MANIFIESTO DE LA PSICOLOGIA ANARQUISTA



CONTRA LAS VACAS SAGRADAS Y LOS BUEYES TAMBIN.





Por Jaime Ernesto Vargas-Mendoza y Jorge Everardo Aguilar-Morales











Hoy es un buen da para maldecir la existencia (porca miseria!), para declarar y usar la palabra como un arma, para pensar que an en la soledad nos acompaan millones de seres que tambin lo han pensado: una vida miserable tiene menos sentido del que no tiene la vida en general; requiere de mayor empeo para fijar un objetivo y perseguirlo intuitivamente (todos en conjunto) hasta agotar la energa. Aspirar a ser mejor y sentir que somos muchos a quienes nos han querido quitar toda esperanza de reivindicacin, de desarrollo, de manifestacin. Otros que se han apoderado de lo que venden como la verdad, de los medios para producirla, reproducirla, divulgarla y de aplicarla con nulos resultados, generando instrumentos que solo (y pobremente) fortalecen su misma estructura: cadenas ideolgicas y mltiples barreras conceptuales, econmicas, culturales y polticas. Los psiclogos somos una clase desarraigada, desprotegida, deshumanizada y desapropiada. Es por eso que resultan oportunas algunas reflexiones:



 La Psicologa es una disciplina a la que le ha costado mucho tiempo y esfuerzo alcanzar su estatus como ciencia. An perduran pregoneros mentalistas que quieren convencernos (porque ellos no lo estn siquiera, ni les importa) de que fantasmas, almas, espritus y otros entes intangibles controlan nuestro comportamiento. Quienes esto hacen estn al servicio de los piratas dueos del mundo. Adoradores de la propiedad privada y presbteros del latrocinio de conciencias y del libre pensamiento, mutiladores de la movilidad, de la empresa comunitaria y del futuro. Aunque tambin diremos que incluso aquellos que defienden a la psicologa como una ciencia que estudia el comportamiento orgnico en relacin con el ambiente, ven a la ciencia con una visin platnica enmarcada en un realismo idealista (fuera de este mundo, en el topus uranus), dicen buscar la verdad en sus teoras, en sus mtodos, en sus datos y en sus reportes acadmicos, llenos de conocimiento. Olvidan que la ciencia (como el lenguaje) es propiedad del pueblo y es su mejor recurso para enfrentar y resolver sus problemas, problemas verdaderos (que estn en carne viva y amenazan con desaparecer la existencia de personas, pases y el planeta). Una ciencia terica o una teora de la conducta, que no aterriza en aplicaciones prcticas, eficientes y tiles, solo es una moda intelectual burguesa. Una forma de platicar que entretiene en un aula, en un congreso o en cualquier otra borrachera.

 En Mxico, la investigacin bsica en psicologa es completamente escasa. Solo se lleva a cabo en laboratorios que se pueden contar con una sola mano (por eso se fugan los cerebros). Dependen de Universidades que se han dado cuenta que el prestigio que se deriva de esta actividad es un capital para abonar a su competitividad y sobrevivencia como centros de excelencia. Les permite cumplir estndares de calidad como es contar con Investigadores registrados por el sistema oficial, dentro de una muy dudosa poltica de desarrollo cientfico. Se promueven as la generacin de reportes, publicacin de artculos en revistas especializadas, presentacin de ponencias en congresos, publicacin de libros y folletos de divulgacin. Estos elementos fortalecen la reducida economa de los investigadores, que viven sometidos a la amenaza de quedar fuera del sistema si no mantienen su productividad o de ser desplazados por otros investigadores con mayor dedicacin. Les permite satisfacer su narcisismo y convertirse en vacas sagradas, gurs o una especie de estrellas rutilantes del rock (con sus fans y todo). Quedan embriagados por un efmero xito, viajan al extranjero y son recibidos como conquistadores. Ven sus nombres en los comits editoriales de revistas y congresos. Ellos mismos se otorgan premios como eminencias con patas. Naturalmente, muchos develan un trato desptico y elevadamente arrogante. Pero, el verdadero xito de la investigacin no est en esta farndula. La investigacin no es cuestin de descubrir la realidad para el no iniciado, de adquirir el conocimiento y detentarlo como un privilegio elitista, sino en desarrollar tecnologas al alcance de todos, en impactar la economa popular, en obtener patentes y establecer industrias, en generar empleos y riqueza compartida. La ciencia debe ser beneficio de todos.

