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MANEJO DEL CONFLICTO APUNTES PARA UN SEMINARIO
Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza
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CONTENIDO:
DEFINICIÓN DE CONFLICTO.
El tema del conflicto ha interesado desde siempre a los
individuos y a la sociedad.
Los primeros hijos de la pareja original, Caín y Abel, riñen y el
conflicto termina en fratricidio.
Luego sigue, el relato bíblico de la historia universal, después
la del pueblo hebreo y los profetas esperan la llegada de un Mesías que será el
“Príncipe de
Los tres primeros siglos de cristianismo son épocas de
persecuciones sangrientas y crueles, símbolo del conflicto con el paganismo que
se resiste a morir.
Si del mundo bíblico pasamos al mundo griego, nuestra reflexión
nos conduce a los filósofos clásicos.
Heráclito se hizo famoso con su tesis: “todo es proceso, cambio y
lucha de opuestos”. El mundo es un
campo de batalla: actividad y pasividad, audacia y temor, dependencia e
independencia, optimismo y pesimismo, ambición y resignación, vida y muerte, y
mil contrarios más.
Reflejo de esta concepción y de la experiencia humana, es el
teatro griego.
En efecto, ¿qué es el drama?, ¿qué es la tragedia, sino
conflictos enmarañados? Por esencia, el drama y la tragedia viven del conflicto.
Al actor principal le llaman “protagonista”, palabra que
significa “primer combatiente”.
En Grecia se inició la tradición literaria que perduraría hasta
la época moderna: la de los grandes dramaturgos, Shakespeare, Molière, Racine,
Calderón de
Existieron filosofías centradas en el conflicto, griegas y
orientales como gnosticismo y maniqueísmo, que intentaron explicar los procesos
cósmicos e históricos como lucha entre el bien y el mal, espíritu y materia, luz
y tinieblas. En consecuencia
transcurrió la historia de los pueblos entre guerras, intrigas cortesanas,
luchas políticas y de clase, sublevaciones, represiones y religiones
antitéticas.
El estudio científico del conflicto lo inicia Hegel al
interpretar el devenir, no como una mera yuxtaposición y almacenamiento de
sucesos, sino como rejuego de fuerzas.
Su enfoque fue la dialéctica del espíritu y de las ideas.
Años más tarde, Ludwig Feuerbach reorientó las observaciones de Hegel
hacia el campo de lo sensible: la misma dialéctica, pero en su sentido
materialista y no idealista.
Más tarde Marx y Lenin lo ratificaron con la sociedad y la lucha
de clases y Freud en la vida psíquica.
Hoy, a fines del siglo XX, el conflicto se ha agravado: los
inventos tecnológicos, las confrontaciones entre culturas en las ciudades
cosmopolitas, la rapidez de los medios de información, el clima competitivo en
los negocios y en la vida profesional, son otros tantos ejemplos.
Se sabe que hay conflictos entre padres e hijos, hermanos;
parientes políticos, jefes y subalternos, compañeros de trabajo, socios
industriales y sectas religiosas.
¿Quién de nosotros no ha sabido por experiencia, una y cien veces
lo que es el conflicto?
No solo se habla de que hay personas conflictivas, situaciones
conflictivas y conflictos institucionalizados. La verdad es que el conflicto es
la esencia misma de la
vida (Conflictus =
choque).
TIPOS DE CONFLICTO.
1.
