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REALISMO FILOSÓFICO 

LECTURAS PARA UN SEMINARIO

 

Por Jaime Ernesto Vargas Mendoza

 


 

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CONTENIDO :

 

¿QUÉ ES EL REALISMO FILOSÓFICO?  4 

Jonathan Dolhenty, Ph.D...  4 

The Radical Academy 4 

EL RECHAZO DEL REALISMO POR EL PROFESOR ROYCE.  11 

William Pepperell Montague 11 

Philosophical Review 11 (1902): 43-55..  11 

REALISMO.  15 

Alexander Miller, 2005..  15 

NATURALISMO Y QUIETISMO.  26 

Richard Rorty 26 

RORTY, PUTNAM Y LA VISIÖN PRAGMATISTA DE LA EPISTEMOLOGÍA Y LA METAFÍSICA.  32 

Teed Rockwell 32 

Journal of the John Dewey Society, 2003..  32 

UNA REVISIÓN DEL LIBRO DE CONANT & ZEGLEN (Eds):HILARY PUTNAM: “PRAGMATISMO Y REALISMO” (2002).  40 

Gabor Forrai 40 

.. University of Miskolc. Notre Dame Philosophical Reviews, 2004 40 

EL REALISMO INTERNO DE PUTNAM Y LA CIENCIA EMPÍRICA.  45

Brigitte Falkenburg 45 

.. Revista de Filosofía Vol.29 Núm.2 (2004): 117-132 45 


  

 


 

¿QUÉ ES EL REALISMO FILOSÓFICO?

Jonathan Dolhenty, Ph.D.

The Radical Academy

 

 

1.  La  filosofía es el intento por entender los hechos más básicos respecto al mundo que habitamos y, en la medida de lo posible, de darles una explicación.   Esta no es una cuestión exclusiva de ciertos especialistas, sino que compete profundamente a todo ser humano, esté o no completamente consciente de ello.

2.  Todos los estilos de vida se basan en una forma de conceptualizar a ésta. La forma en que ves la vida constituye tu filosofía. Así como hay diversas formas de vivir, existen diversas filosofías, algunas más verdaderas que otras. Tiene tal importancia esta empresa humana, para evitar la confusión y el error, que desde el tiempo de los antiguos Griegos, se desarrolló una disciplina separada para concentrarse en la consideración de los problemas filosóficos y la comparación cuidadosa de las críticas respecto a diferentes enfoques de la vida. Esta disciplina es la filosofía.

3.  Existen pues muchas filosofías y muchas de ellas se contradicen, mientras que algunas han proporcionado apoyo para actos terribles de barbarie contra la humanidad. Entre todas, hay una filosofía que ha satisfecho la prueba del tiempo, que es aceptada por casi todas las personas y por todas las formas racionales que dan fundamento a la verdad y a la moral. Esta es la Filosofía del Sentido Común, Expandida y Examinada Críticamente. No se trata de la opinión del sentido común, sino de esta opinión sometida a un riguroso examen y a la crítica. Es una filosofía auténtica del Realismo, basada en principios demostrables de veracidad objetiva, que emplea la evidencia objetiva como su único criterio de veracidad.

4.  EL CAMPO DE BATALLA FILOSÓFICO.- Nuestra cultura y nuestra sociedad actualmente, definitivamente se encuentra bajo la influencia de una filosofía del Subjetivismo. Una filosofía no realista, incluso anti-realista. Filosofía que es tanto relativista como pragmática. El Subjetivismo es el resultado de la contienda intelectual entre las filosofías del Idealismo y el Materialismo (o Naturalismo), ocurrida en los siglos pasados.

5.  De acuerdo con el Subjetivismo (ya sea Idealista o Materialista), no existe algo que sea la verdad objetiva (la verdad es relativa), no hay definidos principios universales o comportamientos morales (la moral es relativa). Esto nos ha conducido a la situación actual que es permeada por un caos intelectual, resultando en consecuencias prácticamente desastrosas para todo mundo.