 La enseanza de la psicologa tambin esta en un hoyo. Hay sinnmero de escuelas que ofrecen la Licenciatura con muy baja calidad. La mayora de los currculos no estn actualizados a las dimensiones de la disciplina como ciencia o como profesin. Son abrumadoras las escuelas patito, muchas son escuelas particulares generadoras de desempleados. Los profesores son alumnos reciclados. Los alumnos no hacen tesis o las piratean. No tienen laboratorios de prcticas, ni bibliotecas decentes, no hay contacto con el sector productivo o de plano, les ensean contenidos intiles, los entrenan para dar discursos nebulosos sobre fenmenos profundos. Esto lo aprovechan las vacas sagradas para reafirmar su estatus, certificando y re-certificando a sus aclitos, haciendo ms descarnada la lucha interna de clases, discriminando y sometiendo. La Licenciatura debera producir egresados capaces de enfrentar y resolver los problemas conductuales de la poblacin y no de convertirse en recursos para fortalecer las organizaciones de los patrones, para reprimir a disidentes, para victimizar a las vctimas, para explotar a los trabajadores o para justificar prcticas deshumanizantes como la guerra, la tortura, la devastacin del ambiente, el consumismo o el establecimiento de consensos (la manipulacin de la opinin pblica). Las Maestras deberan de capacitar a sus egresados para el ejercicio de la docencia y dar particular importancia a los mtodos globalizados de la enseanza en lnea o a distancia. No se trata de alcanzar ttulos nobiliarios como un Master (amo). Los Doctorados, claro, deberan dedicarse a la investigacin y generar las tecnologas para su aplicacin por los licenciados. As se cierra el crculo dialctico.

 La difusin de la psicologa cientfica es otro fantasma anmico. Casi no hay editoriales universitarias, ni acceso a las editoriales comerciales, pues hay que pasar estudios de mercado, se prefiere publicar autores extranjeros traducidos, que garanticen las compras o se llenan los estantes de las libreras con libros de auto-ayuda o de psicologa ordinaria y folklrica. Aparecen en cartelera conferencistas mesinicos o verdaderos merolicos, autores de publicaciones dirigidas a un pblico de analfabetas funcionales. La televisin muestra a veces foros sobre problemas socio-emocionales que se conviertes en shows amarillistas o realitys. Los peridicos casi no difunden nada, a no ser noticias donde se sataniza a los enfermos mentales o se desacredita a personajes con eptomes como esquizofrnico o psicpata. Incluso (y no es de sorprenderse), las revistas especializadas o tcnicas, adems de ser muy pocas, solo dan acceso a los corferos de sus paradigmas, a sus compadres o a sus compaeras sentimentales. La psicologa cientfica sigue siendo una informacin endogmica y albina, propia de grupos gnsticos y sectas secretas (esotricos).

 Pero la psicologa no solo es una ciencia, tambin es una profesin. Hay que recordar (por cierto) que las profesiones libres nacieron como una necesidad de los tiranos no escolarizados, para prevalecer y engordar su riqueza. La prctica comn de la colonizacin, en la que a los jvenes inteligentes que destacaban en algn campo, se les compraba para ser, por ejemplo, el carpintero del Rey o el psiclogo del Presidente (Premio Nacional de Psicologa).

 En nuestro pas (y en muchos otros) hay muy pocas posibilidades de empleo para psiclogos. Es por ello que gran cantidad de egresados se dedican a otras actividades que les permitan irla pasando. Es una gran frustracin para los padres de los estudiantes, que les financiaron sus carreras y para los muchachos que las estudiaron. Los que tienen trabajos ganan sueldos ofensivamente bajos. Incluso, en los Estados Unidos, los ingresos de los psiclogos graduados han ido disminuyendo marcadamente (vea en Internet: The National Psychologist, Psychologist & Counselor Salaries). Incluso, en una encuesta, cuando a 200 de estos psiclogos se les pregunt si recomendaran a alguno de sus hijos estudiar psicologa, ms de 150 respondieron categricamente que no.