Deben en primer lugar distinguirse: (a) los conflictos entre
eventos deseables (conflictos de “atracción-atracción”); (b) entre eventos
desagradables (conflictos “evitación-evitación), y (c) entre un evento deseable
y otro desagradable (“atracción-evitación). 2. Los conflictos también pueden clasificarse por el área en que ocurren con frecuencia. Hay conflictos en el orden físico, como cuando una placa de cemento no deja crecer a un árbol y éste termina por romperla con sus raíces. Se da el conflicto en el orden biológico, como el cansancio, las enfermedades y el envejecimiento. Hay conflictos en el orden psicológico intrapersonal como lo enseña el psicoanálisis entre el “ello” y el “super-yo”. 3. Identificamos conflictos en el orden interpersonal, conflictos de caracteres, de gustos, necesidades y opiniones. Finalmente, vemos conflictos sociales organizacionales, como son los conflictos familiares, laborales, legales, ideológicos, metodológicos, religiosos, políticos, entre clases, sexos, generaciones, razas, jerarquías y países . . . 4. Conflictos primarios y secundarios. Los primeros se resuelven cara a cara; los segundos a través de otra persona.
5.
Conflictos positivos y negativos.
los primeros llevan a experiencias de desarrollo y logro. Por ejemplo, el
deporte organizado y los concursos.
Los segundos llevan a pérdidas materiales, situaciones de angustia, divisiones y
enemistades.
PROBLEMAS Y CONFLICTOS.
¿Qué relación hay
entre conflicto y problema?
Muchas veces parecen sinónimos.
Decir : “tengo conflictos con mi suegra” es como declarar : “tengo
problemas con ella”; “Se me vino el problema de que mañana se vence la letra de
cien mil pesos y no pude conseguir ese dinero”, es admitir que está uno en
aprietos y en un conflicto.
El tema del análisis y solución de problemas se ha hecho uno de
los más actuales e interesantes en los últimos lustros, se ocupan de él las
agencias de capacitación; porque con tantas situaciones nuevas que nos hacen
vivir la ciencia y la tecnología, de poco valen los caminos trillados.
El problema es una distorsión entre lo que “debería ser” y lo que
en “realidad existe”.
Pero hay que reconocer que existen problemas académicos sin dicha
connotación.
A un alumno de 5o. de primaria le ponen en la clase de
matemáticas el “problema” de hallar el máximo común divisor de 60, 45 y 105 y no
siempre llamaríamos conflicto a ésta situación.
PROBLEMA: Situación ambiental que demanda una respuesta de parte
de quien lo enfrenta, con objeto de lograr la satisfacción de alguna necesidad.
CONFLICTO: Ante un problema, se trata de un intento violento por
resolverlo, creando una situación de “choque” con repercusiones indeseables,
sobretodo en la relación social o productiva que sostengan los protagonistas.
Queda claro, entonces, que no todos los problemas crean
conflicto. Incluso se puede afirmar que en muchos casos lo problemas son
oportunidades para ser creativo, útil o productivo.
En el terreno de la psicología cognoscitiva hay un área de
estudio sobre el campo denominado “solución de problemas” en el que se enfatizan
los factores perceptuales de la situación “problema” y se considera que parte
importante de la solución está en la “re - estructuración del campo perceptual”.
También se han estudiado factores
motivacionales y se ha podido observar que una “motivación intermedia” es más
conveniente en el sujeto que se enfrenta al problema.
AGRESIÓN Y DAÑO
Cuando tenemos un conflicto interpersonal, como en la mayoría de
las situaciones a las que nos enfrentamos cotidianamente, sale a flote nuestra
naturaleza instintiva o animal. Una
de las dos estrategias que tienen los animales, en la selva, para enfrentar sus
problemas de sobrevivencia, es el ataque o desplazamiento agresivo.
Para ello, dependiendo del animal que se trate, se emite una gran
cantidad de conducta en amenazas y señales, sobretodo en la defensa de la
territorialidad. El hombre también muestra la tendencia agredir ante el
conflicto y es más probable que lo haga si está en su propio territorio.
También hay otro tipo de agresión que forma parte de nuestra
dotación natural y el la
agresión refleja. Obviamente no es racional y generalmente se dirige a la
destrucción de la fuente de estimulación nociva. Se ha observado con frecuencia
que en seguida de que alguien experimente una estimulación nociva (ruido fuerte,
mala noticia) se incrementa enormemente la presencia de comportamiento agresivo
irracional, con una respuesta inmediata y de gran magnitud. Se trata de personas
impulsivas, quizá estresadas y predispuestas a responder con una energía
acumulada incontrolable.
