REALISMO CIENTÍFICO 

LECTURAS PARA UN SEMINARIO

 

Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza

 

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CONTENIDO:

 

REALISMO CIENTÍFICO... 4

Richard Boyd. 4

Cornell University, 2002.. 4

REALISMO DE ENTIDADES... 18

Stephen G. Sapp. 18

Iowa State University. 18

IAN HACKING: REALISMO CIENTÍFICOSIN VERDAD COMO.. 21

Maria Laura Martínez (2002).. 21

Galileo: Publicación dedicada a problemas metacientíficos... 21

LA TENSIÓN ENTRE EL FALSIFICACIONISMO Y EL REALISMO:UN EXAMEN CRÍTICO DEL PROBLEMA EN LA FILOSOFÍA DE KARL POPPER... 27

Darren T. Early. 27

Virginia Polytechnic Institute and State University, 1999.. 27

INSTRUMENTALISMO ... 54

P. Kyle Stanford. 54

University of California, Irvine. 54

LA GUERRA DE LAS CIENCIAS :HOLISMO SEMÁNTICO VERSUS REALISMO... 59

Alberto J. L. Carrillo Canán. 59

Elementos No.43, Vol.8, 2001.. 59

LA INCOMPATIBILIDAD DEL NATURALISMOY EL REALISMO CIENTÍFICO... 67

Robert C. Koons. 67

University of Texas at Austin, 1998.. 67

Éxito empírico o éxito explicativo:¿qué necesita explicar el realismo científico actual?   79

Gerald Doppelt. 79

University of California, San Diego... 79

LA CIENCIA NO TIENE NADA QUE VER CON EL ASUNTO DE LA VERDAD... 86

Mark A. Swain. 86

University of Nevada... 86

 


 

REALISMO CIENTÍFICO.

 

Richard Boyd

Cornell University, 2002

 

 

1.  Resulta fácil definir el realismo científico; no así el identificar su papel como una doctrina filosófica distintiva. El realismo científico sostiene que el conocimiento sobre fenómenos independientes de la teoría es el producto de una investigación científica exitosa y que tal conocimiento se hace posible, aún en aquellos casos en que el fenómeno relevante no se pueda observar directamente. De acuerdo con el realismo científico, por ejemplo, si usted adquiere un buen libro de texto contemporáneo sobre química, tendrá buenas razones para creer que son verdaderas las aseveraciones que contiene sobre la existencia y las propiedades de los átomos, moléculas, partículas subatómicas, niveles de energía, mecanismos de reacción, etc.

2.  INTRODUCCIÓN.- Podemos definir el realismo científico como la concepción de sentido común de que, a pesar de reconocer que los métodos científicos son falibles y que mucho del conocimiento científico es aproximado, se justifica aceptar los hallazgos científicos como valiosos.

3.  Pero, si se trata del sentido común ¿porqué se le considera una doctrina filosófica?... la respuesta es que (aparte del escepticismo acerca del mundo exterior), se han presentado retos filosóficos interesantes, en contra del realismo científico.    Las dimensiones del realismo científico, entendiendo por este una posición filosófica, se deben fundamentalmente a las respuestas que han ofrecido los científicos realistas ante estos retos. Resultará conceptualmente útil (y aproximadamente, históricamente correcto) observar el desarrollo del realismo científico, como respuesta a cuatro retos consecutivos, que son los siguientes. El reto Empiricista: este reto es respecto al conocimiento de entidades “teóricas” inobservables, planteado por los empiricistas lógicos y sus aliados, suscrito con argumentos que dan preferencia a los datos observacionales sobre la teoría (que queda supeditada a ellos). El reto Neo-kanteano, en su primera versión: este reto lo origina Hanson (1958) y Kuhn (1970) quienes argumentan que la teoría depende de los métodos (y especialmente de la observación), para concluir que es insostenible la concepción realista del crecimiento del conocimiento científico aproximado, debido a la inconmensurabilidad (término de Kuhn) semántica y metodológica, producto de los cambios revolucionarios en la ciencia. El reto Neo-Kanteano, en su segunda versión: que se refiere al “realismo interno” de Putnam y a la “actitud ontológica natural” de Fine, que critican las versiones “metafísicas” del realismo científico.      El reto “Post-moderno”: este es un reto (para el realismo y para el empiricismo) que surge de estudios recientes en la literatura, la sociología y la historia, en la tradición emergente del “estudio de la ciencia”. Se fundamenta en la idea que un fenómeno, como lo es la ciencia, el conocimiento, la evidencia y la verdad, son constructor sociales, que de una u otra manera implican, que uno debería rechazar la idea de que las prácticas científicas consiguen un ajuste representacional aproximado entre el contenido de las teorías científicas y la realidad del mundo.

4.  EL RETO EMPIRICISTA: EL CONOCIMIENTO EMPÍRICO Y EL ARGUMENTO DE SUPEDITACIÓN.-  Supongamos que T es cualquier teoría que contenga suposiciones sobre fenómenos inobservables. Siendo T una teoría sobre inobservables, es imposible el conocimiento acerca de fenómenos inobservables, de tal manera que las opciones entre concepciones alternativas de entidades teóricas empíricamente equivalentes, queda supeditado a toda evidencia observacional posible. Aunque hay algunos puntos importantes, que hay que resaltar, de este poderoso argumento.

