PARA SER UN ANARQUISTA PERSONAL

POR SPENCER A. MCWILLIAMS

 

Traducción y resumen:

Jaime Ernesto Vargas-Mendoza

 

  

 

 

 

 

1.       El término “anarquía” típicamente se emplea en un contexto político, en relación con una filosofía que plantea la abolición de todo gobierno establecido. El término usualmente produce imágenes de bombas, violencia, desorden y caos. Sin embargo, la etimología de la palabra revela una imagen más benigna. El término literalmente significa “sin reglas”.

2.       La Visión Anarquista.- La filosofía anarquista (Read, 1971) se basa en el papel que juega la libertad y la equidad como factores necesarios para facilitar el progreso humano, mismo que es medido por el grado de articulación y diferenciación entre los individuos de una sociedad. Esta definición del progreso se refleja en la proposición de Kelly (1979a), de que la evolución humana se sigue dando a un paso acelerado y que las personas participan en ella mediante su continua elaboración de constructos sistemáticos para comprender el universo.  Para Read (1971) este proceso de elaboración y diferenciación permite a la persona desarrollar “una comprensión más amplia y profunda de la existencia humana (p.37),” y convertirse en un participante productivo del progreso de nuestra especie. Desde esta perspectiva, el grupo social funciona como un medio, un expediente que ayuda a tener una base desde la cual evolucionar. Sin embargo, el progreso solo ocurre mediante la división y la diferenciación a partir del grupo.

3.       Conforme evoluciona la conciencia personal, a partir de la relación entre el individuo y el grupo, también se desarrolla un sentido de mutualidad y compasión, basado en la tendencia natural humana de intentar descubrir las leyes de la naturaleza y de vivir en armonía con ella. “La ley más importante de la naturaleza es la ley de la equidad, se trata de un principio acerca del balance y la simetría que guía el crecimiento de las formas para el diseño de la mayor eficiencia estructural (Read, 1971, p. 41).” La filosofía anarquista sugiere que cuando se sigue el principio de equidad y se revisan las construcciones para que tengan una mayor correspondencia con los eventos, la conducta social humana se torna naturalmente “moral” y cooperativa. En contraste, la conducta que no se adapta a la naturaleza de los eventos lleva al conflicto y al comportamiento “inmoral” respecto a los demás, como la hostilidad, por ejemplo (Kelly, 1971b). Este sentido natural de comportamiento apropiado, se distorsiona cuando se modifica para expresarlo como leyes morales que luego son institucionalizadas en religiones, jurisprudencias y organizaciones políticas. Los “instintos” naturales se deforman al ser definidos rígidamente y finalmente inhibidos por el peso de la estructura: “La vida orgánica de un grupo, una vida auto-regulada, como la de cualquier otra entidad orgánica, al comprimirse en el marco rígido de un código, cesa de ser  vida en cualquier sentido real y solo funciona como convención, conformidad y disciplina (Read, 1971, p. 40).”

4.       La tendencia del estado consiste en establecer sistemas de leyes estatutarias, en las que no hay oportunidad para confiar en el principio de equidad más confiable y flexible. Para el anarquismo, dicho principio de equidad precede y sobrepasa a los marcos legales.

5.       Sarason (1976) resume los principales aspectos del anarquismo, de la siguiente manera: (1) El estado central (y su aparato gubernamental), por su propia naturaleza y dinámica, inevitablemente se vuelve una fuerza alejada de los intereses del pueblo y entre más fuerte sea el estado, mayormente esclaviza a las personas, en el sentido de que se les requiere y se les obliga a hacer cosas que no quieren hacer, es decir, se diluye el sentido personal de autonomía. La retórica del estado puede ser una cosa, pero su actuación es otra. (2) Entre más poderoso se vuelve el estado, se torna más paternalista (monopolizando la iniciativa) y más diluye el sentido de comunidad. Es decir, mientras más la vida de la gente sea una consecuencia de las decisiones que se tomen en “la cúpula”, mayormente se desgastarán las responsabilidades y los vínculos comunitarios donde debieran profundizar sus raíces (p. 251).

6.       La principal implicación de una visión anarquista es que cualquier forma que evolucione para servir a una necesidad humana debe ser completamente ad hoc y nunca debe de permitirse que se convierta en una “institución”. Esta es una idea predominante entre los Psicólogos de la Escuela de los Constructor Personales, que han evitado conformar una organización PCP (Personal Construct Psychologists, por sus siglas en inglés), al considerar que esta tendría cualidades institucionales que impedirían la evolución natural de la teoría. Igualmente, una vez que se desarrolla una institución, esta debe abandonarse o “destruirse”, para permitir un estado más natural de las cosas y hacer otro nuevo intento.