Estas personas requieren de ayuda profesional o al menos de un
entrenamiento para manejar el impulso, el estrés y la comunicación cara a cara.
Finalmente, el tipo más frecuente de agresión es la agresión
operante que es un comportamiento igualmente dañino pero que no es provocado por
una situación precedente inmediata, sino por el interés de conseguir una
consecuencia deseable.
No produce daños mayores y es más característica de personas que
controlan su impulso y son capaces de hacer un plan para combatir la fuente de
estimulación nociva o la situación indeseable (conflicto) que se quiere
modificar.
Lamentablemente, como indicamos, la estrategia agresiva conduce
no a la solución del conflicto sino a su agravamiento y generalmente los
protagonistas terminan lesionados, muertos o encarcelados (sic).
EVITACIÓN Y
ESTRÉS.
La segunda estrategia que siguen los animales en caso de un
conflicto de sobrevivencia en la selva, es la huida o el escape. Si se logra
sobrevivir de la situación, se aprende a repetir la estrategia, pero también se
aprende a temer a la situación o a las señales de peligro que implica la misma.
Para atacar, pero sobretodo para huir se necesita elevar el
metabolismo y tener los músculos y
todos los sistemas preparados. Esto se lograr mediante el disparo de hormonas
desde las glándulas suprarrenales, en respuesta a la orden central del SN.
El corazón late velozmente, respiramos con rapidez, se incrementa la
circulación periférica, aumenta la presión arterial, se paraliza la digestión,
etc...
Esto nos trae peligros de enfermedad, pues ya no vivimos en la
selva. Algunas enfermedades a desarrollar serían:
Diabetes Mellitus.- Pues se incrementan los niveles de glucosa en
la sangre como consecuencia del estrés psico- biológico.
Hipertensión Esencial.- La tensión de los músculos provocada por
los disparos de adrenalina y noradrenalina, presiona las paredes de las venas y
las arterias, elevando sensiblemente los niveles de la presión arterial.
Neurosis.- La persona que se encuentra en problemas, desarrolla
ansiedad que se manifiesta con tensión muscular y con fenómenos cognitivos de
torpeza y déficit. Hay mal humor y se dan respuestas de mucha
desesperación o de franca depresión.
El camino de huir o querer escapar de los problemas, nos lleva a
aislarnos, a tomar una ruta de escape como el alcoholismo o la drogadicción
(tabaquismo, auto -medicación). La mayoría de las personas que toman ésta ruta
terminan como clientes de un psiquiatra o de un hospital para enfermos mentales,
si no es que desarrollan enfermedades psico- fisiológicas (en la piel, en el
aparato digestivo, etc) o viven una vida miserable llena de temores e
inseguridad.
MANEJO INADECUADO.
LA DOCENA SUCIA DEL DR. THOMAS GORDON.
1.- Ordenar, dirigir, mandar, imponer
“Tú debes. . ., tú tienes que. . .”
Reacción: Tales conductas pueden originar susto, miedo o bien,
resistencia, rebeldía y reto. A nadie le gusta que le ordenen o le manden, por
esto se produce también resentimiento. Tales conductas pueden romper cualquier
comunicación posterior de parte del otro o provocar una comunicación defensiva o
negativa.
A menudo los individuos se sienten rechazados si sus necesidades
personales han sido ignoradas y se sienten humillados si tales conductas se dan
delante de los demás.
2.- Amonestar, amenazar
“Si no haces . .
entonces . . .”
Reacción: Invitan a dar una prueba o a lanzar un desafío. Pueden
lograr que el otro obedezca, pero será solamente por temor. Como en el caso
anterior puede resultar resentimiento, coraje, resistencia y rebeldía.