5.  (1) Necesita arreglarse.- Supongamos que T es una teoría científica ordinaria de mediano tamaño y supongamos también que T* es otra teoría de mediano tamaño empíricamente equivalente a T, sin que haya evidencia que favorezca a una sobre la otra. Así que, aún cuando T y T* sean empíricamente equivalentes, puede suceder que cada una alcance diferentes predicciones observacionales, que suplementadas por las hipótesis auxiliares apropiadas, logren evidencia observacional que favorezca a una sobre la otra.

6.  (2) Se basa en (una interpretación particular de) una doctrina altamente plausible sobre el conocimiento fáctico.- El empirismo tradicional atribuye a la experiencia o a las sensaciones dos papeles diferentes: la experiencia es la fuente de todas nuestras ideas (materia prima del pensamiento) y la experiencia es la única base que tenemos para justificar nuestras creencias respecto a las cosas de hecho. La primera de estas doctrinas ha caído en desuso, pero la segunda, es una doctrina (denominada como conocimiento empírico por Bennett 1964) que goza de una amplia aceptación. Particularmente, es una doctrina epistemológica a la que se suscriben casi todos los científicos. El reto del empirismo lógico al realismo científico surge de la muy plausible interpretación del conocimiento empírico, de acuerdo con la cual, no puede haber evidencia que racionalmente distinga entre dos ciencias totales empíricamente equivalentes (a esta doctrina se le conoce como la tesis de la evidencia indistinguible o EIT).

7.  (3) Es parte de un programa de escepticismo selectivo para una “reconstrucción racional” anti-metafísica.- El propósito básico del proyecto empirista lógico es resolver el problema de demarcación, para distinguir la ciencia (buena) de la “metafísica” (mala), recurriendo a argumentos como el de la supeditación. Se supone que el resultado sería que las aseveraciones científicas son significativas y plagadas de conocimiento, mientras que los enunciados “metafísicos”, debido a que se refieren a inobservables, carecen de conocimiento y de significado. Aunque, en la actualidad, casi todas las ciencias utilizan un vocabulario consistente de muchos “términos teóricos”, que aparentemente se refieren a inobservables. El proyecto de los empiristas lógicos no fue el de rechazar estas ciencias, más bien, ellos intentan ser selectivamente escépticos: escépticos sobre la “metafísica” pero no sobre la ciencia.      De manera que, se embarcan en un proyecto para proporcionar “reconstrucción racional” a las teorías  y métodos científicos actuales, que se diseñan eliminando cualquier compromiso aparente con el conocimiento de inobservables y manteniendo las prácticas científicas actuales como fuentes de conocimiento (Carnap, 1932). En el caso de las teorías científicas, los enfoques básicos del empirismo lógico son variantes de la idea del instrumentalismo, que es una visión que indica que las teorías científicas son instrumentos predictivos y que el conocimiento que representan se limita a lo que son capaces de predecir respecto a las propiedades observables de los fenómenos observables.

8.  (4) La tarea de reconstruir racionalmente los métodos científicos actuales ha sido el reto más significativo enfrentado por el empirismo lógico y por los enfoques anti-realistas. El instrumentalismo y sus variantes proporcionan una reconstrucción simple del contenido de las teorías científicas que satisface perfectamente los requisitos del proyecto de reconstrucción racional... El operacionalismo fue la proposición para reconstruir racionalmente el uso de “términos teóricos” en la ciencia (que aparentemente se referían a inobservables),  tratando estos términos luego de ser completamente definidos en términos de procedimientos operacionales particulares, con ello eliminando su aparente referencia a inobservables... En la práctica científica actual y aparentemente confiable, es rutinario el cambio de instrumentos asociados con los términos técnicos, además de ser aparentemente cruciales para el progreso de la ciencia. Los científicos rutinariamente cambian un instrumento (aparato) por otro, con el propósito de obtener medidas más precisas de magnitudes inobservables o de permitir la medición de ellas en condiciones para las que resultaban inadecuados los instrumentos previos.