 Las relaciones laborales de los psiclogos con empleo son opresivas, o bien se encuentran aislados o tienen como jefes a psiquiatras que los tratan como gatos. Tampoco es raro que los dirijan otros profesionistas o gente sin perfil, que los ponga a hacer trabajos secretariales o les demanden habilidades mgicas, adivinatorias o policiales. Aquellos que abrumados por la realidad del desempleo, abren un consultorio en la cochera de su casa, se enfrentan al prejuicio de que la gente no quiere ir al psiclogo porque no estn locos. Los que se presentan como clientes (pacientes), no regresan para no pagar ms o porque no estn verdaderamente dispuestos a lograr objetivos teraputicos. Creen que las terapias son como las enchiladas y que otro es quien tiene que resolver sus problemas (como extirparles un quiste). Muchos de ellos, entonces, terminan ofreciendo lo que el cliente quiere: terapias florales, masaje u otras modalidades de sexo-servicio Light.

 Las asociaciones profesionales de psiclogos son feudos de poder dominados por vacas sagradas, bueyes, terneros e hbridos de reptiles y nematelmintos. En su historia particular acusan la evidencia de despiadadas guerras intestinas, luchas de paradigmas, descalificaciones, traiciones, despojos, egosmos y una amplia variedad de patologas. Se trata de grupos claramente autocrticos o de tipo laissez-faire, caracterizados por la verborrea y la manipulacin, la baja productividad y el alto nivel de conflicto. Obviamente no representativos y abiertamente despreocupados del bienestar y el desarrollo de la comunidad psicolgica. Sin responsabilidad social ni planes de accin consistentes, con metas claras y mecanismos de accin y supervisin. Son una especie de clubes sociales para la mutua complacencia y adulacin. Son tropas de invidentes donde el tuerto es rey.

 Tambin podemos ver que una gran cantidad de improvisados se las dan de psiclogos y se anuncian como psicoterapeutas, consejeros, sanadores, especialistas en reingeniera, psicociberntica, motivadores y otros bichos. Se trata de una competencia desleal solapada por la falta de regulacin derivada de lagunas legales y falta de respuesta organizada por los verdaderos profesionales del campo.





Este es el panorama que est en nuestras narices, a la vista: picndonos los ojos. Sin duda hay excepciones, pero estas situaciones son las que llaman nuestra atencin (quin puede ser objetivo si se siente indignado?). Podemos hacernos desapercibidos, podemos ser cmplices o podemos no soportarlo, combatir inmunolgicamente por nuestras vidas y ser rebeldes. La rebelin es una actitud propia de los jvenes, pero no exclusiva. No se trata del vandalismo atvico. Ser rebelde es observar lo que est mal y pretender cambiarlo. Es un rasgo biolgicamente evolucionado. As que, siendo la psicologa y los psiclogos objetos de represin (poltica) y enajenacin (ideolgica), proponemos, como una respuesta ante este panorama: a la PSICOLOGA ANARQUISTA.



No se trata de una nueva escuela o de un nuevo enfoque. Se trata de una reivindicacin completa y radical. Se trata de lo que seamos capaces de hacer y no de lamentar. Es una semilla de la virgen (alucingeno mexicano), que nos conduce al pensamiento prolijo, a la serena plenitud que antecede a la accin transformadora. Se trata de reconfigurar nuestro campo visual y discernir las soluciones en base a los recursos disponibles. As que, qu nos propone la PSICOLOGA ANARQUISTA ?