3.- Moralizar, sermonear, crear obligación
Tú debías . . , tú deberías . ., ésa es tu obligación . ., Ésa es
tu responsabilidad . . .
Reacción: Las personas sienten la presión de tales mensajes y
frecuentemente se resisten y se desentienden. Tales mensajes les comunican una
falta de confianza: “Tú no eres suficientemente inteligente”.
Quieren imponer una autoridad externa.
La gente a menudo responde con “¿quién dice que yo debo de . . .?,
o “¿porqué yo debo de . . .?
4.- Aconsejar, dar soluciones
“Lo que yo haría en tu caso . . .”
“¿Por qué tú no . . .?” “Yo
te aseguro que . . .”
“Sería mejor para ti que . . .”
Reacción: No es
verdad que la gente quiere siempre un consejo. El consejo, la advertencia,
implican “superioridad” y pueden provocar que el otro se sienta inadecuado e
inferior. Se suele responder a la advertencia y al consejo con resistencia y
rebeldía: “Yo no quiero que me digas lo que tengo que hacer”. Aún los niños se
resisten a las sugerencias de los adultos. “Deja que lo piense yo sólo”.
Por otro lado, el no seguir el consejo de alguien provoca sentimientos de
culpa. Si el consejo de otro no parece sensato, el interesado tendrá que contra
- argumentar y perder tiempo en ello, en lugar de buscar sus propias soluciones.
El consejo puede hacer al otro un ser dependiente, no promueve su propio
pensamiento creativo.
5.- Persuadir con
lógica, argumentar, dar cátedra
“¿No te das cuenta . . .?” , “mira que estás en un error” , “los
hechos son que . . “,
“sí, pero debes entender que . . .”
Reacción: Tales
conductas provocan defensividad y a menudo causan una contra - argumentación.
También pueden provocar que el otro se sienta inferior debido a que implican la
superioridad del que argumenta. La persuasión frecuentemente hace que el otro
defienda su propia posición con mayor fuerza y que pueda decir:
“Tú siempre piensas que tienes la razón”
6.- Juzgar, criticar, censurar
“Tú eres malo”, “como eres tan flojo . . .”, “estas actuando como
loco”
Reacción: Más que cualquier otro tipo de mensaje, éste hace que
la otra persona se sienta incómoda, inferior, incompetente, mala, tonta. También
puede hacerla sentir culpable. A menudo responde muy defensivamente; a nadie le
gusta estar equivocado. La evaluación rompe la comunicación.
7.- Alabar, aprobar, evaluar positivamente
“Tú eres muy bueno”, “Has hecho un buen trabajo”, “Así me gusta .
. .”
Reacción: No siempre produce los efectos que suponemos. Si se
evalúa siempre positivamente, el día que no lo haga se interpretará como un
juicio negativo.
A menudo el otro siente las alabanzas como manipulaciones o como
muestras de superioridad.
8.- Ridiculizar, avergonzar
“Eres un niño todavía”, “idiota”, “lo que mande el señor”.
Reacción: Tales
mensajes tienen un efecto devastador: destruyen la imagen que tiene el otro de
sí mismo. Pueden hacer que la persona se sienta sin dignidad, mala, abandonada y
rechazada. Una respuesta frecuente a tales mensajes es dar la espalda física o
moralmente a quien los emite.
9.- Interpretar, analizar, diagnosticar
“Lo que tú necesitas es . .”, “en lo que estas equivocado es
. . “yo sé lo que tú necesitas . . “, “tú problema es . . “
Reacción: Estos mensajes son amenazantes. Hacer de psicoanalista
con los demás es peligroso y frustrante para ellos. Si el análisis es erróneo,
el otro se resiste; si es correcto, se sentirá expuesto públicamente, desnudo,
atrapado. Las interpretaciones frenan la comunicación, ya que desaniman al otro
a expresar más de sí mismo.
10.- Consolar, amparar, alentar
“Vamos, eso no es tan malo . . “, “no te preocupes, te sentirás
mejor”, “tu problema se va a resolver por sí solo”.