9.  RESPUESTAS REALISTAS AL RETO EMPIRICISTA: LA EXTENSIÓN DE LOS SENTIDOS Y LA REHABILITACIÓN DE LAS EXPLICACIONES.- (1) Extendiendo los sentidos.-        El papel epistémico  de los sentidos deriva del hecho de que son los únicos detectores construidos en nuestro cuerpo y de que el rango de los fenómenos que podemos detectar y medir puede ampliarse extendiéndose mediante el uso de instrumentos (este énfasis en la detección y manipulación de laboratorio tiene una expresión energética en los escritos de Hacking, 1982). (2) La explicación rehabilitada.- A pesar de lo anterior, la idea de que los instrumentos pueden extender nuestros sentidos es presa fácil del argumento de supeditación. Supongamos que, en un momento del proceso de mejoramiento de las teorías y los instrumentos, cierto fenómeno D, considerado en las teorías existentes, es detectado por la extensión de los sentidos, mientras que otros no. Digamos que T es el total de la ciencia en ese momento y que T* es una teoría empíricamente equivalente con T. El argumento básico de la supeditación puede repetirse con T y T*, llevándonos a la conclusión de que T no refleja ningún conocimiento de fenómenos fuera de D. Por lo que no hay bases evidentes para extender la medida y la detección más allá de D. (3) La evidencia como explicación.- Consideraciones como las anteriores parecen haber concentrado la atención de los realistas en lo que podríamos llamar como los estándares extra-experimentales en la evaluación de las teorías. Para ver de qué se trata esto, pensemos en que la única consideración que en cualquier circunstancia justifica aceptar una teoría T, sobre su rival T*, es que alguna predicción sobre observaciones obtenidas a partir de T han probado ser ciertas, mientras que las predicciones a partir de T*, sobre el mismo experimento, han probado ser falsas... (de manera que) si tenemos suficiente evidencia científica para justificar nuestra aceptación de T, esta misma evidencia debe justificar nuestro rechazo de cualquier otra teoría alternativa. Pensemos que T* como una de esas rivales de T. T* es empíricamente equivalente con T, de manera que en principio sería posible llevar a cabo un experimento crucial para evaluarlas. Aunque, los estándares racionales para evaluar la evidencia científica nos indican que estaríamos justificados en rechazar T*, aún cuando tal experimento crucial no se haya llevado a cabo. Así, debe haber estándares racionales para evaluar la evidencia científica adicionales a los estándares que nos indican que la evidencia a favor o en contra de una teoría puede provenir de el éxito o fracaso de las predicciones observacionales que se deriven de cada teoría. Denominamos a estos estándares como extra experimentales, mismos que resuelven la ecuación (!): (!) las observaciones predichas por T han sido confirmadas + Y = existe buena evidencia científica favoreciendo la adecuación empírica de T. Casi todas las respuestas de los realistas científicos a los empiricistas anti-realistas en las últimas tres décadas pueden entenderse como variantes de la idea que la solución de (!), también resuelven (!!):    (!!) las observaciones predichas por T han sido confirmadas + Y = existe buena evidencia científica favoreciendo la veracidad (aproximada) de T, incluso de sus afirmaciones sobre inobservables. La defensa del realismo con estos argumentos (Boyd, 1983; Putnam, 1971, 1975a, 1975b) reflejan y participan de lo que se llama como la rehabilitación de la explicación en la reciente filosofía de la ciencia... (así) quizá una, entre una familia de teorías empíricamente equivalentes, sea preferida debido a que explica los fenómenos observables mejor que las otras, aún cuando haga las mismas predicciones observables.            El tratamiento estándar del empirismo lógico para la explicación, que es el enfoque nomológico-deductivo (Hempel, 1942, 1965; Hempel & Oppenheimer, 1948) identifica el poder explicatorio de una teoría con su poder predictivo. (4) Dos estrategias explicativas para defender el realismo.- Una estrategia es la que podríamos denominar como explicacionismo local, (quizá reflejada en McMullin, 1980, 1987; Millar, 1987; y Lipton, 1993) y consiste en argumentar que lo que en algunos casos hace el criterio extra-experimental respecto a la explicación, es elegir entre teorías empíricamente equivalentes, para hacer posible el conocimiento científico de fenómenos inobservables.   Un enfoque alternativo es la estrategia abductiva (Boyd, 1983); Psillos, 1999) que trata al realismo científico como una hipótesis científica que se sustenta por el hecho de que ayuda al éxito de los principios metodológicos y guía la identificación de teorías empíricamente adecuadas. Fine (1984, 1986a) ha planteado dos críticas a la estrategia abductiva. Primero, al igual que van Fraseen (1980) y Laudan (1981) no cree que el realismo científico proporcione la mejor explicación de la confiabilidad de los métodos científicos para identificar las teorías empíricamente adecuadas. La segunda crítica de Fine, dice que la estrategia abductiva viola el requisito filosófico que indica que la justificación para los métodos en un campo de estudio deben basarse en métodos más seguros, de lo que son los métodos que se tratan de justificar. A la luz de estas críticas, es muy posible que cualquier defensa del realismo científico deba fundamentarse en la idea de que los métodos científicos y los de la filosofía de la ciencia, deben carecer de justificaciones a priori. Esta concepción de la ciencia y de las partes relevantes de la filosofía, entonces serían no- fundacionalistas y presumiblemente naturalistas.    (5) El realismo y las aproximaciones a la verdad.-    Ya sea que la defensa del realismo científico necesite de adoptar una concepción no-fundacionalista del conocimiento, es casi seguro que necesite de la articulación de una concepción aproximada de la verdad. Resulta central para cualquier concepción realista plausible que, al menos algunas veces, el desarrollo historiaco de las teorías científicas refleje el progreso mediante aproximaciones sucesivas hacia la verdad y que estas aproximaciones también se acompañen de mejoras en los métodos. De manera que la filosofía realista de la ciencia confía mucho en la noción de las aproximaciones a la verdad. Sin embargo, Laudan (1981) trae la “meta-inducción pesimista” como argumento en contra del realismo científico          (y especialmente contra los argumentos abductivos del realismo). Él señala que hay cantidad de casos históricos diferentes donde las teorías científicas, que habían sido predictívamente exitosas y habían contribuido positivamente a la metodología científica, habían resultado falsas. Por lo que la veracidad de las teorías científicas no es argumento necesario para explicar el éxito de la práctica científica.         Un enfoque novedoso al problema de la aproximación es el de Worrall (1994). Aquí la idea básica es que las fuentes más serias de la verdad en las teorías científicas tienden a ser errores acerca de la naturaleza de los fenómenos básicos y no de sus relaciones estructurales. A la luz de esto, el realista estructural acepta los argumentos acerca de  las estructuras causales (aún cuando sean inobservables) sustentadas por teorías bien confirmadas, reteniendo la aceptación de lo que estas teorías digan sobre la naturaleza de los fenómenos relacionados. Como una buena aproximación de primera mano, podemos pensar en el realismo estructural como el enfoque que sostiene que para cualquier teoría científica bien establecida T, uno debería aceptar la sentencia de Ramsey que se obtiene a partir de T, al remplazar cada término teórico por una nueva variable, asignándole un prefijo a la sentencia abierta resultante, con cuantificadores existenciales sobre esas variables.