7.       Aunque el concepto de anarquía se aplica más frecuentemente en un contexto político, su visión central de que el progreso humano se limita al confiar en las reglas, puede aplicarse ampliamente en contextos tales como la ciencia y la psicología comunitaria.

8.       Ciencia y Anarquía.- Varios filósofos e historiadores de la ciencia han criticado el énfasis de la ciencia para adherirse a reglas estrictas para juzgar lo que es el conocimiento científico y considerarlo como válido.  Kuhn (1970) describió la naturaleza del cambio en las disciplinas científicas y propuso el concepto de “paradigma” para representar la visión global que caracteriza a una disciplina científica. Entre otras cosas, el paradigma incluye reglas que guían a la ciencia e incluye ejemplos de problemas y métodos “apropiados”. Sin embargo, Polanyi (1958), al presentar lo que él llama una teoría “post-crítica” del conocimiento, propuso que no hay forma de especificar de antemano reglas que permitan el descubrimiento del conocimiento. De acuerdo con el análisis de Polanyi sobre el progreso científico, el descubrimiento tiene sus raíces en la perspicacia personal del científico para percibir la coherencia entre lo que previamente se había visto como eventos sin relación. Es la profunda creencia del científico de estar en contacto personal con una entidad real desconocida pero potencial, lo que conduce al descubrimiento científico, y no hay manera de anticipar la evidencia que eventualmente justifique y apoye la nueva idea.

9.       Feyerabend (1978) sugirió que la práctica científica de confiar en las reglas de la metodología, frecuentemente limitan el progreso científico y de hecho, no reflejan la manera en que se ha procedido a lo largo de la historia. Su investigación histórica no revela sustento alguno de la idea de que la ciencia proceda según “un método que contenga principios firmes e inmutables (p. 23)”. El propone una filosofía del conocimiento denominada “anarquía epistemológica”, que argumenta que como es imposible determinar reglas que conduzcan a la ciencia, la única regla que no inhibe el progreso es la que dice que se vale de todo (p. 23)”.

10.   La tendencia a seguir reglas para la investigación científica ha sido un problema particularmente agudo para los psicólogos. Kelly (1970) comenta elocuentemente sobre la auto-conciencia de la psicología y su preocupación por su respetabilidad científica y el énfasis que otorga para darse una apariencia científica rigurosa. Él propone que los psicólogos sean más efectivos y abandonen el tratar de seguir reglas metodológicas a priori, que traten de copiar la forma en que procede la ciencia física y que empleen cualquier método que puedan inventar para llevar a cabo su indagación.

11.    Bakan (1973) en una amplia crítica a la metodología psicológica desarrolla este tema con mayor amplitud. Bakan caracteriza el enfoque psicológico de la investigación como “metodoidolatría”, una práctica más afín con la religión.

12.   Psicología Comunitaria y Anarquía.- Los servicios humanitarios también pueden llegar a ser “institucionalizados” en formas que impidan su capacidad para impulsar el progreso de la humanidad. Sarason (1974) propuso que el “sentido psicológico de comunidad” es el criterio principal con el que la sociedad puede apoyar y nutrir al individuo, aportando así a la evolución continua de la especie. Con este concepto, Sarason se refiere a la sensación de que uno forma parte de una red de relaciones disponible y mutuamente acogedora, de la que uno puede depender y como resultado de ello, no experimentar sentimientos de soledad que lo lleven a uno a actuar con estilos de vida que pretendan ocultar nuestra ansiedad y que puedan disponer la posibilidad de una angustia posterior y más destructiva (p. 1).

13.   Desde esta perspectiva, el valor de cualquier servicio humanitario depende de que fortalezca este sentido comunitario entre sus miembros. La tarea de los psicólogos comunitarios consiste en trabajar para facilitar este sentido, mediante el respeto a las diferencias individuales y la facilitación de un acceso equitativo de los recursos humanos (Rappaport, 1977). El compromiso con esta perspectiva de la psicología comunitaria nos llevaría a un cambio radical de las instituciones de servicio actuales.

14.   Anarquía Personal.- La discusión precedente ha tocado brevemente las formas en que el constructo de anarquía puede aplicarse en las arenas de la política, la ciencia y la comunidad. Pero esta discusión ha tenido principalmente la intención de sentar las bases para delinear una metáfora a partir de lo social, hacia lo personal. El uso de la metáfora como una forma de encontrar una forma alternativa de plantear la situación humana, tiene una rica historia dentro de la Psicología de los Constructos Personales (Mair, 1977b). La metáfora proporciona el vehículo mediante el cual un fenómeno desconocido o parcialmente desconocido puede construirse proposicionalmente en términos de constructor que ya poseen significado y utilidad.