Reacción: También estos mensajes pueden tener efecto negativo,
pueden hacer sentir incomprensión. “Para ti es fácil decirlo, pero no sabes lo
que yo siento” Si las cosas no mejoran, se puede sentir resentimiento por haber
sido engañado.
11.- Preguntar, interrogar, sondear
“¿Por qué . . ?“, “¿Quién . . .?”,
“¿Dónde . . ?”, “¿Cómo . . ?”
Reacción: La respuesta de las personas al sondeo es a menudo
sentirse defensivas o “en el banquillo de los acusados”. Muchas preguntas son
amenazantes, pues no se sabe la intención. “¿A dónde quieres llegar?”. Se siente
que el interrogador es un “metiche”. Comunica una falta de confianza, sospecha o
duda acerca de la habilidad u honorabilidad del otro. Descalifica al que tiene
el problema y es interrogado, haciendo pensar que el interrogador es quien tiene
la capacidad de resolver la situación.
12.- Distraer, desviar, hacer bromas
“No hablemos de eso en la mesa”, “eso me recuerda . . “, “¿por
qué no incendias la oficina?”, “Hoy te levantaste con el pié izquierdo”.
Reacción: Se comunica desinterés en el otro, no se respetan sus
sentimientos. La gente es muy seria cuando necesita hablar de algo personal.
Cuando le responden bromeando, puede hacerlos sentir heridos o rechazados.
Además, los problemas diferidos rara vez son problemas resueltos. Las personas
quieren ser escuchadas y comprendidas con respeto, si se les hace a un lado,
aprenden muy pronto a llevar a otro lado sus problemas importantes y guardarse
sus sentimientos.
Para concluir podríamos decir que:
Las respuestas: 1 a las 5 son mensajes que solucionan por la otra
persona 6 a la
11
son mensajes que hacen menos a la otra persona 12 es mensaje de evasión.
MANEJO ADECUADO.
La habilidad de manejar airosamente los conflictos sigue caminos
inversos
a los enunciados en el Tema anterior.
Señalemos primero los aspectos positivos:
1.- Aceptar la condición humana que
hace de la vida una cadena de conflictos: apreciarlos como forjadores del
carácter, estímulos para el desarrollo, promotores
de cambio y progreso. Enfrentar el conflicto más que evitarlo.
2.- Cultivar el gusto de vivir, trabajar, relacionarse, luchar y
vencer las dificultades.
3.- No atribuir los conflictos a la mala voluntad de la gente:
aceptar a las personas
con todo y sus ideas diferentes a las nuestras y no convertir los
conflictos en cosas personales.
4.- Aprender a dialogar y para ello, cultivar la empatía:
entender al otro antes de defenderse de él. Distinguir ente discusión y
polémica, entendiendo que discusión denota el acto de sacudir una cosa para que
aparezca tal cual, en tanto que polémica significa enemistad y batalla (del
griego podemos). Aceptar que quien
dialoga toma el riesgo
de ser persuadido y cambiar sus ideas y/o conductas.
5.- Fomentar en sí mismo y en el equipo de trabajo la actitud
mental y emotiva de “ganar - ganar” en vez de “ganar - perder”.
6.- Cambiar la disposición a la tolerancia con asertividad,
porque ésta es firmeza, seguridad, fuerza constructiva y espina dorsal, que da
solidez a cualquier negociación.
7.- Encauzar la agresividad evitando los dos extremos: reprimir y
explotar.
8.- Como medida en muchos problemas se aplica el análisis de
problemas: diagnosticar el problema tras formularse una serie de preguntas para
definir cómo está uno viviendo la situación, cómo afecta reconocer la forma en
que las propias actitudes contribuyen a crear o continuar el problema y aclarar
los propios valores al respecto.
Encontrar y ubicar todas las alternativas de acción - propias de la
reacción al conflicto - con verdadero deseo de mejorar las cosas.