10.         EL RETO NEO-KANTIANO: PRIMERA VERSIÓN.- Hanson (1958) y especialmente Kuhn (1970) ofrecen retos significativos para el realismo científico, al argumentar la dependencia teórica de los métodos     (y especialmente de la observación), para concluir en que la concepción realista del crecimiento del conocimiento científico aproximado no es sustentable. El trabajo de Hanson y Kuhn deja en claro que al aceptar la dependencia teórica de los métodos científicos trae la posibilidad de la inconmensurabilidad entre teorías científicas alternativas (o paradigmas): la posibilidad de que en la ciencia haya desacuerdo entre perspectivas teóricas y que no se cuente con métodos para solucionarlo, que sean tanto racionales como justos (para las posturas en competencia). Lo que resultó especialmente preocupante (y un reto para la concepción realista) fue cuando Kuhn, entre su propuesta de “revoluciones científicas” que habían ocurrido en la historia, sitúa la transición de la mecánica de Newton hacia la relatividad especial, en los inicios del Siglo XX. Esta transición podía parecer un ejemplo de libro de texto para ilustrar el caso del progreso racional, de una teoría a otra más exacta. En contra de esta imagen, Kuhn argumentó que no había ocurrido tal aproximación sucesiva, ya que la mecánica de Newton y la teoría de la relatividad no comparten un objeto de estudio común, como para pensar que una es continuidad mejorada de la otra. Por ejemplo, el término “masa” como se emplea en la mecánica de Newton no se refiere a la misma magnitud como lo hace el término “masa” en la mecánica relativista. La masa newtoniana se conserva, mientras que la einsteineana se transforma en energía. De acuerdo con Kuhn, la definición analítica de un término científico la proporcionan las leyes más básicas que contienen tal término. (1)Teorías de Referencia “Causal” y Naturalista.-    Lo que resultó importante para el desarrollo de la filosofía de la ciencia realista fue el hecho de que muchos filósofos de la ciencia estaban inclinados hacia alguna versión del descriptivismo analítico. Las consecuencias anti-realistas que derivaron de Kuhn   (y Hanson) a partir de sus concepciones descriptivistas, llevaron a la articulación por parte de los realistas, de teorías alternativas de la referencia. Característicamente, estas teorías siguieron el liderazgo de Kripke (1971, 1972) cuyo trabajo fue mayormente dedicado a la semántica de la modalidad, y de Putnam (1972, 1975a, 1975b), que se dedicó mas a los temas de la semántica de los términos científicos. Cada uno de ellos se acogió a una teoría “causal” de referencia, de acuerdo con la que, la relación de referencia entre un término y su referente era una cuestión que existieran el tipo correcto de cadenas  de relaciones causales entre los usos del término y las instancias de su referente... Actualmente se acepta muy bien que cierto origen a partir del descritivismo analítico, involucrando algunos elementos causales, es un componente crucial de un enfoque realista hacia el conocimiento científico. (2) El Realismo y el Esencialismo revivido.- El trabajo de Kripke y Putnam dio origen a una clase de teorías que indican que las categorías científicas tienen definiciones reales y no nominales (“esencias reales” y no “esencias nominales, en el sentido de Locke, 1689). El ejemplo paradigmático es que la definición real o esencial del agua se describe con la fórmula “H2O”. La idea de que las categorías naturales poseen tales definiciones, consecuentemente se ha ligado, en la literatura realista, a las discusiones sobre la proyectabilidad de los predicados y las hipótesis (Goodman, 1954; Quine, 1969). Solo por referirse a las categorías con definición real y no nominal (solo por “seccionar al mundo en sus fracciones -definidas a posteriori)”, es que podemos ajustar el uso de nuestro lenguaje al mundo, de tal manera, como para hacer confiable la inducción y hacer posible la explicación. Es importante otro punto mas acerca de las esencias reales, pues hay casos en aquellas ciencias que estudian fenómenos complejos, donde algunas definiciones consisten de familias de propiedades imperfectamente “articuladas”, haciendo que las categorías que definen carezcan de fronteras determinadas con precisión... Los realistas dirían, entonces, que hay vaguedades en la naturaleza.       (3) La Metafísica de la Construcción Social.- Kuhn tácitamente adopta una concepción semántica de acuerdo con la que, las leyes más básicas en un paradigma resultan exactamente ciertas, mediante convenciones lingüísticas. Él también proclama que tales leyes proporcionan un conocimiento cuasi-metafísico de factores causales básicos.