 Erguir una comunidad de psiclogos ms y mejor organizada. Las secuelas del colonialismo son abrumadoras, nos han dejado ideolgicamente castrados. La comunidad de psiclogos est oficializada, en manos de instituciones gubernamentales o de clanes de culto de vacas sagradas, bajo un esquema paternalista de amamantamiento a cuenta gotas. Las pocas organizaciones independientes viven la marginacin y la inmovilidad econmica. Muchas de ellas enajenadas con el sueo embriagante de llegar a ser, a su vez, plataformas de ostentacin de poder, protagonistas y nuevas contendientes de la lucha interna por una rebanada del presupuesto oficial o del reconocimiento narcisista como sabihondos acadmicos. Cuando son precisamente estas condiciones las que nos mantienen subyugados. Se requiere mayor organizacin y esta solo puede provenir del liderazgo de un programa, no de figuras y personajes deslumbrantes (como del que se siente vicario de Kantor, vicario de Shoenfeld y vicario de Skinner). Un programa que incluya objetivos y mecanismos para que los psiclogos sean los propios dueos de los medios de produccin, enseanza, divulgacin y aplicacin socialmente responsable del conocimiento y la tecnologa de una ciencia de la conducta. Una organizacin no autocrtica sino operativa, cuyo organigrama contenga como mxima entidad un consejo o una asamblea y no una presidencia, dirigencias representativas de proyectos regionales. Organizaciones que contemplen prioritariamente la incidencia en la accin poltica, estimulando y apoyando a sus elementos por su inclusin en la bsqueda de puestos de eleccin popular. Organizaciones que tambin promuevan la empresa productiva. El establecimiento de cooperativas de produccin y comercializacin de tecnologas basadas en patentes propias. Fuentes de empleo y de desarrollo dignificantes. Laboratorios de investigacin de alta tecnologa, bien equipados y con personal calificado que realicen la investigacin bsica y la aplicada. Organizaciones que puedan inyectar a la enseanza de la disciplina modernizacin y eficiencia. Escuelas libres (autnomas) de psicologa, sensibles a las necesidades de la poblacin, de sus alumnos, de sus maestros y de sus trabajadores. Centros de prcticas profesionales para estudiantes en contacto con otros sectores productivos de la sociedad, que incluyan clnicas y hospitales universitarios, centros de asesoramiento en tecnologa educativa, administracin de recursos humanos, seguridad industrial, prevencin del delito, administracin del tiempo libre, centros de productividad (talleres protegidos) para personas con capacidades diferentes, etc. Mdulos de oferta de servicios econmicamente accesibles y auto-financiables. Todo esto podra ser solo un sueo (o una mera calentura), sin el sustento material de una economa. Recursos financieros que solo pueden provenir de la comercializacin de patentes, con empresas nacidas de laboratorios de investigacin y de mdulos de oferta profesional de servicios. Esta es la verdadera responsabilidad de quienes ostenten grados de Doctorado o se desempeen como directivos de escuelas y universidades, y tengan alguna conciencia de clase.

 Luchar por el desarrollo de alternativas basadas en la cooperacin. Hablar de las competencias profesionales en psicologa es un discurso plagado de ideologa, que frecuentemente se disfraza como si se tratara de habilidades y destrezas laborales, cuando oculta la semilla misma de la divisin: la competencia (un ganador y muchos perdedores). La alternativa de la Psicologa Anarquista , plantea optar por la cooperacin (todos se esfuerzan y todos ganan). El liderazgo, como fenmeno, solo se puede entender en este contexto, el lder es el primero en dar la respuesta cooperativa y es solo un accidente temporal. Un lder no es un personaje mesinico, miembro de una clase superior con un destino heroico. Lderes podemos ser todos, cuando aportamos a la empresa comn, cuando nuestro empeo nos ha llevado a ser capaces de procesar ideas creativas, cuando nos despojamos del miedo a participar y decir lo que pensamos, porque somos miembros de un grupo cohesivo que nos cobija en una atmsfera de seguridad.

 Elegir la auto-gestin como mtodo. Ser auto-gestivo es plantearse uno mismo sus objetivos, allegarse los recursos para conseguirlos, para evaluar el avance o los resultados, para corregir lo que est mal y para proponerse nuevas metas. Los grupos y las organizaciones tambin pueden ser auto-gestivos. No se trata de hacer todo uno mismo. Se trata de cooperar con los dems en un equilibro de las diferencias y en una comunin de las semejanzas. Sacudirse el paternalismo y la dependencia. No esperar a que otros nos resuelvan nuestros problemas.

