ETICA PRAGMATICA 

LECTURAS PARA UN SEMINARIO

 

Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza

 

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C O N T E N I D O :

ÉTICA... 4

Roger Crisp. 4

Routledge Encyclopedia of Philosophy (1998-2006)... 4

UNA VISIÓN DE LA ÉTICA: INTRODUCCIÓN... 9

Faramarz Parsa y William M. Lankford. 9

Richard College of Business, Univ. of West Georgia... 9

SISTEMAS DE CREENCIAS FILOSÓFICAS... 11

Robert N. Barger (2001-2006)... 11

ETICA PRAGMÁTICA... 19

Hugh LaFollette.. 19

 


 

ÉTICA.

 

Roger Crisp

Routledge Encyclopedia of Philosophy (1998-2006).

 

 

 

 

1.  Ética y Meta-ética .- ¿Qué es la ética?  En primer lugar, los sistemas de valores y costumbres generados en la vida de grupos particulares de seres humanos, son lo que conforma la ética de estos grupos.

2.  En segundo lugar, el término se utiliza para referirse a uno de estos sistemas en particular, la “moral”, que involucra las nociones de lo “bueno” y lo “malo”, la culpa y la vergüenza, etc.

3.  En tercer lugar, el término “ética” puede referirse, dentro de este sistema moral, a ciertos principios morales vigentes.

4.  Finalmente, la ética es un área de la filosofía dedicada al estudio de la ética, en un sentido diferente a los anteriores. Es importante recordar que la ética filosófica no es independiente de otras áreas de la filosofía. La respuesta a muchas cuestiones éticas depende de la respuesta a cuestiones de la metafísica y otras áreas del pensamiento humano. Algunos filósofos, no obstante, por razones filosóficas, tienen dudas acerca de que la filosofía proporcione el mejor enfoque para la ética (Wittgenstein), así como otros, sugieren que la justificación ética debe referirse, fuera de la filosofía, a creencias de sentido común o a ejemplos de la vida real.

5.  La principal tarea de la ética filosófica consiste en articular lo que constituye la ética y la moralidad.    A este proyecto es a lo que se le llama la meta-ética.

6.  ¿Exactamente qué es lo que constituye el enfoque moral de las cosas, en comparación con otros enfoques? Algunos argumentan que lo que requiere la moral es lo mismo que requiere cualquier razonamiento, mientras que otros ven a la moralidad como una de las razones que pueden ser proporcionadas. Aún otros han sugerido que todo razonamiento tiene un valor moral por sí mismo y que el preocuparse por los demás es completamente irracional (egoísmo, auto-estima).

7.   Frecuentemente, el mismo enfoque moral se expresa en base al concepto de equidad y respeto mutuo, aunque se debate sobre qué tan imparcial debe ser uno, para actuar moralmente.

8.  Otros tópicos se refieren a preguntarse sobre ¿qué es lo que confiere un estatus moral? ya sea como un objeto de preocupación moral o como un agente moral (responsabilidad) y ¿cómo es que nuestro entendimiento de la naturaleza humana (identidad), afecta a nuestra concepción de la moralidad y de acción moral?

9.  Los deberes se han visto como solo una parte constituyente de la conducta moral, permitiendo la posibilidad de ir heroicamente más allá de la llamada del deber. Esto es una cuestión relativa a las dimensiones de la idea del deber y su relación con la moralidad. Hay también temas relacionados con las dimensiones mas generales de los principios morales ¿un determinado principio moral se aplica en todos lados, en cualquier momento o es que la moralidad se ciñe al espacio y el tiempo? (relativismo vs universalismo).

10.         ¿Cómo se adquiere la capacidad de hacer juicios morales? (educación). El pensar que los humanos tenemos un sentido moral especial o una capacidad intuitiva de lo bueno y de lo malo, frecuentemente identificada con la conciencia, se sigue encontrando entre los intuicionistas contemporáneos. No obstante, el escepticismo sobre los reclamos moralistas, también es un enfoque frecuente (Nietzsche).

11.         En los Siglos recientes, se ha abierto una dicotomía entre aquellos que creen que la moralidad se basa solamente en la razón y aquellos otros que consideran que también se encuentra involucrado un componente irracional como el deseo y la emoción (Hume). Mucho del trabajo durante el Siglo XIX se dedicó a la cuestión de si los juicios morales podrían entenderse mejor considerándolos como creencias ( y así, como candidatos de ser ciertos o falsos) o como expresiones derivadas de las emociones y los comandos (emotivismo, Hare, R. M.; prescripcionismo, Stevenson, C. L.).

12.         ¿Hay expertos en la moral o cada persona es enteramente responsable de desarrollar su propia moral? (Existencialismo). Cuestiones como esta llevan a preguntarse sobre la motivación moral.

13.         Los principios morales puede decirse que descanzan sobre los valores morales, cosa que lleva al debate acerca de cómo caracterizar estos valores y de qué tantas suposiciones evaluativas se necesitan para dar sustento al argumento ético (axiología, constructivismo, pluralismo).