Decidir la alternativa más adecuada y una estrategia para implementarla.
9.- Desarrollar en sí mismo y en los miembros del equipo las
habilidades de negociación: iniciar sin atacar, escuchar con empatía para llegar
a un diagnóstico que integre aportaciones de todos, crear en los interlocutores
actitudes de cooperación, enfatizar los valores comunes y ceder un poco para
encontrar un punto intermedio.
10.- Llevar los asuntos a votación y cuando esté claro llegar a
un acuerdo unánime.
11.- En casos especiales, recurrir a la mediación y arbitraje de
personas respetadas
por las partes en conflicto y saber ejercer resistencia pasiva, como:
huelgas, boicots
y firmeza sin brusquedad destructiva.
12.- Por último, practicar técnicas de relajación para serenarse
y mantener el control de las propias emociones.
ACTITUDES
ASERTADAS.
¿QUÉ ES SER ASERTIVO?
ENTRENAMIENTO EN ASERTIVIDAD: FILOSOFIA PRACTICA.
1.- No estoy obligado a decir sí, sólo porque alguien me haya
pedido algo.
2.- Las opiniones de los demás, no son más válidas que la mía.
3.- Si le digo que “no” a alguien y se enoja, esto no quiere
decir que debí haber dicho que sí.
4.- Tengo derecho a ser acertado, aunque esto no le convenga a
otros.
5.- El que otros no sean acertados, no significa que yo deba ser
como ellos.
6.- Puedo seguir sintiéndome bien, a pesar de que alguien esté
enojado conmigo.
7.- Las cosas que a mí me importan, son tan valiosas como las
cosas que interesan a otros.
8.- El que yo le diga que “no” a alguien, no significa que sea
malo.
9.- Si alguien no hace lo que yo le pido, no quiere decir que
deba arrepentirme de habérselo pedido.
10.- Tengo derecho a pensar diferente que los demás, aunque éstos
se aferren a su opinión.
11.- El que yo haya dado mi opinión, no significa que no pueda
cambiarla y opinar lo contrario.
12.- Tengo derecho a decirle a los demás cuando me resulten
molestos y sugerirles otras formas de acción.
13.- Si le digo “no” a un amigo, lo más probable es que no se
enoje conmigo para siempre.
14.- La gente que me quiere se puede sentir desilusionada si no
hago lo que ellos quieran, pero esto
no es de ninguna manera
catastrófico.
15.- Cuando tengo que hacer cosas que no me gustan sólo para
agradar a otro, debería preguntarme qué tan importante para mí es su aprobación.
16.- Las gentes no son Magos para adivinar lo que quiero, si no
se los digo claramente.
17.- El hecho de que la gente sea desconsiderada y egoísta es un
problema, pero no hay razón para que sean diferentes.
18.- Tengo derecho de disfrutar lo que hago y de decirle a los
demás cuando interfieran con mi placer.
19.- Puedo complacer a la gente que quiero, pero esto no tiene
que ser todo el tiempo.
20.- No todo en la vida es dar, uno también es importante y tiene
que recibir.
21.- Si yo no le hago un favor a alguien, esto no significa que
no lo quiera y probablemente él lo entienda.
22.- No tengo porque ser responsable de resolver los problemas de
los demás o de hacerlos felices.
23.- Tengo derecho de intimidar a los demás con mi presencia.
Para agradarlos no tengo porqué mostrarme débil, estúpido o inefectivo.
24.- Puedo decidir no comportarme acertadamente y aún así, seguir
sintiéndome bien.
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En caso de citar este documento por favor utiliza la siguiente referencia: Vargas-Mendoza, J. E. (2009) Manejo del conflicto. Apuntes para un seminario. México: Asociación Oaxaqueña de Psicología A.C. En http://www.conductitlan.net/manejo_conflicto.html |
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Última actualización 1 de enero del 2009
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