 Optar por la auto-ayuda y la desprofesionalizacin para la poblacin general. Los psiclogos que ayudan a otros psiclogos es una posibilidad con enormes beneficios. Si estuviramos mejor organizados y tuviramos los recursos suficientes, podramos generar fuentes de empleo con prestaciones decentes, fondos para prestamos, guarderas para los hijos, programas de apoyo para madres solteras, asilos para compaeros de la tercera edad, becas para estudios en el extranjero, centros deportivos y vacacionales, etc. La auto-ayuda tambin debe formar parte de una psicologa comunitaria, que no se encuentre a la espera de clientes adinerados, sentados cmodamente en una oficina o consultorio ubicado en alguna zona residencial, sino que vaya a las calles, a las zonas marginales, a las colonias, a las escuelas, a las fbricas y los talleres. Que trasfiera tecnologa a los no profesionales mediante el entrenamiento, para detectar oportunamente los problemas conductuales y socio-emocionales, para canalizarlos adecuadamente a los profesionales y para resolver los no complicados ah mismo, en centros comunitarios que adems, apliquen programas preventivos de salud integral, de administracin del hogar, de manejo de trastornos de conducta infantil y adolescente, de sexualidad, de control de la ira y el impulso, de manejo de conflictos interpersonales, de apoyo en situaciones de crisis, de ahorro de energa y bajo impacto ecolgico, etc. La psicologa es una ciencia y una profesin que al estudiar el comportamiento humano y animal, tiene relevancia y puede intervenir positivamente en una amplsima variedad de situaciones.



Podemos resumir las principales ideas de las lneas anteriores en un PROGRAMA DE 3 PUNTOS DE ACCIN para revolucionarios intransigentes y lcidos:



1. Organizacin formal de la comunidad psicolgica. Mediante la constitucin de Asociaciones Civiles con personalidad jurdica, que participen en la vida poltica de la comunidad interactuando con el gobierno municipal y los sectores productivos. Estas Asociaciones deberan integrarse en Federaciones Nacionales que en relacin con los Gobiernos Estatales y Federal revisen y actualicen el marco legal del ejercicio de la ciencia y la profesin para garantizar la viabilidad de sus proyectos regionales, el empleo digno, la seguridad social y el progreso compartido. Las Federaciones a su vez podran conformar una gran Confederacin Nacional que mantenga relaciones internacionales para la programacin de intercambios, transferencia de tecnologas, convenios de intercambio de estudiantes y profesores, proyectos de investigacin y aplicacin de polticas globales para el saneamiento ecolgico, la convivencia pacfica, el respeto a los derechos humanos y la sustentabilidad del desarrollo.

2. La creacin de Laboratorios de Investigacin, como cooperativas de trabajo independientes, donde los mismos psiclogos sean los dueos y cuenten con un buen equipamiento y un proyecto editorial para la difusin de sus hallazgos y propuestas conceptuales. El objetivo principal de estos Laboratorios deber de ser la generacin de tecnologas y la obtencin de patentes, que permitan de manera paralela e independiente la instauracin de empresas de produccin y comercializacin de productos al alcance de la poblacin general, para prevenir y resolver las ms amplia posible variedad de problemas conductuales en los ms diversos escenarios de la actividad humana. Contribuyendo, de esta manera a la reactivacin de la economa y a la justificacin social de la disciplina.

3. La fundacin de Escuelas, Institutos, Facultades y Universidades autnomas, dirigidas por psiclogos, para la enseanza de la ciencia de la conducta y el entrenamiento profesional de estudiantes. Organizaciones que cuenten con laboratorios de prcticas, bibliotecas actualizadas y suficientes, as como Centros de Prcticas y Servicios que respondan a las demandas de la poblacin civil, organizada y poblacin abierta en la solucin de sus necesidades (mediante grupos de auto-ayuda y acciones de desprofesionalizacin de la psicologa). Den empleo a sus egresados y proporcionen la informacin directa del entorno, que posibiliten la continua adecuacin de sus planes de estudio. Licenciaturas que evalen a sus egresados mediante un Examen General de Grado, reglamentado por la Ley de Profesiones y gestionado con la asesora de la Confederacin Nacional de Psiclogos. Maestras que incluyan como componente principal de su currculo, la enseanza de habilidades en la docencia, incluyendo el uso de los medios electrnicos y la tecnologa de punta. Doctorados fincados en asignaturas que enfaticen la investigacin bsica y aplicada (historia y filosofa de la ciencia, metodologa, matemticas y estudios de tpicos selectos en anlisis del comportamiento), pero que tambin doten a sus alumnos de habilidades ingenieriles para la fabricacin de productos tecnolgicos, y administrativos para establecer empresas productivas. Se trata de entidades educativas que en colaboracin con las Asociaciones Civiles locales y los Gobiernos regionales adecuen la mejor manera de llevar a cabo el Servicio Social profesional, el libre ejercicio de la profesin por egresados calificados con opciones de actualizacin continua, todo bajo un Cdigo tico pragmtico.