14.         Conceptos éticos y Teorías éticas .- Parte de la ética filosófica es de amplio alcance y general, buscando encontrar principios generales o explicaciones de la moral. No obstante, otra buena parte se enfoca en el análisis de nociones centrales a la ética en sí misma. Una de estas ideas, que ha sido tema de mucha discusión en los años recientes es la de “autonomía”.   El interés en el auto-gobierno, junto con otros tópicos referentes al Self (auto-respeto), su naturaleza moral y su relación ética con los demás (libre albedrío), así como el contexto social del individuo (reconocimiento, solidaridad, vulnerabilidad).

15.         El asunto de lo que hace que una vida humana sea buena para la persona que la vive, ha estado en el corazón de la ética desde los filósofos Griegos. Nuevamente, la teoría de algún filósofo sobre el bien, casi siempre está ligada con si visión sobre otros aspectos medulares (como Dios). Por ejemplo, quienes le dan mayor peso a la experiencia sensorial en el entendimiento de nuestro mundo, están tentados a ver que el bien consiste en cierta clase de experiencia, como el placer o la alegría. Otros dicen que la vida es mas que placer y que lo bueno de la vida está en la plenitud de nuestra compleja naturaleza (perfeccionismo, auto-realización).

16.         La filosofía moral o la ética, por mucho tiempo se ha preocupado, al menos parcialmente, por el apego a ciertas formas de vivir o de actuar en la vida. Algunas tradiciones han desaparecido (como el ascetismo), pero aún existen diversos enfoques de cómo debería uno vivir. Una tradición moderna importante es la del “consecuentalismo”. En este enfoque, como podría esperarse,  la moral nos pide abonar por el bien mayor. La mas influyente de estas teorías ha sido la que dice que el único bien es el bienestar o la felicidad del individuo humano y de otros animales, que cuando se combina con el consecuentalismo, se vuelve un utilitarismo (Bentham, J.; Mill, J. S.).

17.         Frecuentemente se afirma que el consecuentalismo se basa en lo bueno y no en lo correcto. Las teorías que están basadas en lo correcto se dice que son “deontológicas”. La principal figura en la tradición deontológico ha sido la del filósofo alemán del Siglo XVIII, Immanuel Kant. Esta teoría afirma, por ejemplo, que debemos mantener nuestras promesas, aún cuando hubiera un bien mayor en romperlas.

18.         Para la segunda mitad del Siglo XX se da una reacción en contra de los excesos percibidos del consecuentalismo y la ética deontológico, represando a la antigua noción de las virtudes (caridad, perdón, compasión, honor, inocencia, integridad, amor, prudencia, auto-control, veracidad, confianza).

19.         Ética aplicada .-  La ética filosófica siempre ha sido, en algún grado, aplicada a la vida real.         Por ejemplo, Aristóteles consideraba que no tenía ningún sentido estudiar ética, si no beneficiaba a la forma en que uno vivía. Pero, desde los 1960’s, se ha dado un interés renovado en discutir con detalle temas particulares de importancia práctica contemporánea.

20.         Un área en la que la ética ha jugado un papel importante es la medicina, en particular los temas que tienen que ver con la vida y la muerte (suicidio, bio-ética, aborto, eutanacia). Recientemente, debido a los avances de la ciencia y la tecnología, se han explorado nuevas áreas de investigación (reproducción, genética, clonación). Además, algunas prácticas médicas que carecían de una ética distintiva han empezado a desarrollarla (enfermería, psicología).

21.         Otros campos tienen que ver con la política pública (como el uso correcto del internet y otras tecnologías) y otros mas con el planeta (la ecología, el uso de animales, la regulación de la población, la sustentabilidad). Pero justo como el dominio de la ética se ha ampliado, también se ha renovado el interés en detalles específicos de las relaciones humanas, ya sea personales o entre la sociedad, los estados y el individuo (ética de la economía, los mercados, la pornografía, etc.).

 

 

 

 

 

 


 

UNA VISIÓN DE LA ÉTICA: INTRODUCCIÓN.

 

 

Faramarz Parsa y William M. Lankford

Richard College of Business, Univ. of West Georgia.

 

 

 

 

1.  La ética puede definirse como una “búsqueda en la naturaleza y fundamentos de la moralidad, donde el término moralidad significa juicios morales, estándares o reglas de comportamiento” (Hunt & Vitell, 1988).     Las teorías éticas en la filosofía moral pueden dividirse en dos: teorías deontológicas y teorías teleológicas. Las teorías deontológicas tratan principalmente con lo que es inherentemente correcto en la conducta. Las teorías teleológicas resaltan que tanto es bueno o mal, dependiendo de las consecuencias de la conducta (Hunt & Vitell, 1988).