11.         EL RETO NEO-KANTEANO: SEGUNDA VERSION.-         El realismo estructural representa un intento por defender el realismo científico al mismo tiempo que se es modesto acerca de sus implicaciones metafísicas. El “realismo interno” de Putnam y la “actitud ontológica natural” (NOA) de Fine, representan otros intentos por seguir el realismo científico, al tomar los hallazgos científicos por su “valor neto”, al tiempo que se evita el entendimiento excesivamente metafísico de esos resultados. El “realismo interno” y el NOA no son fáciles de explicar y no son la misma posición.       A pesar de todo, comparten importantes elementos comunes. La Verdad “Tenue”: Putnam y Fine dicen que uno puede (y debe) aceptar las teorías bien establecidas de la ciencia (aún respecto a fenómenos inobservables) como (probablemente) verdaderas, pero que esto no debe entenderse como una aceptación del “realismo metafísico” (término de Putnam), donde las proposiciones que conforman esas teorías correspondieran a la realidad. Ellos se acogen a una concepción “tenue” de la verdad y no a una concepción basada en la correspondencia. El Naturalismo Desnaturalizado: Las concepciones naturalistas de la referencia dicen que la referencia de los términos científicos es cuestión de ciertos patrones causales que relacionan el uso de los términos a instancias vinculadas con sus referentes. (1) Una analogía con el Fenomenalismo.- Aquí resulta útil una analogía respecto al conocimiento del mundo exterior.        Una respuesta clásica del empirismo lógico temprano al cuestionar nuestro conocimiento sobre objetos externos (observables) era la estrategia fenomenalista de representar a los objetos externos como “construcciones lógicas” definidas analíticamente en términos de datos sensoriales (por ejemplo, Carnal). Aunque, los psicólogos que estudiaban la percepción descubrieron que esos patrones de experiencia (no eran tan lógicos y tenían un aspecto natural), eran causados por la luz reflejada en los objetos, misma que estimulaba la retina de maneras particulares. Cuestión que no debería entenderse como un  posicionamiento epistemológico de la existencia de objetos en el mundo independientes-de-la experiencia-humana. (2) De nuevo, una Epistemología no fundamentacionalista.-  Lo que esto sugiere es que una defensa del realismo ante el realismo interno o la NOA debe seguir el liderazgo de las teorías causales del conocimiento no-fundamentacionalistas y en particular de la percepción, al insistir en que los hallazgos científicos sobre (por ejemplo) la medición y detección de entidades teóricas y la referencia a términos científicos, tiene relevancia tanto filosófica como científica. (3) Retos relativos a la Epistemología y la Metafísica de la referencia a categorías científicas.- Parece claro que Putnam atribuye al “realismo metafísico” compromisos como los siguientes: que la referencia es una relación entre entidades lingüísticas y características naturales completamente extra-lingüísticas (y en este sentido, con existencia independiente). Las características naturales (magnitudes, etc.) están, de una u otra manera, en el mundo exterior, disponibles para ser descubiertas y nombradas... Si uno acepta esta imagen del realismo científico, entendido metafísicamente, éste queda expuesto a dos retos importantes. Primero, si uno piensa en las características naturales como cosas independientes de las prácticas lingüísticas y metodológicas, entonces existen allá afuera muchas características naturales y es difícil ver cómo la concepción causal del vínculo de referencia puede explicar la forma en que un término que se refiere a una característica natural tenga un referente único. Segundo, la referencia con características naturales se supone que explica los exitos inductivos de la práctica científica, por lo que debe haber una conexión bastante íntima entre las características naturales y la maquinaria conceptual de las ciencias. Si uno piensa en las teorías realistas como formulaciones que implican que las características naturales son independientes de esta maquinaria, es difícil ver cómo puede funcionar la explicación, a menos que se apoye en una teoría objetiva idealista, de cuerdo con la que, las características naturales, de alguna forma se ajustan metafísicamente para explicar y hacer inducciones, independientemente de las prácticas relevantes. Semejante suposición es profundamente contraria con  el naturalismo filosófico y el materialismo metafísico, que comúnmente se asocian con el realismo científico. Este tipo de consideraciones son las que Putnam apunta en su libro “Why There Isn’t a Ready Made World” (1983a).       (4) Respuestas Realistas.- De estos dos retos, el primero ha recibido mayor atención de los realistas científicos. Ahora hay una amplia aceptación de la visión que acepta factores descriptivos y/o intencionales como parte de cualquier enfoque en el realismo científico, respecto a la referencia. Menos se ha dicho por los realistas respecto a que existan características naturales independientes de nosotros. Psillos (1999), por ejemplo, llega a decir que “.. el mundo tiene una estructura de características naturales definitiva e independiente de la mente humana”. Boyd (1999) ofrece un enfoque alternativo, de cuerdo con el cual, así como sucede con los términos que se refieren a características naturales y a las prácticas clasificatorias, las características naturales en sí mismas deben pensarse como artificios sociales dedicadas a alcanzar un ajuste apropiado o acomodamiento entre las prácticas inductivas y explicatorios con las estructuras causales relevantes.