15.   La “Ciencia” y la “Comunidad” son tópicos que han utilizado los Psicólogos de los Constructos Personales para delinear conexiones metafóricas con el individuo. Kelly (1955) usó la metáfora del “científico personal”, que sugería que resulta útil ver a las personas actuando como si fueran científicos. Siendo esta la base de la Psicología de los Constructos Personales. Por otro lado, Mair (1977a) propuso “la comunidad del self” como una metáfora en la que varias facetas del individuo pueden verse como representaciones de una “comunidad”. De igual manera, la metáfora del “anarquista personal” propone que la “institucionalidad” de nuestros constructos personales puede ser un impedimento para diferenciar y elaborar nuestro campo perceptual. Basarse en constructos personales como “reglas” y “códigos” puede llevarnos a dificultades, distorsiones y rigidez, de manera análoga a lo que hemos discutido en los contextos de la política, la ciencia y la comunidad.

16.   El Desarrollo del “Self”.-  El proceso mediante el cual los constructos se convierten en instituciones tiene sus raíces en el origen y en el sentido de uno mismo (self) que evoluciona junto con el proceso constructivo. El propósito inicial de la construcción es el de servir a los deseos de la persona para hacer del mundo una experiencia más comprensible y para anticipar con efectividad la ocurrencia de los fenómenos.  Cuando Kelly (1955) propone la Psicología de los Constructos  Personales, enfatiza que el proceso de construcción prácticamente existe con este propósito aplicado. Se trata de un mundo real con fenómenos reales ante el cual se usa este proceso y entre más efectivos sean los constructos, mas continua será su evolución hacia una mayor semejanza con los eventos. Muy importante en este proceso dinámico resulta la suposición filosófica y epistemológica de Kelly  sobre el constructivismo alternativo, el cual enfatiza que las ideas nunca deben ser “institucionalizadas”, sino que deben siempre mantenerse en revisión y ser remplazadas, fácilmente abandonadas, para dar lugar a nuevas organizaciones. Esta tentativa ad hoc de la naturaleza de los constructos claramente se asemeja a la concepción anarquista. Yendo más allá, la suposición de Nelly de un universo dinámico continuamente cambiante, ofrece mayor sustento para el requerimiento de que los constructos sean flexibles y siempre abiertos al cambio.

17.   Un aspecto de la construcción personal que tiene ventajas prácticas, es la construcción de nuestra propia imagen (self). Con el propósito de anticipar los eventos que puedan ocurrir en el futuro, la persona debe tener la habilidad  para imaginar ese futuro y su posible papel personal en el. Esto requiere de un concepto o constructo del self que experimentará ese futuro. Kelly (1955) describe al self como la estructura principal, un conjunto de constructos que existen con el propósito de anticipar los procesos de mantenimiento personal. Hay dos elementos centrales en esta concepción del self. Una es la noción de que el self es una parte de los procesos personales, pero no representa la totalidad de ellos. Adicionalmente, el “self” requiere de la conciencia personal. El tener un constructo del self es estar conciente del self como sujeto de la experiencia. Dicho de otra manera, sin el concepto del self no hay conciencia.

18.   Existe cierto acuerdo general respecto a los procesos que subyacen el desarrollo de la conciencia del self. Jaynes (1976) propuso que el percatarse del self, como un agente conciente responsable de hacer elecciones y guiar las acciones hacia el futuro, es algo reciente en la evolución del hombre, quizá no hace más de tres mil años. Un aspecto central en la teoría de Jaynes sobre el origen de la conciencia es que esta se desarrolla subsecuente al uso del lenguaje. Él presenta un argumento persuasivo demostrando que los seres humanos pudieron existir teniendo lenguaje, pensamiento, razonamiento, aún sin tener auto-conciencia de un “yo” responsable de sus actos.

19.   Wilber (1980; 1982) al revisar las teorías del desarrollo y la evolución, también sugiere que el self es un artefacto social que evoluciona paralelamente al lenguaje. Conforme el niño desarrolla la habilidad de usar símbolos verbales, particularmente los que se relacionan con el self, la identidad personal cambia de un self corporal a un self mental. Este cambio significa el principio de un estadio del yo, en el desarrollo, cuan do la persona empieza a identificarse casi exclusivamente con su ego mental socialmente determinado, con sus símbolos verbales apropiados, como un recordatorio presente y constante de su identidad.

20.   Esta identidad emergente como un self mental es muy útil para aumentar la habilidad de anticiparse al futuro, ya que produce una sensación de ser una entidad fija permanente, que experimentará eventos futuros. El desarrollo de esta auto-conciencia, entonces, ha sido un importante adelanto evolutivo.

21.   El Self como una “Institución”.-  Este sentido de auto-conciencia, sin embargo, es una espada de dos filos. Además de su utilidad, existen potenciales peligros en una identificación exclusiva con el ego, que pueden impedir, en lugar de favorecer, la habilidad de lidiar efectivamente con un universo cambiante.