2.  La escuela de pensamiento deontológico se concentra en la preservación de los derechos individuales y en los intentos asociados con algún comportamiento en particular y no en sus consecuencias. (Ferrell & Fraedrich, 1991). El enfoque deontológico tiene una rica historia intelectual, que se remonta hacia atrás tan lejos como con Sócrates. La visión deontológico incluye la Regla de Oro que dice: “Actúa con los demás, de la forma en que esperas que los demás actúen contigo”, así como el imperativo categórico de Kant “Actúa de tal manera, que la acción que tomes bajo las circunstancias en que te encuentres, pueda considerarse en apego a una regla universal de conducta” (Laczniak, 1983). Si uno se siente confortable cuando todos en el mundo ven cometer un acto y si las razones para actuar de una manera determinada encajan con un principio universal que guía la conducta, entonces la comisión de ese acto es ética (Ferrell & Fraedrich, 1991). Los deontólogos buscan la conformidad con los principios morales para determinar si una acción es ética o no. Con frecuencia, de las filosofías de tipo deontológico, se desprenden estándares para defender la ética personal (Velásquez, 1982). Los deontólogos sienten que los individuos poseen ciertos derechos inalienables que incluyen: la libertad de conciencia, la libertad de elección, el derecho a la privacidad, el derecho de expresarse y actuar libremente (Ferrell & Fraedrich, 1991).

3.  Por el otro lado, la teleología se enfoca en las consecuencias de la conducta del individuo (Singhapakdi & Vitell, 1991). Los filósofos morales suelen ver a la teleología como consecuencialismo, ya que califican la calidad moral de la conducta mirando sus consecuencias. En el área de los negocios se usa el egoísmo como meta teleológica. Los egoístas piensan que deben hacer decisiones que maximicen su intereses personales, mismos que son diferentes de persona a persona (Ferrell & Fraedrich, 1991).  De acuerdo con cada individuo egoísta, el interés personal puede referirse a muchas cosas, alguien puede querer placer, salud, poder, fama, bienestar, etc.

4.  El utilitarismo, nos asegura que uno debería actuar siempre con objeto de producir el mayor porcentaje de bienestar para cada uno (Tsalikis & Fritzsche, 1989).   Se considerará que una acción es ética si produce el mayor balance del bien sobre el mal, en una situación dada. La cuestión entonces descansa en saber de quién es el bien que se trata de promover.

5.  La gente basa sus filosofías personales de la moral en lo que consideran que es lo bueno y lo malo y actúan de acuerdo a ello. Las filosofías morales representan guías para resolver conflictos y para optimizar el beneficio mutuo de las personas que conviven en un grupo (Ferrell & Fraedrich, 1991). Ambas teorías, deontológicas y teleológicas, deberán usarse para evaluar cuándo resulta ético un acto o una decisión.

 

 

 

 

 

 

 

 


 

SISTEMAS DE CREENCIAS FILOSÓFICAS.

 

 

Robert N. Barger (2001-2006).

 

 

 

 

1.  Introducción.

 

 

1.1.     El concepto de un sistema:

 

Un “sistema” es un todo unificado, compuesto de partes interdependientes. Se dice que una parte es “interdependiente”, ya que ninguna de ellas por separado, puede llevar a cabo el conjunto de funciones del todo y mas bien, dependen de las otras partes. También hay que decir, que las partes deben ser “compatibles” entre sí. Por ejemplo, no puedes correr un programa para Windows en una computadora con sistema operativo UNIX, porque no se diseñaron para trabajar juntos.

 

1.2.     Sistemas filosóficos:

 

 

Así como hay sistemas computacionales, así también existen los sistemas filosóficos. Esencialmente hay cuatros sistemas filosóficos. Estos son el Idealismo, el Naturalismo (frecuentemente referido como Realismo), el Pragmatismo y el Existencialismo. En este documento haremos una sinopsis de cada uno. También se añadirán algunas notas sobre un no-sistema llamado Análisis Lógico. Los sistemas filosóficos, como otros sistemas, se componen de partes interdependientes. Las partes de un sistema filosófico son: la metafísica (básicamente indistinguible de lo que a veces se llama ontología), la epistemología y la axiología.

 

1.2.1.      Metafísica:

 

La metafísica es la teoría de la naturaleza última de la realidad. Se pregunta: ¿qué es real? En otro sentido, la “teoría” metafísica podría considerarse como la “creencia” metafísica, ya que nuestro enfoque metafísico o nuestra manera de ver el mundo, es básicamente una suposición (que no puede ser probada). Es simplemente una creencia mantenida por una persona sobre lo que podría ser la mejor explicación de la realidad y lo que la realidad significa, según esa persona.

 

1.2.2.      Epistemología:

 

La epistemología es la teoría de la verdad o del conocimiento. Se pregunta: ¿qué es verdad y cómo podemos saber que es verdad? En este documento no nos meteremos con la epistemología.

 

1.2.3.      Axiología:

 

La axiología es la teoría de los valores. Se pregunta: ¿qué es lo bueno y qué es lo malo? La axiología tiene dos partes: la ética, que es la teoría de lo bueno o malo del comportamiento humano y la estética, que es la teoría de lo bueno o malo que puede ser la apariencia de un objeto (expresado en términos de belleza o fealdad).             No trataremos con la estética en este documento.

 

1.2.4.      Compatibilidad:

 

Las partes de un sistema filosófico deben ser compatibles entre sí, así como lo son en un sistema computacional.    La visión de una persona sobre la realidad (metafísica) debe ser consistente con la forma en que esa persona piensa que se puede conocer la realidad (epistemología) y cómo debe evaluarse esa realidad (axiología).          Sería incompatible para una persona que tenga, digamos, un enfoque idealista, adoptar, por ejemplo, una aproximación pragmática del valor.