6.  Para el observador, hay poca duda que nuestra era actual está en el borde del colapso conceptual. Si el Subjetivismo es válido, entonces toda verdad es relativa y las leyes de la física y las leyes de la sociedad civil son sencillamente arbitrarias. Si el Subjetivismo es válido, entonces la moralidad es solo cuestión de opinión y gusto personal y la responsabilidad social es simplemente un invento de nuestra imaginación colectiva.

7.  El Subjetivismo también socava a la ciencia empírica, corroe completamente nuestro concepto de jurisprudencia y desalienta cualquier intento de promover una moral humana y humanizante. Todos somos marionetas del momento y todos resultamos víctimas de lo que opine la mayoría.

8.  Incidentalmente, la última aplicación práctica del Subjetivismo (y con mucho la más dañina) es lo que podríamos llamar como el Politicismo. Esto quiere decir que cualquier problema humano se consideraría básicamente político, para resolverse por las vías políticas y todas las decisiones respecto a la verdad y la moralidad se decidirían mediante el referendo público.

9.  Sin embargo, la verdad existe y es algo importante.  Los principios morales existen y son importantes. La Filosofía del Sentido Común, Expandida y Examinada Críticamente, nos proporciona un fundamento racional sólido para estos principios, a través de las convicciones espontáneas de la gente común, adicionadas con el criterio de evidencia objetiva, utilizando los fundamentos correctos del análisis filosófico y bajo las reglas de la lógica y los métodos científicos aceptados. Esta filosofía es la genuina filosofía del Realismo, a la que debería regresar nuestra sociedad si es que se va a reformar y a transformar en una verdadera sociedad civil de individuos libres e igualitarios.

10.         ¿QUÉ ES UN REALISMO AUTENTICO? .- Realismo es el nombre que se le da a cierta forma filosófica de pensar inaugurada por Platón y Aristóteles, desarrollada y refinada en la Edad Media y que sobrevive en el momento actual.

11.         La Filosofía Realista se opone a las doctrinas fundamentales del idealismo y el materialismo metafísico, al relativismo ético y al subjetivismo epistemológico. Mantiene que la filosofía es una ciencia por sí misma, un conjunto sistematizado de conocimiento verdadero, y que sus principios y sus juicios se basan en evidencia objetiva a disposición de cualquier observador.

12.         Aún cuando los filósofos realistas puedan estar en desacuerdo en algunos temas específicos prácticos o en la aplicación de los principios realistas sobre algún problema particular, todos los filósofos realistas concuerdan en tres tesis básicas :        (1) Existe un mundo verdadero, un mundo constituido por seres sustanciales relacionados entre sí, quienes existen independientemente de los deseos y las opiniones humanas, un mundo que el hombre no ha hecho o construido,(2)  Las sustancias y las relaciones que son parte de este mundo con una existencia real pueden ser conocidas por la mente humana, tal y como son en sí mismas. La verdad es la correspondencia entre la mente y la cosa, y la certidumbre es posible; el criterio de veracidad lo es la evidencia objetiva, en cualquier forma que se presente ante la mente conocedora, (3) Tal conocimiento puede constituir una guía fuerte e inmutable para la acción individual y social y resulta, de hecho, la única guía confiable para el comportamiento humano, individual y social.

