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AGRESIÓN
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El presente texto es un resumen de
la tesis La agresión: Enfoques fisiológicos, etológicos y psicológicos, de la
psicóloga Karmen González Zaizar. Universidad Veracruzana. Conducta agresiva Los
estudios en el campo del análisis experimental de la conducta muestran que la
conducta agresiva es una respuesta
influenciada por estímulos ambientales, siendo posible establecer relaciones
funcionales entre este fenómeno y ciertos eventos del medio. Son
dos las clases principales de las causas medioambientales del comportamiento
agresivo: 1) eventos causales que
preceden o son antecedentes de las
instancias de conducta agresiva y 2)
eventos que ocurren subsecuentemente a la agresión y que pueden influir en su
ocurrencia futura. Estudios de laboratorio con
animales Los
primeros estudios sobre agresión realizados en el laboratorio con animales
permitieron identificar como una de las principales causas antecedentes la presentación de la
estimulación aversiva dolorosa. Conforme se incrementa la intensidad, la
frecuencia, la duración y la constancia se incrementa la probabilidad de que aparezca
la respuesta agresiva. El sexo de los sujetos ha sido irrelevante en la
provocación de respuestas agresivas respondientes en sujetos experimentales. El
espacio disponible y el número de
sujetos en cambio influyen en la aparición de estas respuestas, pues son más
probables en espacios reducidos y en la presencia de otros sujetos. De la misma
manera se ha encontrado que la respuesta agresiva es extremadamente resistente
a la fatiga. Por otra parte sujetos experimentales aislados hasta la madurez
mostraron menos reacciones que los que crecieron en comunidad. La
respuesta agresiva provocada por condiciones medioambientales que anteceden a
la conducta pueden ser condicionadas mediante el paradigma clásico o pavloviano, así estímulos neutros como los
sonidos o el ambiente experimental puede llegar a provocar la misma respuesta. La
conducta agresiva también está influenciada por eventos consecuentes, de esta
manera ha sido posible moldear y mantener conductas agresivas en especies
diversas por medio de técnicas tradicionales para el análisis de la conducta
operante. El uso de reforzamiento ha resultado útil para enseñar respuestas
agresivas, en cambio el uso del castigo para reducir estas conductas no puede
considerarse como un procedimiento totalmente efectivo para su control, además
de que provoca conductas colaterales. cuando se castiga a sujetos
experimentales por morder un dispositivo permitiéndoles una alternativa similar
el total de respuestas agresivas antes que disminuir se incrementa, por lo que
el empleo del control aversivo para suprimir la agresión constituye una
práctica poco recomendable. Por otra parte la oportunidad de atacar ha
resultado en algunos estudios tan reforzante para un sujeto expuesto a
estimulación aversiva como la oportunidad de comer para un sujeto privado de
comida. Agresión Humana El
enfoque del análisis experimental nos permite ver a la agresión más que como un
aspecto inherente a la naturaleza humana, como un fenómeno controlado por
causas medio-ambientales que pueden ser identificadas y estudiadas
objetivamente y en su oportunidad controladas. El efecto del medio sobre la
conducta esta mediado por factores motivacionales , es decir el que ocurra una
agresión o no depende aparentemente de
la presencia de estados de hambre, aversividad, etc. que dominan en una
situación donde ocurren los estímulos adecuados. Los
resultados de análisis de la agresión humana en el laboratorio confirman lo que
podría predecirse a partir de los resultados de la investigación realizada con
animales: situaciones aversivas producen conducta agresiva. La
teoría del aprendizaje social contempla dos vías para la adquisición del
comportamiento en general : observación (modelamiento) y por experiencia
directa. En
las sociedades modernas se consideran que son tres las fuentes principales de
donde se adquieren conductas agresivas: la familia, el grupo social y los
medios de comunicación. En
el caso de sujetos delincuentes existe en su seno familiar una influencia
modeladora y reforzante de conductas agresivas mayor que en el de los sujetos
normales. También se ha observado que el
ejercicio de prácticas disciplinarias agresivas para el control de la conducta
de los hijos sirve de ejemplo a éstos para emplear tácticas semejantes para
controlar la conducta de sus compañeros. Respecto
a influencia del grupo social se ha encontrado una mayor incidencia de
comportamientos agresivos en miembros del grupo social donde éste
comportamiento se considera deseable y valioso, dependiendo del estatus del
individuo dentro del grupo. Bandura
y Mitchel demostrarón que puede aprenderse patrones de conducta por observación
gráfica y/o verbal. La exposición a la violencia televisada también fomenta la
agresividad interpersonal. Los
estilos de agresión son aprendidos por observación y perfeccionados por la
práctica reforzada, observándose también que es posible aprender a agredir por
experiencia directa. Muchos niños pueden
convertirse de niños pasivos a niños agresivos como resultado del éxito en sus
encuentros agresivos. En
la teoría del aprendizaje social se reconocen como instigadores de la conducta
agresiva: La
exposición a modelos El
tratamiento aversivo, que crea un estado general de activación que puede
facilitar toda una variedad de conductas. Los
móviles o incentivos El
control instruccional, es decir el seguimiento de órdenes que se enseña en el
proceso de socialización. Incluso de órdenes producto de un control ilusorio o
simbólico, como un mandato divino o un deber cívio Respecto
a las condiciones que mantienen este tipo de comportamiento, esta teoría
considera que al igual que otras formas de conducta social, la conducta
agresiva está controlada por sus consecuencias y puede ser inducida, eliminada
y reestablecida con solo alterar los efectos que produce, distinguiendo tres
formas de control del reforzamiento: reforzamiento directo, vicario u observado
y autoreforzamiento. Para
los analistas de la conducta el comportamiento
agresivo en el humano debe considerarse no como un fenómeno
individual sino como un fenómeno social
que se origina en el sistema social y no en el interior del individuo. Si se
considera que las condiciones que generan la agresión son la extinción o
disminución de la frecuencia de reforzamiento, la administración de
estimulación aversiva y el reforzamiento
positivo se puede considerar que los cambios socialmente necesarios para
reducir estas conductas son : la distribución homogénea de la riqueza social,
la eliminación de los sistemas aversivos de control social y la supresión de
las condiciones sociales que hacen legítima la agresión o la violencia como
formas de apropiación de la riqueza. |
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Última actualización 01 de enero del 2011
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