 

1.2.5.      La metafísica como el principal componente de la filosofía:

 

La metafísica (la explicación que damos de la realidad) es el elemento fundamental de la filosofía. La metafísica determina la epistemología y la axiología. Es decir, la forma en que explicamos la realidad determinará nuestra visión sobre el conocimiento y el valor. En este documento, nos concentraremos fundamentalmente en como diferentes visiones metafísicas influyen sobre diferentes visiones de la ética.

 

2.  Idealismo.

 

2.1.     Realidad idealista:

 

La persona con una visón idealista del mundo tiene la creencia de que la realidad es básicamente mental y no física. Para el Idealista, las ideas son mas reales que las cosas, debido a que las cosas solo reflejan o representan la idea. El mundo de los espíritus o las ideas (el mundo inmaterial) es estático y absoluto. Sócrates y Platón quizá sean los mas viejos representantes conocidos de este enfoque. Hay que ver el “mito de la caverna”, de Platón, para entender su concepción de lo que es la realidad.

 

2.2.     Ética idealista:

 

Para el Idealista, lo bueno se basa en algo ideal, esto es, la perfección ... Así, la bondad perfecta nunca se alcanza en el mundo material. Lo malo, para el Idealista, no es mas que la ausencia o la distorsión del ideal.   Como los ideales no pueden cambiar nunca (porque son estáticos y absolutos), los imperativos morales en relación a ellos, no admiten excepciones. Así, dichos imperativos se estipulan en términos de “siempre” o “nunca”. Por ejemplo, “Siempre di la verdad” o (al revés) “Nunca digas mentiras”. Como la verdad es el conocimiento de la realidad ideal y la mentira es una distorsión de esta, la verdad debe decirse siempre y la mentira nunca se justifica. Los Idealistas juzgan solo el acto, en sí mismo, y nunca los resultados de la acción.

 

Immanuel Kant es un Idealista moderno, quien pensaba que el principio moral podía resumirse en lo que denominaba como el Imperativo Categórico. Este Imperativo tenía dos fundamentos: 1) “Actúa solo de acuerdo con lo que creas que debería de ser” y 2) “Trata a la gente pensando en ellos y no los uses para otros fines”.


 

3.  Naturalismo.

 

3.1.     Realidad naturalista:

 

La persona con una visión naturalista del mundo cree que la realidad es básicamente materia (el universo físico). Para el Naturalista, las cosas son mas reales que las ideas. Consecuentemente, todo lo que existe es fundamentalmente material, natural y físico. “Todo lo que existe, existe en alguna cantidad y por ello es mensurable” (como expresó Edward Lee Thorndike, uno de los primeros psicólogos experimentales). Existe de manera independiente de cualquier mente y se gobierna por las leyes de la naturaleza, entre las que destaca la ley de causa y efecto. De acuerdo con el Naturalista, el universo tiene un orden y un diseño natural. Aristóteles fue uno de los primeros representantes de este enfoque. El famoso psicólogo conductista B. F. Skinner, es un representante mas contemporáneo. Un naturalista contemporáneo radical es el profesor John Searle de la Universidad de California en Berkeley, quien ha dicho: “Los estados mentales son todos estados variables de actividad neuronal. La conciencia es una propiedad del cerebro. El cerebro es la causa de la mente”.

 

3.2.     Ética naturalista.

 

Para el Naturalista, la referencia para el valor es lo que resulta natural, es decir, todo lo que está de acuerdo con un orden natural. La naturaleza es buena. No hay que ver más allá de la naturaleza, buscando una idea inmaterial como estándar de lo bueno y de lo malo. En lugar de ello, lo bueno se encontrará, viviendo en armonía con la naturaleza. El mal, para el naturalista, está en el alejamiento de esta norma natural, en dirección del exceso o de la carencia (al tener o hacer demasiado o muy poco de lo que es naturalmente bueno).Es un rompimiento con la ley natural.


 

4.  Pragmatismo

 

4.1.     Realidad pragmática:

 

Para el Pragmatista, la realidad no se plantea con tanta facilidad como lo hacen los Idealistas y los Naturalistas. La realidad no es idea ni es matera. Sería un error considerar a la realidad como “algo” espiritual o físico. Por el contrario, el Pragmatista cree que la realidad es un proceso. Es mas una dinámica de venir-a-ser, que un ser estáticamente fijo. Es cambio, acontecer, actividad, interacción ... en pocas palabras, es experiencia.       La realidad es mas un verbo que un sustantivo.

Debido a que todo cambia, nada puede tener una identidad o una esencia permanente. Un viejo Pragmatista Griego solía afirmar que: “No puedes meterte en el mismo río dos veces”. Para el Pragmatista todo es esencialmente relativo. Lo único constante es el cambio. Lo único absoluto es que no hay absolutos. Los Norteamericanos William James y John Dewey son representativos de este enfoque.