13.         Cualquier teoría realista, en cualquier campo del conocimiento, deberá evaluarse a partir de los datos originales de la experiencia, conforme se adquieren, ya sea mediante los sentidos o mediante la razón.    De esta manera, toda disciplina realista resulta radicalmente empírica. Las principales disciplinas de la filosofía realista son: (1) La Metafísica Realista : que es el estudio del ser o la primera filosofía, que examina el hecho de la existencia que descubre la razón en cada dato empírico, de cualquier tipo.     Aquí se incluye las sub-disciplinas de la ontología (estudio del ser como tal), la cosmología (estudio de los seres materiales), la antropología filosófica (estudio de los seres animados, incluyendo al hombre) y la teodicea (el estudio filosófico de Dios o de la Causa Primera ). (2) La Epistemología Realista y La Lógica : en relación al estudio del conocimiento humano y de cómo, mediante conceptos y otras representaciones mentales, conocemos objetos extra-mentales y de cómo deben conjugarse los conceptos en proposiciones y argumentos, si van a ser el instrumento del conocimiento verdadero, en cualquier campo.  (3) La Ética Realista:  que se refiere al estudio del bien humano y de aquéllos actos requeridos por la naturaleza humana para su perfeccionamiento, incluyendo los hábitos del libre albedrío o virtudes, que deberán ser desarrolladas para producir dichos actos, así como el bien común de todos los individuos, que es la culminación de la acción relacional, incluyendo las estructuras de colaboración de hábitos y decisiones, que se necesitan para alcanzar estas metas. La ética, en su carácter de filosofía aplicada, incluye las sub-disciplinas de la estética, la filosofía política, la filosofía social, la jurisprudencia, la filosofía de la educación, la filosofía de la historia y la filosofía de la religión.

14.         LA INFLUENCIA DE PLATÓN.- La Filosofía Realista le debe a Platón el acierto de separar entre la facultad de sentir, mediante la cual aprehendemos algo que se encuentra en cambio permanente respecto a nosotros, y la facultad de razonar, mediante la cual aprehendemos algo que es inmutable. Este conocimiento es alcanzado mediante conceptos o ideas, que son universales, inmutables e invisibles. Los conceptos y las ideas resultan muy diferentes de las cosas materiales, que son individuales, cambiantes y visibles.

15.         Platón pensó que el universo en que vivimos es independiente de nosotros, no hecho por nosotros, y que permanece, a pesar de cualquier cosa que podamos pensar o desear. Más aún, que el universo es muy complejo y que probablemente incluya muchas cosas, sobre las que no tengamos conocimiento alguno. El hombre es un ser compuesto, con un cuerpo material y con algo que lo mueve y lo anima, a lo que él llamó el alma o la psique. El cuerpo y otras las otras cosas están en un estado constante de cambio y son la mezcla de dos componentes: algo vago e indefinido, de donde emergen, y una forma definida que los hace ser lo que son.

16.         LA INFLUENCIA DE ARISTÓTELES.- Platón dejó muchas cuestiones filosóficas sin plantear y sus teorías no son claras. Le tocó a su pupilo Aristóteles (384- 332 A .C.) el siguiente desarrollo sistemático del pensamiento filosófico realista.

17.         Aristóteles no aceptaba muchas de las doctrinas de Platón y se dedicó a componer muchos de los errores de éste. Aristóteles sistematizó la filosofía y construyó una visión comprensiva del mundo que resulta sobresaliente. Utilizó el conocimiento científico de su tiempo, mucho de este, resultado de sus propias investigaciones y análisis, lo que lo llevó a una filosofía con un sólido cimiento empírico.

18.         La escuela Aristotélica sobrevivió hasta el Siglo III D.C. Entonces, la filosofía Griega empezó a declinar, una vez que se separaba de los principios que firmemente había plantado Aristóteles. Cierta revisión del Platonismo, llamada Neo-Platonismo, empezó a tomar su lugar. Aún peor, algunas escuelas filosóficas nuevas, como el Estoicismo y el Epicureanismo, empezaron a atraer estudiantes. Estas nuevas escuelas eventualmente desembocaron en un escepticismo filosófico que acompañó el derrumbe cultural de Grecia y del Imperio Romano.

19.         LA INFLUENCIA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.- Por muchos años el trabajo y el pensamiento de Aristóteles se perdió para el mundo occidental. Sin embargo, durante el Siglo XII, sus trabajos empezaron a permear en Europa occidental y el valor de la filosofía de Aristóteles fue reconocida por algunos estudiantes del Cristianismo, de ese periodo, particularmente Alberto El Grande y Santo Tomás de Aquino. Fue Santo Tomás quien finalmente tuvo éxito en trabajar sobre una síntesis realista mas comprensiva y penetrante, basándose en los principios de Aristóteles.          Sus trabajos forman parte de los grandes clásicos de la filosofía realista.