12.         EL RETO “POST-MODERNO”.-  El trabajo muy reciente en la disciplina relativamente nueva del estudio de la ciencia y un componente significativo de trabajo en la filosofía feminista de la ciencia y su enfoque ante la ciencia en particular, ha sido en alguna forma influenciado o se ha involucrado en concepciones anti-realistas postmodernas, de acuerdo con las que, fenómenos como la ciencia, el conocimiento, la evidencia y la verdad son vistos como constructor sociales, de forma que uno debería rechazar la idea de que las prácticas científicas consiguen representaciones aproximadas del mundo de la realidad. Hay varios factores que determinan la disputa entre realistas y posmodernistas. (1) El trabajo sobre los límites.- Los sociólogos de la ciencia han identificado una característica del trabajo científico que es especialmente importante cuando se establecen suevas (sub)disciplinas. Los practicantes de estas disciplinas emergentes dedican un esfuerzo considerable para distinguir su enfoque de los otros más ampliamente establecidos, muchas veces adoptando una postura substancialmente adversa hacia ellos.    En el caso de los estudios científicos, la fundación de una disciplina emergente está basada en la crítica a la epistemología y a la concepción de la verdad como correspondencia, lo que constituye una barrera en la comunicación entre los principales filósofos de la ciencia y los que se dedican al estudio de las ciencias. (2) Respuestas postmodernas a las concepciones empiricistas ingenuas de la objetividad.- Prevalece la idea de que la objetividad científica se asocia históricamente con las concepciones empiricistas de la ciencia, aunque resulta suficientemente ingenua que probablemente ningún filósofo de la ciencia empirista profesional saltaría a la defensa de todos sus componentes. De acuerdo con esta, los objetos de estudio científico son características naturales, que son independientes de las prácticas  humanas, definidas por condiciones necesarias y suficientes, eternas, inmutables, ahistóricas e intrínsecas, mismas que son referidas en leyes fundamentales, sin excepciones, eternas y ahistóricas y que son descubiertas mediante métodos científicos eternos, ahistóricos, política y culturalmente neutros.  En buena medida, las concepciones anti-realistas y post-modernas de la ciencia toman estos componentes de un empiricismo ingenuo como definitivos en la noción de la objetividad científica. Los estudiantes post-modernos de la ciencia consideran (correctamente) que nada de la práctica científica actual se ajusta, ni remotamente, a estos criterios de objetividad. Sobre esa base, estos frecuentemente alcanzan la conclusión anti-realista de que la investigación cientifica nunca produce un conocimiento objetivo. Así pues, una defensa característica de los realistas consiste en negar uno o mas de los componentes mencionados, como necesarios para obtener conocimientos objetivos.     (3) “Superposición Cuántica” de las concepciones acerca de los Constructor Sociales.- En la literatura y en el discurso intelectual, existen digamos tres versiones del “constructivismo social” (que es la visión donde la ciencia es una construcción social de la realidad). (a) El constructivismo social Neo-Kantiano, que es el enfoque que discutimos antes, de acuerdo con el que la adopción de un paradigma científico exitoso impone una estructura causal cuasi-metafísica sobre los fenómenos que estudia la ciencia. (b) El constructivismo social que ve a la Ciencia-como -un-proceso-social. Este es el enfoque que dice que la producción de hallazgos científicos es un proceso social sometido al mismo tipo de influencias (culturales, económicas, políticas, sociológicas, etc) que afectan a cualquier otro proceso social.         (c) El constructivismo social Desprestigiador. Esta es la posición escéptica de acuerdo con la que los hallazgos del trabajo en las ciencias se determinan exclusivamente o en gran medida, no por los “hechos”, sino por relaciones de poder social dentro de la comunidad científica y el resto de la población, con la que se conduce la investigación. Se trata de posiciones muy diferentes. Por ejemplo, a y b son mutuamente inconsistentes, y b es compatible con a y con c, o con el empirismo lógico estándar y las concepciones del realismo científico. A pesar de todo, en el estudio de las ciencias y en otras disciplinas influenciadas por el post-modernismo estas se encuentran entremezcladas (“superposición cuántica”). (4) El naturalismo y la tesis de simetría.-  En uno de los documentos básicos del enfoque contemporáneo del estudio de las ciencias, Barnes & Bloor (1982) critican  la tendencia en la historia, la filosofía y la sociología de la ciencia, para tratar asimétricamente las teorías científicas verdaderas y falsas: explicando como hecho ordinario la aceptación de las teorías verdaderas como un resultado esperado de la aplicación del método científico, mientras que explican la aceptación de teorías falsas apelando a la operación de “factores sociales”. Entonces, ellos proponen que la aceptación de las teorías científicas sea simétrico, apelando al mismo tipo de factores.   La defensa del realismo científico a la luz de la tesis de simetría requeriría de insistir en que el realismo científico naturalista, al considerar hechos de todo tipo como potencialmente relevantes para explicar la aceptación de las teorías científicas, satisface los criterios de la tesis de simetría.    (5) Esencialismo.-  Una de las principales fuentes de resistencia ante el realismo científico, entre filósofos feministas, ha sido la concepción de que el realismo suscribe un esencialismo y que este es un componente central del racismo y la ideología sexista. A esto hay que decir que, el naturalismo realista es compatible con la visión de que algunas categorías sociales (como ‘raza’ y ‘género’) o categorías psicológicas (como ‘enfermedad mental’) son reales, pero son en alguna forma artificios de las prácticas sociales de clasificación.

 

 


 

REALISMO DE ENTIDADES.

 

Stephen G. Sapp

Iowa State University

 

 

1.  El “realismo de entidades” sostiene que uno está racionalmente forzado a admitir la existencia de algunas entidades inobservables postuladas por nuestras mejores teorías científicas, aunque uno no está obligado a creer en que todo lo que estas teorías dicen es verdad.

2.  Nancy Cartwright, por ejemplo, argumenta que nos sentimos impelidos  a creer en aquellas entidades que figuran sobre todo en las explicaciones causales de los fenómenos observables, pero no en las explicaciones teóricas con que se acompañan.         La primera razón que ofrece es que las explicaciones causales, -- e.g., que los cambios en la presión son causados por las moléculas golpeando la superficie del contenedor con una fuerza mayor luego de que al introducirse energía calorífica en dicho contenedor se incrementa la energía cinética promedio de las moléculas--, no tendrían sentido, a menos que realmente pensáramos que existen las moléculas y que se comportan  así como se describe. Cartwright nos dice que no se trata de explicación alguna si se cuenta la historia anterior y luego se añade “aunque con todo lo que sabemos, no estamos seguros que las moléculas existan, aunque el mundo se comporta como si de veras existieran”. Por otro lado, no necesitamos creer en las explicaciones teóricas, que simplemente derivan las leyes que gobiernan el comportamiento de aquellas entidades, a partir de otras leyes más fundamentales, ya que una multiplicidad de leyes teóricas pueden explicar las regularidades de los fenómenos que derivamos a partir de nuestros experimentos. Afirma Cartwright que los científicos frecuentemente emplean modelos teóricos diferentes e incompatibles, basándose en la utilidad de estos respecto a situaciones experimentales particulares. Sin embargo, los científicos no admiten explicaciones causales incompatibles del mismo fenómeno. Según Cartwright, esto es debido a que una explicación causal no es explicación alguna, a no ser que en efecto exista la entidad que juega el rol causal en la explicación.