No basta entonces con quejarnos y maldecir. Hay que movilizarse en la direccin adecuada, reencontrarnos y apoyarnos mutuamente. En principio, a ti, qu te llev a estudiar psicologa? Si estudiaste psicologa para evadir las matemticas, eres un buey. Si estudiaste para verte nice, snob, chido y resultar intelectualmente sofisticado y drtelas de chamn, eres una ternera inicitica. Si estudiaste para ser rico, estas padeciendo el sndrome de las vacas locas. O entraste a la carrera para entenderte a ti mismo y a los dems, por el asombro que te causa ver lo que somos capaces de hacer (bueno y malo) las personas; con el deseo de ayudarte a ti mismo y a los dems, haciendo de tu vida algo significativo? Entonces es posible que seas otro de los marginados, que tengas un subempleo y que tu futuro sea incierto, baado con la luz famlica de la pobreza. Que Diablos!  Despablate y decdete a cambiar las cosas.

Chin.. su M. el mundo y sus alrededores!



Verano del 2007.







SOBRE EL MANIFIESTO DE LA PSICOLOGIA ANARQUISTA

 Jorge Humberto de Haro Duarte



Ante una postura que incita bsicamente a la reinvencin de formulas para el ejercicio de la psicologa no puede uno, como profesional de la misma, sustraerse a una serie de pensamientos que van desde lo contradictorio a lo complementario y, por ende, considerar no solamente su postura ante la disciplina profesional y el entorno que la rodea, sino volver a replantear estas dudas ante el papel que se juega frente a la sociedad, la civilizacin y la propia vida.



 Esta circunstancia mueve hacia la vieja prctica a veces un tanto esnob- de recurrir a las fuentes ms doctas e ilustradas que iluminen sobre las posturas de los ancestros que inspiraron con su preclaro pensamiento y osada intelectual a la formacin de las generaciones de (entre otras formas de expresin de cultura) psiclogos de la cual se tuvo la suerte de formar parte. Entonces se cae en cuenta de que se est tomando el camino de regreso a los tiempos en que cada libro era una arma, cada aula una trinchera y los foros de expresin colectivos unos autnticos campos de batalla malamente entendidos como intelectuales. Cuando se retorna al lugar comn en el cual el ejercicio digno de la profesin se da en medio de un campo minado donde las trampas ms peligrosas son colocadas por aquellos que supuestamente debieran combatir codo con codo en la bsqueda de niveles superiores de conocimiento y sabidura por medio del ejercicio cientfico y filosfico civilizado de toda una comunidad.



 Entonces, se cae en cuenta sobre la recurrencia al tomar los mismos caminos equivocados, aquellos que conducen hacia la nada, hacia los eternos callejones sin salida, hacia los mismos horizontes que no van ms all de la discusin chata de las ideas y se vuelve a encontrar uno como en el principio, en la soledad laberntica que lleva consigo la incomunicacin y la falta de trascendencia de cualquier esfuerzo por ms honesto y documentado que este sea. Y aparece fatalmente la vieja pregunta que se haca al inicio de la formacin profesional A qu crculo de servidumbre se debe pertenecer?. Para la gran mayora, la respuesta a esta pregunta no constituye ningn problema, pues siempre habr algn buen buey opulento a quien servir por un par de pellets, y siempre habr alguna vaca sagrada que le marque el camino a seguir y lo conduzca hacia las ubres de la supervivencia, siempre que no se salga del establo.



 Entonces, esa vieja primera persona que se lleva dentro, en mi caso particular recalcitrantemente crtica, rebelde y jodona, me regresa a aquellos orgenes del cuestionamiento perpetuo y la autocrtica implacable en las que, para no quedar mal con otros y embarrar de caca la nariz de terceros, me hace renunciar al acomodo intelectual de comprometerme con las citas ilustradas de los grandes gures, para recuperar el principio original del despertar de mi mundo hacia el mundo de todos: an conservo el egosmo de aspirar al socialismo.



