales pueden ser explicados en términos de las funciones biológicas de esos estados.                 Más específicamente, esta teoría iguala los contenidos de estados informacionales (y en particular, por lo tanto, de las creencias) con aquellas condiciones en las cuales, según la biología, aquellos estados han de estar presentes; e iguala los contenidos de estados afectivos (y en particular, por tanto, de los deseos) con las condiciones que, según la biología, esos estados han de producir. Los defensores de la teoría teleológica normalmente expresan sus referencias a funciones biológicas etiológicamente, en términos de procesos previos de selección natural. De acuerdo con la descripción etiológica de la función biológica, un item X tiene un propósito biológico Y si y solo si X está presente ahora porque versiones previas de X fueron seleccionadas en virtud de estar haciendo Y. El caso paradigmático de tal selección es la selección Darwiniana intergeneracional de los rasgos genéticos. Pero muchos defensores de la teoría teleológica también piensan que las funciones representacionales se derivan de una selección no-genética de los estados mentales durante el aprendizaje individual.

2.       La Objeción