3.  El argumento de Cartwright a su vez depende de cierta tesis sobre la explicación (las explicaciones pueden, una de dos, citar causas o ser derivaciones de leyes más fundamentales) y de una regla de inferencia asociada (uno no puede suscribir una explicación causal de un fenómeno sin creer en la existencia de las entidades que, de cuerdo a la explicación, juegan un papel en la causación del fenómeno).

4.  Ian Hacking toma una ruta diferente al argumentar su postura realista de entidades. Hacking sostiene que Cartwright y van Fraseen se equivocan por concentrarse en la teorización científica, en lugar de hacerlo sobre la práctica experimental. En su artículo “Do We See Through a Microscope” (1985), Hacking dice que lo que convence a los experimentadores que están observando partículas microscópicas, no tiene nada que ver con la teoría de esas partículas o con la forma en que trabaja el microscopio, sino con que ellos pueden manipular esas partículas en formas muy directas y tangibles, con el propósito de lograr ciertos resultados... Los argumentos de Hacking contienen tres elementos, que (a) las manipulaciones experimentales producen cambios cognitivos que nos proporcionan nuevas habilidades preceptúales, (b) que podemos manipular el mundo de tal manera como para producir microestructuras que tengan las mismas propiedades de las macroestructuras que podemos observar a simple vista, y que (c) en combinación con este hecho, la convergencia de varios instrumentos con los mismos resultados visuales, proporciona una razón adicional para creer que lo que estamos viendo es real, no un artificio de algún instrumento en particular.

5.  No obstante, esto no es todo lo que Hacking tiene que ofrecer. Su gran fortaleza deriva de su discusión sobre cómo es que adquirimos nuevas formas de percibir, debido al uso de instrumentos para manipular el mundo que no podemos ver a simple vista. En sus palabras, no es que veamos a través de un microscopio, sino que vemos con un microscopio. Esto es algo que debe ser aprendido mediante la interacción con el mundo microscópico, de la misma manera que la visión normal se adquiere interactuando con el mundo macroscópico que nos rodea.

6.  Entonces, Hacking, como Cartwright, son realistas de entidades, pero no son realistas respecto a las teorías científicas.


 

IAN HACKING: REALISMO CIENTÍFICOSIN VERDAD COMO

CORRESPONDENCIA.

 

Maria Laura Martínez (2002)

Galileo: Publicación dedicada a problemas metacientíficos.

 

 

1.- Realismo y verdad como correspondencia.- Tradicionalmente se ha defendido que el realismo va acompañado de una teoría de la verdad como correspondencia. Aun más, se ha afirmado que no se puede ser realista a menos que se acepte la idea correspondentista de verdad.

 

2.- El realismo se compromete con la idea de que hay entidades que son independientes de la mente y que poseen una existencia objetiva. Habría lo que Devitt llama dos dimensiones, la de la existencia: el realismo debe dar cuenta de lo que existe (en el caso del realismo científico la principal controversia es acerca de las entidades inobservables), y la dimensión de la independencia: el mundo real no está constituido por nuestros conocimientos. El realismo trata acerca de la naturaleza de la realidad en general, acerca del mundo externo. Cuando los realistas insisten sobre la objetividad del mundo, dicen que el mismo no está constituido por nuestros conocimientos, por nuestros valores epistémicos, por el poder sintetizador de la mente, o por la imposición de conceptos, teorías o lenguaje; que no está limitado por lo que creemos o descubrimos. Es una tesis metafísica, antes que semántica o epistémica. Es una posición metafísica previa a  la adopción de cualquier punto de vista epistemológico.

 

3.- Por otra parte, acerca de la teoría de la verdad como correspondencia debemos decir que refiere a una noción de verdad que ha sido presentada como la propiedad de corresponderse con la realidad; la verdad de un enunciado depende de cómo sus constituyentes están organizados respecto a los otros y qué entidades representan.       Parte de la intuición según la cual la verdad es una relación que tienen las oraciones de nuestro lenguaje con la realidad.

 

4.- La discusión acerca del realismo ha estado teñida y perturbada desde el comienzo por la influencia de la tradición semántica. Se ha afirmado extensamente que la teoría de la verdad como correspondencia, es constitutiva del realismo. Sin embargo, filósofos como Devitt y Barrio han mostrado como se puede ser realista y no defender la teoría de la verdad como correspondencia (por ejemplo, defender una noción de verdad deflacionaria para afirmar una visión metafísica).

 

5.- El realismo es una actitud frente a cierto tipo de entidades y su existencia o no, objetiva e independientemente de la mente. Es una posición ontológica. Es una discusión acerca de lo que existe, no de las oraciones. Aunque las disputas semánticas tengan consecuencias ontológicas y viceversa, la cuestión sobre la existencia no se apoya en un debate acerca de la naturaleza de la verdad de las oraciones que se usan para expresar esa existencia.