 

4.2.     Ética pragmática:

 

El Pragmatista cree que las expresiones de valor deben ser evaluadas y probadas en la práctica. En el enfoque pragmático, las cosas tienen un valor neutral en sí mismas. No hay nada que sea siempre bueno o algo que sea siempre malo. De manera que, el Pragmatista considera que los juicios morales no deberían basarse en la acción que se realiza, sino en los resultados de esa acción.        Es posible que un Pragmatista sea Pacifista (creyendo que siempre es malo matar), pero, si un Pragmatista en particular pensara que matar siempre es malo, sería porque ese Pragmatista consideraría que matar siempre conduce a peores consecuencias que cualquier otra acción que pudiera ejecutarse y no debido a pensar que matar fuera intrínsecamente malo. El valor de cualquier cosa es determinado únicamente en términos de su utilidad para alcanzar un fin. Al responder a la pregunta ¿Esto es bueno?, un Pragmatista probablemente replicaría ¿Bueno para qué?. La ética pragmática es relativista, es decir, relativa al fin que se persigue. Así, el Pragmatista cree que el fin justifica los medios. Esto es, si algo resulta útil para alcanzar un fin o una meta, entonces es bueno. De tal manera que, para el Pragmatista no hay manera de saber si algo es bueno, hasta que se trata. Aún entonces, solo puede tenérsele como algo tentativamente bueno, ya que una cosa es buena mientras continúe funcionando.     Lo malo, para el Pragmatista, es lo que es cotraproducente.

 

Puede haber controversia respecto a las alternativas mas eficientes para alcanzar un fin. Como puede haber controversia sobre los fines que deberían perseguirse.   De manera que, el Pragmatista busca una guía en el grupo. La razón de esto es metafísica: la realidad es experiencia, pero es la experiencia de todos (el grupo). Para el Pragmatista, el todo es mas que la suma de las partes. Lo que quiere decir que el todo es mas valioso que cualquiera de sus partes. Así, en el terreno de los juicios de valor, la sabiduría colectiva del grupo cuenta con una mayor estima, que la sabiduría de cualquier individuo del grupo. También, un Pragmatista dará fundamento a sus juicios morales en lo que es mejor para el mayor número de personas. Esto significa que el Pragmatista intenta lograr “el mayor bien para la mayoría”.

 

5.  Existencialismo.

 

5.1.     Realidad existencialista:

 

El Existencialista coincide con el Pragmatista al rechazar la suposición de que la realidad es fija y estática. Pero, en lugar de creer que la realidad es un proceso cuyo significado se define fundamentalmente por el grupo controlante, el Existencialista considera que la realidad debe determinarse por cada individuo autónomamente.      La estética existencialista encuentra al mundo como “absurdo” (e.g., Jean-Paul Sartre), que quiere decir, literalmente, “sin sentido”. El significado de las cosas debe ser escogido por el individuo y ese significado solo se mantiene para ese individuo. El existencialismo teosófico (e.g., Gabriel Marcel) dice que el significado, mas que ser escogido, es “reconocido”. De cualquier manera, el mundo de cada persona, así como su propia identidad, es producto de la elección subjetiva que haga. Cada persona se define a sí misma y el mundo de cada uno es esencialmente como lo contempla cada quien. De manera que, la realidad es diferente para cada uno. Cada quien vive su propio mundo y es lo que decide ser.

 

5.2.     Ética existencialista:

 

El individuo debe crear su propio criterio respecto a lo que es valioso. Debe expresar sus preferencias sobre las cosas. Al tomar decisiones o definir sus valores, el individuo es responsable de sus acciones ... aún cuando la herencia, el ambiente y la sociedad puedan influir sobre las elecciones que realice un individuo, el Existencialista considerará que hay también una zona de libertad en cada quien, que no puede ser condicionada o predeterminada. El mal, para el Existencialista es engañarse a uno mismo. Es romper las propias reglas de uno.

 

El Idealista, el Naturalista, el Pragmatista y el Existencialista pueden estar de acuerdo sobre la moralidad de una acción en particular, pero por diferentes razones: el Idealista porque esté de acuerdo con un ideal, el Naturalista porque sea algo natural, el Pragmatista porque resulte socialmente útil y el Existencialista porque así lo haya decidido el individuo.

 

6.  Análisis lógico.

 

6.1.     Introducción al análisis lógico:

 

El Análisis Lógico (también conocido como Análisis Filosófico y Análisis Lingüístico) no es un sistema filosófico. No tiene partes interdependientes. De hecho, podría considerarse como anti-sistema debido a que mantiene que la única consideración válida en filosofía, es la epistemología. No cree que la metafísica o la axiología puedan discutirse. El personaje mas frecuentemente asociado con esta formulación o enfoque filosófico, es Ludwig Wittgenstein.

 

6.2.     Rechazo de la axiología por el análisis lógico:

 

El conocimiento puede determinarse (verificarse) de dos   (y solo dos) maneras: mediante el empleo de la lógica o mediante la experiencia. Ya que las cuestiones del bien y el mal no se sujetan al análisis por la lógica o por el sentido de verificación, estas interrogantes están más allá del límite de lo verificable. Ciertamente son cuestiones de valor, pero sencillamente no podemos hablar de ellas en forma lógica o sensible. A este respecto, Ludwig Wittgenstein una vez dijo que la filosofía dejaba sin tocar los problemas esenciales de la vida humana.    La Axiología es importante, pero no puede discutirse. Como Wittgenstein también dijo: “De lo que no podemos hablar, debemos mantener silencio”. El Análisis afirmaría que cuando la gente se expresa de algo como “bueno”, realmente expresan justo lo que *sienten* al respecto. El Análisis denomina a este tipo de enunciados como enunciados emotivos.