22.   Angyal (1982) describe la tendencia del self por intentar controlar y manejar la organización total de la personalidad: “El self conciente, que es solo una parte, digamos la parte conciente o simbólica del sujeto biológico, tiende a establecer su propio gobierno autónomo. Lo que describimos como “voluntad” representa la determinación autónoma, el auto-gobierno de este estrecho self conciente o simbólico. El self simbólico tiende a la hegemonía y trata de tomar el control para gobernar el total de la personalidad, que es una tarea para la que no está equipado (p. 35-6)”.

23.   Hasta aquí, hemos descrito la estructura del self como conciente o la porción verbalmente etiquetada de la persona. No obstante, mucha de esta estructura no es accesible a la conciencia. Kelly (1955) describe diversas formas en que puede darse una “construcción encubierta”. Varias facetas “cubiertas” del self son particularmente relevantes. Primero, hay constructos  asociados con experiencias que ocurrieron antes del desarrollo del lenguaje y continúan en uso, aún sin un simbolismo consistente de palabras. Nelly los describe como “constructos pre-verbales”. Segundo, hay constructos que se desarrollan abiertamente en un pero de la vida de una persona, pero que resultan ahora incompatibles con la actual organización del self. Estos constructos se han quedado “suspendidos” (Kelly, 1955).  Aunque la persona puede no estar al tanto de estas experiencias, estas continúan ejerciendo influencia sobre el comportamiento y pueden representar “reglas” inconscientes que se siguen automáticamente.  Una tercera forma de constructos encubiertos es lo que Wilber (1983) denomina “inconsciente embebido”, las “reglas” que gobiernan la operación de la estructura central, pero que no son accesibles al escrutinio debido a su completa identificación del self con esas estructuras. “El self no puede ver esas estructuras porque el self es esas estructuras (Wilber, 1983, p. 112)”.

24.   Así, de forma conciente o inconciente, el self, originalmente sirviente de la persona, se vuelve una “institución” que ha perdido su meta original y ahora está formado de un conjunto de reglas y modelos que son seguidos, a pesar de que no sean un modelo apropiado de los eventos con los que la persona se confronta.   La tarea de la anarquía personal es la de destruir esta institución de tal manera que la persona continúe su proceso evolutivo.

25.   Promoviendo la Insurrección Personal.- La filosofía anarquista hace una distinción entre la revolución y la insurrección (Read, 1971). La revolución se refiere a reemplazar una forma de estructura gubernamental con otra y el término se conecta etimológicamente con el concepto de “girar” o “rotar”.       En esencia, la revolución puede verse como un proceso circular en el que una forma o un método es reemplazado por otro en una manera “revolvente”.          La insurrección es una acción en contra de todas las formas o estructuras estatales y su etimología sugiere el “desechar” toda forma. Al discutir diversos métodos mediante los cuales evoluciona la conciencia humana hacia formas superiores, Wilber (1983) traza una distinción similar entre los cambios de forma dentro del mismo nivel de conciencia (“translación”) y la evolución hacia niveles superiores (“transformación”). Para que ocurra una transformación genuina, debe haber una “muerte del self” en el nivel actual, una “insurrección personal” en la que todas las formas en la estructura del self, en ese nivel de organización, sean abandonadas, para poder trascenderlas.

26.   La meta final de la anarquía personal está en mantenerse fresco y abierto, siempre listo para enfrentar la realidad momento-a-momento, con formas nuevas y efectivas, carentes de vínculos rígidos con reglas pre-existentes.

27.   La anarquía personal puede alcanzarse mediante el vehículo de la psicoterapia. La practica de la meditación representa otra herramienta para desarrollar auto-conocimiento necesario para la anarquía personal. Por ejemplo, la meditación Zen tiene el propósito de estudiar el “self” y observar su naturaleza cambiante, así como la calidad transparente de los constructos dualistas. Mediante este proceso, el “self” es “olvidado”, permitiendo a la persona expresar su naturaleza más básica y vivir cotidianamente en armonía.

28.   Para la Psicología de los Constructos Personales el autoconocimiento anarquista se alcanza mediante algunas técnicas que hacen abiertos a los constructos encubiertos. Muchos de estos métodos formar parte de la técnica del enrejado (Fransella &Bannister, 1977), la cual estudia más el proceso, que el contenido de la construcción.

 

 

 

 

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Vargas-Mendoza, J. E. (2009)  Para ser un anarquista personal. Resumen. México: Asociación Oaxaqueña de Psicología A.C. En http://www.conductitlan.net/para_ser_un_anarquista_personal.html

 
 
 
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Última actualización 1 de enero del 2009