 

6.- El realismo trata de lo que hay “afuera” de la mente, y no necesita comprometerse con ninguna explicación particular de la verdad. Es decir que, la problemática realista no se restringe a la cuestión de si las oraciones tienen condiciones de verdad correspondentista… La palabra “existencia” no está confinada a la semántica, es genuinamente ontológica.  

 

7.- Ian Hacking: realismo acerca de entidades.-  Hay dos tipos de realismo científico, uno para teorías y otro para entidades. El problema respecto a las teorías es si son verdaderas o no, candidatas a la verdad o aspiran a la verdad. El realismo en este sentido afirma que tratamos de formar teorías científicas verdaderas acerca del mundo, independientemente de lo que sabemos: la ciencia aspira a la verdad y la verdad se corresponde con el mundo.

 

8.- El problema respecto de las entidades es si existen o no. Hacking incluye aquí procesos, estados, ondas, corrientes, interacciones, campos, agujeros negros, y la semejanza entre ellas, asegurando la existencia de al menos algunas de las entidades que conforman el stock de los científicos. Este realismo afirma que muchas entidades teóricas realmente existen, lo que significa que hay un nivel ontológico real al cual ellas pertenecen.

 

9.- Tales entidades son independientes de la teoría que las postula.  Las razones para creer en tales afirmaciones provienen no sólo de las propias teorías científicas, sino de una argumentación filosófica, acerca de la posibilidad de la observación del mismo tipo de entidades en la experimentación, a partir de procesos físicos diferentes. La idea es que en la experimentación se hace algo, usando o manipulando otras entidades cuya identificación y manipulación es posible entre otros factores por las teorías. Esa manipulación se ve como un criterio efectivo de existencia real de las entidades manipuladas.          El argumento se fortalece al hacer referencia a la posibilidad de identificar la misma entidad por medio de diferentes procedimientos experimentales, que se basan en diferentes principios teóricos, con lo que se muestra que las entidades no dependen de tal o cual teoría específica.

 

10.- En Representar e intervenir sostiene que no puede haber ningún argumento decisivo a favor o en contra del realismo en el nivel de la representación. Los debates que usualmente hablan acerca de teorías, explicación y predicción, son necesariamente inconclusos. Afirma que la ciencia experimental conduce fuertemente a un realismo acerca de las entidades postuladas por teorías.           Su argumento experimental a favor del realismo científico acerca de las entidades, confía en que usamos entidades para lograr efectos o para estudiar otros fenómenos.      “La realidad  tiene que ver más con lo que hacemos en el mundo, que con lo que pensamos acerca de él”. “El realismo es asunto de intervenir en el mundo, más que de representarlo en palabras y pensamiento”.

 

11.- La manera en que los experimentadores son realistas científicos acerca de las entidades es totalmente diferente de las maneras en que pueden ser realistas acerca de las teorías.  Solamente al nivel de la práctica experimental el realismo científico es inevitable. Hay que pensar en la práctica, no en la teoría. Cuando pasamos de la representación a la intervención, el antirrealismo se hace menos fuerte. Por ello Hacking cree que es el trabajo experimental el que proporciona la mejor evidencia para el realismo científico, porque las entidades que en principio no pueden ser observadas se manipulan regularmente para producir nuevos fenómenos y para investigar otros aspectos de la naturaleza. Son  herramientas, instrumentos para hacer y no para pensar, son manipuladas en la ingeniería del experimento científico, destinadas a extender las fronteras del conocimiento.

 

12.- Que los experimentadores sean realistas acerca de las entidades no quiere decir que estén en lo correcto.      Los instrumentos que se apoyan en las propiedades de los electrones para producir efectos de precisión pueden hacerse de muchas maneras diferentes. Es decir que del éxito que se obtiene con los electrones no se infiere su realidad. No se hacen instrumentos y luego se concluye la realidad de los electrones. El orden es el contrario.     Se diseña un aparato apoyándose en un pequeño número de verdades acerca de los electrones, para producir otros fenómenos que se quieren investigar… Esta ingeniería es la mejor prueba del realismo científico acerca de las entidades, porque para Hacking lo importante no es entender el mundo sino cambiarlo.

 

 

13.- Estilo de razonamiento y verdad.- El hombre es un “homo depictor” dice Hacking en Representar e intervenir, refiriéndose a que los seres humanos son representadores por excelencia. Están obsesionados con la representación, el pensamiento y la teoría a costa de la intervención, la acción y el experimento. Es por ello que él estudia la ciencia experimental tratando de encontrar en ella la base segura del realismo científico. “La realidad es una creación antropomórfica ... es la segunda de las creaciones humanas”, porque “la primera invención característicamente humana es la representación. Una vez que hay una práctica de representar, viene inmediatamente a continuación un concepto de segundo orden”: la realidad. Esto no quiere decir que la realidad no estuviera allí antes de cualquier representación, pero su conceptualización como realidad es pues de segundo orden. Y si no se hubieran concebido estilos alternativos de representación, el realismo no sería un problema para los filósofos. La cuestión surge justamente porque tenemos diferentes maneras de representar los mismos hechos. Esa es la clave para entender el interés filosófico actual en el realismo científico. Durante un tiempo fue posible sostener la fantasía de que había una sola verdad hacia la que nos dirigíamos, la que correspondería a la representación correcta del mundo.