 

ETICA PRAGMÁTICA.

 

Hugh LaFollette

 

 

1.  El Pragmatismo es un movimiento filosófico desarrollado poco antes de entrar al Siglo XX, en el trabajo de varios filósofos Norteamericanos prominentes, entre los que resaltan, Charles Sanders Peirce, William James y John Dewey. Aun cuando muchos filósofos analíticos contemporáneos nunca estudiaron Filosofía Norteamericana en la Universidad, la filosofía analítica ha sido moldeada significativamente por filósofos fuertemente influenciados por esta tradición, especialmente W.V. Quine, Donald Davidson, Hilary Putman y Richard Rorty. Como muchos movimientos filosóficos, este se desarrolló en respuesta al entonces dominante modo de pensar en la filosofía. Lo que unificaba al pragmatismo era su rechazo ante ciertas suposiciones epistemológicas relativas a la naturaleza de la verdad, la objetividad y la racionalidad. El rechazo de estas suposiciones surge del pensamiento pragmatista donde la práctica es lo primero en la filosofía. La búsqueda significativa se origina en la práctica. Seguro que la teorización es valiosa, pero su valor reside en la práctica, la información con la que se construye proviene de la práctica y su verdadero propósito está en clarificar, coordinar y brindar información para la práctica.      La teorización divorciada de la práctica es completamente inútil.

2.  La teorización ética se inicia cuando nos ponemos a pensar sobre cómo debemos vivir. Muchas personas echan mano de diversos recursos para encontrar un criterio moral: como una lista de reglas o principios que nos permitan distinguir entre lo bueno y lo malo, entre lo correcto y lo inapropiado, o una lista de virtudes que debemos inculcar. Los utilitaristas no dicen que debemos promover la mayor felicidad al mayor número de gentes. Los contractualistas indican buscar un criterio que emerja de un convenio o acuerdo, real o hipotético.   Los kantianos recomiendan que tratemos a los otros como “fines en sí mismos” y no solo como medios. Los teóricos de la “palabra de Dios” insisten en seguir las órdenes del Señor. De manera que muchos se preguntarán: ¿qué piensan los pragmatistas? ¿cómo distinguen ellos el bien del mal?

3.  La primacía de los hábitos.- Cuando menciono que la mayoría de las teorías morales son “criteriales”, quiero decir que estas teorías sostienen, al menos en una forma atenuada, que el criterio relevante es (a) lógicamente prioritario, (b) fijo, (c) completo, y (d) directamente aplicable. Aunque muchos filósofos pudieran negar que sus enfoques son criteriales en este respecto, el carácter de mucha de la discusión en ética sugiere que esta visión es influyente si no dominante.  Así, aunque el principio de utilidad podría ser revelado mediante la experiencia, se piensa que su veracidad (a) es anterior a la experiencia y (b) que proporciona una medida para determinar lo que es moral para toda la gente, en todo momento. Aún mas, este principio (c) no necesita ser suplementado, y (d) pede aplicarse directamente en casos específicos. Como sucede en las teorías deontológicas. Planteándolas como leyes, consideran un grupo de reglas externas o principios que nos indican cómo debemos actuar. En esta medida, muchos deontologistas comparten ciertas proposiciones con los teóricos de la voz divina.

4.  Los pragmatistas no están de acuerdo. Si ellos se refieren a algún criterio, lo piensan como una herramienta de análisis, como un aislamiento heurístico de características morales relevantes para la acción (características que la gente debe considerar al tomar decisiones morales). El criterio no es lógicamente anterior o fijo, ya que puede y generalmente es suplantado. El criterio no es completo, ya que ciertos elementos centrales del juicio moral no pueden adicionarse a él. Y no es directamente aplicable debido a que los principios no pueden proporcionarnos una dirección unívoca de cómo debemos actuar en cada circunstancia.

5.  La negativa pragmatista de una visión criterial surge del rechazo de la noción de racionalidad que subyace a tal concepción. La creencia de que la moralidad primordialmente se adhiere concientemente a criterios previos y fijos de seres humanos ultra racionales. Muchos filósofos consideran o hablan como si pensaran que, todo lo significativo respecto a nosotros involucra deliberaciones concientes. No es así. No podríamos caminar o hablar o pensar de la forma en que lo hacemos, si tuviéramos que concientemente deliberar para determinar el siguiente paso a tomar. La deliberación es vital. No obstante, su papel principal no es directamente guiar la acción, sino moldear, cambiar y reforzar los hábitos y consecuentemente guiar la acción de manera indirecta. Se trata de un papel significativo, ya que mucha de la actividad humana es habitual.        De manera que, antes  de poder comprender la función propia de la deliberación, debemos primero explorar la noción pragmatista del hábito.