 Esa contradiccin, nociva para la salud, me ha permitido paradjica y dialcticamente, reconstruir da a da la existencia que, a fuerza de mazazos de poder, el sistema demuele diariamente como a un persistente y pertinaz Muro de Berln de las ideas que se niega a morir, lo que me lleva por consecuencia a un estado permanente de anarqua, para la cual no tuve necesidad de prepararme ni de pedir afiliacin a algn partido, secta secreta o grupo clandestino; soy para decirlo a secas y de un modo fcil, un Anarquista A Huevo.



 Esta forzada anarqua, adems, no se ha dado porque la gente tienda a desconocer a la forma de gobierno que ella misma se ha procurado, sino porque desde 1980, aproximadamente, las hordas polticas (y un mucho raritas) que tomaron el control de la administracin pblica nacional solo han mostrado capacidad para la rapia, agencindose los fondos y los bienes pblicos, mas no para establecer un proyecto de gobierno, mucho menos de desarrollo; dicho llanamente, los mexicanos somos unos hurfanos de gobierno. Lo fabuloso ser cuando la mayora de desgobernados se de cuenta de esta situacin.



 Otra circunstancia que ha promovido, primero el desconcierto, despus la anarqua ha sido el hecho de que los antes citados pseudogobernantes, en un afn de suprimir y reprimir los cuestionamientos a su psimo ejercicio administrativo, han tratado sistemticamente de sustituir el talento y la creatividad de los nativos mexicanos importando software y chatarra intelectual de Estados Unidos, principalmente, con lo que han creado y perpetuado un modelo de chafez de vida.



 La tercera causa principal del posicionamiento encabritado de algunos profesionales de la psicologa es porque la disciplina se ha desacreditado permanentemente, tanto desde dentro como desde fuera de la comunidad. Ha habido una marcada y alarmante proliferacin de prcticas plagadas de moral ramplona, extravagancias y rollos mareadores relacionados con religiones y otras bsquedas esotricas (adems de los charlatanes que las promueven) que nada tienen que ver con el desarrollo y el estudio funcional del comportamiento humano. Por otra parte, derivadas de mltiples escuelas y corrientes (algunas demasiado) la convivencia de la comunidad dedicada al estudio de la psicologa se lleva a cabo en escenarios que semejan modernas babeles, donde la incomunicacin es el cimiento de los altares sobre los que se apoltronan los casi siempre autodenominados divos, capos y vacas sagradas de la psicologa, para ser adorados por sus aclitos y su delirante grey.



 Es tiempo de recuperar espacios perdidos u omitidos por aquellos que alguna vez hicieron del ejercicio de la psicologa el vehculo mgico mediante el cual se podra transformar primero a s mismo, a la sociedad luego, y por qu no?, al mundo entero, al final. Un primer paso sera convocar a una convencin nacional (y hasta internacional) de practicantes de la disciplina, de hacer publica intrnseca y extrnsecamente una declaracin de principios, postular las metas e ideales por alcanzar, establecer planes de trabajo a corto, mediano y largo plazo, nombrar y establecer una asamblea nacional y extender nombramientos en base a comisiones de trabajo que cada quien acepte cumplir hasta sus ultimas consecuencias.



 Pero antes que nada, debemos rescatar de entre las ruinas algunos valores que durante un tiempo acariciamos largamente y que hoy da parecen casi perdidos: el optimismo de que todo lo que se intente se har honesta y correctamente, la capacidad para plantear proyectos de gran amplitud de miras, el ingenio para solucionar y superar todos los obstculos que se presenten a esta empresa y sobre todo, la capacidad de ser felices realizndola, sin pedirle ubre a nadie.



 Entonces le cambiaremos la cara al mundo, entonces dejaremos de maldecir la existencia, entonces recuperaremos la felicidad de vivir a travs de la creatividad permanente, entonces recomenzaremos a amar nuestra profesin, a su ejercicio, y a nuestros colegas. Entonces valdr la pena vivir alrededor de la psicologa.

Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional Gto., 6 de julio de 2007.





En caso de citar este documento por favor utiliza la siguiente referencia:

Vargas-Mendoza, J. E. y Aguilar-Morales(2008) Manifiesto de la psicologia anarquista: En contra de las vacas sagradas y de los bueyes tambin. Asociacin Oaxaquea de Psicologa A.C. En

http://www.conductitlan.net/psicologia_anarquista.html




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ltima actualizacin 1 de enero del 2008