6.  La naturaleza de los hábitos.- Aún aquellos que reconocen que la deliberación conciente no juega un papel directriz como le han asignado algunos filósofos, podrían ser quisquillosos acerca de la importancia de los hábitos. A pesar de todo, muchos asumen que los hábitos son comportamientos repetitivos, en buena medida fuera de nuestro control y frecuentemente negativos.  Hay una tendencia a considerar los hábitos como fuerzas externas que hacen que nos comamos las uñas, que nos impulsas a emborracharnos o que nos llevan a ser unos holgazanes, etc. Sin embargo, los hábitos no son meras repeticiones, no son necesariamente malos y no son fuerzas que nos controlan mas allá de nuestra voluntad. Si los entendemos bien veremos que no es así.

7.  Los hábitos conducen el pasado hasta el presente. Lo que aprendemos y experimentamos no son meros chispazos en una plataforma cósmica; se mantienen hasta el presente, unificado e incorporado en nuestros hábitos. En este sentido robusto, los hábitos tienen 4 elementos principales: (1) Están influidos por nuestras interacciones previas con el ambiente social, (2) No son actos simples sino conjuntos organizados de pequeñas acciones, (3) Típicamente se exhiben en el comportamiento abierto, bajo diversas circunstancias, y (4) Aún cuando no se exhiban en forma estándar, siguen siendo operativos.

8.  Consideremos una acción mundana: caminar. (1) El caminar se aprende mediante nuestra anterior actividad con nuestro ambiente (se necesita práctica para caminar e incluso más práctica para caminar bien), (2) Caminar no es una acción simple, sino la sistematización de “pequeñas” acciones: mover nuestros pies y brazos, mirando hacia delante y adecuando nuestra trayectoria para evadir obstáculos, etc., (3) El hábito está presente en la conducta abierta: en la situación apropiada caminaremos de la forma en que lo aprendimos. Finalmente, (4) el hábito es operativo aún cuando no guíe inmediatamente la conducta. Lo que nos hace caminantes no es solo lo que hacemos cuando caminamos, sino lo que hacemos cuando no estamos caminando.      Los caminantes piensan, recuerdan e imaginan de manera diferente a los no-caminantes. Esta es una verdad vinculada al uso de una silla de ruedas. Es igualmente cierto (pero diferente) en el caso de personas que pueden caminar, pero raramente lo hacen. Un caminante puede pensar en su trabajo como “una caminata de 20 min” desde casa, mientras un no-caminante describe esto como cinco minutos manejando. Los caminantes también pueden imaginar el futuro diferente en comparación con alguien que normalmente viaja en auto: sus sueños al respecto y sus planes para viajar a los Alpes serán sustancialmente diferentes de aquellos que principalmente viajan en coche.

9.  Pensar también es algo habitual: (1) Aprendemos a pensar por nuestra actividad previa (se necesita práctica para pensar y considerablemente más práctica para pensar bien). Si pudiéramos pensar sin esfuerzo, no necesitaríamos ser educados. Así que, necesitamos ser educados y existe amplia evidencia que cierto tipo de educación fortalece un mayor y mejor pensamiento, que otra. (2) Pensar requiere de la sistematización de acciones intelectuales discretas. Para pensar bien, debemos reconocer aspectos relevantes, recordar detalles cruciales, derivar las implicaciones de nuestro enfoque y evaluar estas implicaciones. (3) El pensamiento se exhibe a sí mismo en la acción abierta. Con un entrenamiento apropiado, podríamos cuestionar lo que se nos ha dicho, nos enfrascaríamos en acaloradas conversaciones, etc. Finalmente (4) el pensamiento es operativo, aún cuando no guíe inmediatamente a la conducta. Los pensadores tendrán en cuenta sus opciones, generarán ideas e imaginarán posibilidades, aún sin que haya nadie para conversar o en el momento no existan posibilidades de realizar las acciones que pensamos.   Se podrían dar análisis similares de las emociones, etc, pero confiemos en que no es necesario.

10.         Los hábitos empoderan y restringen.- Los hábitos son una espada de dos filos: las  mismas características que nos dan poder para actuar y pensar, también nos circunscriben. Sin hábitos no podemos aprender de la experiencia, nuestro comportamiento sería azaroso e ineficiente. Aunque los hábitos también nos limitan, pues cuando están en funcionamiento somos miopes.      No puedes ser un científico si te pones a investigar todo; ni siquiera todo dentro de una ciencia en particular. Debes buscar algún fenómeno en particular. Aún cuando esto te haga obviar otros fenómenos significativos. De la misma manera el lenguaje nos empodera, ya que, sin lenguaje, no podríamos decir nada. Aunque también nos restringe pues solo podemos expresar lo que ese lenguaje nos permite. Como criaturas de hábitos, debemos caminar sobre una delgada línea entre (a) dejar ciegamente que los hábitos hagan lo suyo, y (b) mantenernos evaluándolos constantemente. Ninguna de estas opciones resulta óptima. Podemos transcurrir la vida absorbiendo descuidadamente los hábitos de nuestra cultura sin tratar intencionalmente de cambiarlos o podemos volvernos tan interesados en “las delicias de la reflexión que nos de temor asumir las responsabilidades de actuar eligiendo decididamente ...” (Dewey 1988/1922: 137). O, como lo expresó Gadamer, debemos tanto reconocer como forcejear contra nuestras historias (1975). Saber como hacer esto es en sí mismo un hábito de segundo orden, desarrollado por la práctica, durante el tiempo.

11.         Naturaleza social de los hábitos.- Al hablar sobre los hábitos de un individuo al caminar, hablar o pensar, podría sugerir que los hábitos fueran posesiones puramente personales. No lo son. Debido a que los Hábitos son moldeados por la experiencia previa, nuestras culturas juegan un papel central en la formación de hábitos, en confeccionar como somos. La manera en que comemos o hablamos, lo que leemos y lo que creemos, y la manera en que pensamos, todo esto tiene su origen en las “instrucciones” (de manera formal o con modelos a imitar)que recibimos mientras crecemos.      La cultura es la transmisión social de hábitos.   Nosotros recibimos (y luego refinamos) hábitos de nuestros ancestros, quienes recibieron (y refinaron) hábitos de sus ancestros, quienes ..., etc. Vivimos en ciudades y no en cuevas, no debido por que seamos mas listos que nuestros ancestros cavernarios, sino debido a que tuvimos “mejores” ancestros que ellos. Los nuestros nos dieron las universidades y el internet; los de ellos les dejaron pinturas rupestres. El reconocer esta deuda fundamental con otros, Dewey afirma, es la raíz de toda virtud.

12.         Hábitos y voluntad.- El hecho de que sean las fuerzas sociales quienes moldeen los hábitos podría sugerir que los individuos no pudieran escoger y consecuentemente no fueran responsables de lo que hacen. Muy lejos de la verdad. Los hábitos (incluyendo nuestras características, habilidades y carácter) ciertamente llevan la marca de nuestro ambiente. Esto es, el hecho de que nuestros hábitos son inevitablemente sociales. Aunque en ellos también se incorporan nuestras elecciones previas, incluyendo decisiones para fortalecer o alterar nuestros hábitos. Esto es, el hecho de que somos dueños de nuestros hábitos. Los hábitos son principalmente los vehículos que transportan nuestras decisiones pasadas en la acción presente. Por lo que los hábitos “constituyen nuestra identidad (self) y nuestra voluntad” (Dewey 1988/1922: 21). A menos que podamos darnos cuenta que las influencias sociales y nuestras elecciones individuales confluyen en nuestros hábitos, el comportamiento humano y la voluntad se nos presentarán como algo misterioso, como el resultado de los designios de un duende invisible. ¿Qué hace que algunas personas se vuelvan escritores, mientras otras se vuelven contadores y otras mas sacerdotes? ¿Porqué algunas gentes son honestas mientras otras son corruptas? ¿porqué algunas personas trabajan duro, mientras otras desperdician sus vidas?  Sin los hábitos, que conducen experiencias y decisiones pasadas al presente y al futuro, las acciones estarían siendo producidas y recreadas por un destino caótico. Sin embargo, esto no sería mas que “creer en la magia (con todo lo que quisiéramos) para lograr resultados sin un control inteligente de los recursos” (Dewey 1988/1922: 22).

13.         Cambiando hábitos.- Podemos cambiar los hábitos que “heredamos”, pero no podemos cambiarlos directa e inmediatamente. Pensar que podemos hacerlo es creer en la magia mental. Con mucha frecuencia creemos que podemos cerrar los ojos, decirnos a nosotros mismos que vamos a ser mas honestos, mas cariñosos y mejores trabajadores y así, como si deseándolo con mucha intensidad, nuestros sueños se volvieran realidad.     No obstante, pensar que esto funciona, como muchos libros de auto-ayuda sugieren, hace difícil el cambio personal si no es que imposible.  Un cambio real necesita de trabajo duro, atención a los detalles y perseverancia. Los hábitos cambian no por la voluntad, sino (a) al identificarlos y (b) entonces alterar las condiciones que hacen y mantienen nuestros hábitos, y finalmente (c) al sustituirlos por hábitos mas productivos.

14.         Desafortunadamente muchos de nosotros continuamos pensando (o deseando) moldear nuestras intenciones y enmarcar nuestros deseos en la intimidad de nuestra mente privada. Sin embargo, no es siquiera posible formar intenciones de manera privada. Las intenciones genuinas son en sí mismas hábitos adquiridos, desarrollados y fortalecidos en el tiempo. Como un niño, puedo tener la fantasía de ser Superman o ser un astronauta o un soldado. Puedo imaginarme volando en el cielo “mas rápido que una bala”, viajando en un cohete hacia la luna o deslizándome sigilosamente al campo enemigo. De cualquier forma, sería ingenuo afirmar que yo intento convertirme en un astronauta o en un soldado o que deseo ser Superman. Las fantasías no son intenciones ni deseos. Son magia mental. Las personas no pueden volar sin ayuda.  Más aún, aunque hay quienes son astronautas o soldados, creer que yo podría ser uno de ellos solamente por soñar, no es menos mágico que creer que podría ser Superman.

15.         Aún así, continuamos confun