20.         No obstante, existen problemas en la gran síntesis desarrollada por Santo Tomás. Su trabajo está comprometido con algunas observaciones científicas que ahora sabemos que son falsas. Su subordinación ante la teología Católica ha producido muchos problemas.      La filosofía social de Santo Tomás, contiene nociones, que para los estándares actuales, resultan inaceptables, como es la defensa de la esclavitud. Haciendo esto a un lado, la síntesis Tomista se mantiene como un gran logro en la historia de la filosofía.

21.         Desafortunadamente, en lugar de corregir los errores y defectos del sistema de santo Tomás de Aquino, los filósofos que vinieron después de él, empezaron a ir dentro de modos no-realistas de pensamiento. Sus teorías trajeron un declinamiento del realismo y proporcionaron las bases para lo que sería conocido como filosofía “moderna”, un movimiento que ha conducido hacia el caos intelectual que el día de hoy vemos que nos rodea.

22.         EL INICIO DEL SUBJETIVISMO MODERNO.- René Descartes (1596-1650) es el filósofo mas notable en el inicio del desastre filosófico que estaba por venir. Él separó contundentemente a la razón, de los sentidos, y siendo desconfiado del conocimiento sensorial, declaró que sólo mediante las ideas podíamos tener un conocimiento válido. Las ideas no se basaban en el conocimiento sensorial, sino que eran innatas en la mente y podían sacarse a la consciencia y desarrollarse en conocimiento, sin la ayuda de la experiencia. Este y muchos otros principios no-realistas fueron introducidos por Descartes, al pensamiento moderno.

23.         La filosofía había tomado un rumbo suicida.      Lo que una vez había sido una genuina ciencia de la filosofía, ahora se dividía en dos campos de teorías opuestas, ninguna de las cuales se basaba en el pensamiento realista. A un grupo se le denominaba como los Racionalistas, incluyendo pensadores como Spinoza y Leibnitz. Ellos desconfiaban también del conocimiento sensorial y pensaban que solo la razón y la intuición a priori, proporcionaban el fundamento válido del conocimiento.  El otro grupo se denominaba como Empiricistas, incluyendo a Locke y Hume. Ellos le negaban a la razón la capacidad de aprehender la existencia externa y fundamentaban todo el conocimiento en las sensaciones. El prejuicio que compartían Racionalistas y Empiricistas es que no podemos conocer las cosas directamente, pues solo podemos atisbar a sus impresiones. El Racionalismo se refiere a las impresiones dejadas en el intelecto y el Empiricismo a las impresiones de los sentidos.

24.         Enfadado con el Racionalismo y el Empiricismo, el filósofo Alemán Immanuel Kant (1724-1804) intentó una síntesis de ambos, fallando miserablemente y su fracaso resultó en el surgimiento de una filosofía llamada Idealismo, que terminó siendo una forma moderna de Subjetivismo. El Subjetivismo niega que alguna verdad objetiva pueda alcanzarse. El verdadero mundo de la existencia no puede ser conocido en sí mismo. La verdad es relativa.

25.         Las especulaciones de los Idealistas llevaron a la filosofía a desacreditar el pensamiento intelectual y dirigirse lejos de los principios realistas. La filosofía de hoy está dominada por tres modos no-realistas de pensamiento: (1) Existe un movimiento dirigido hacia el escepticismo radical y la desilusión, que incluye al Positivismo, el Cientificismo y el Existencialismo; Todos ellos niegan la posibilidad de alcanzar la verdad objetiva en cualquier forma comprensiva, (2) Hay otro movimiento que busca sustitutos irracionales que remplacen la razón. El Pragmatismo es este movimiento. La verdad es relativa respecto a qué tanto es lo que sirve o es exitoso en lograr un propósito o una conclusión satisfactoria, (3) Otro movimiento más lo constituye el Materialismo o Naturalismo, que afirma la auto-suficiencia de la naturaleza, niega cualquier existencia estrictamente inmaterial y considera al conocimiento como una forma compleja de proceso material.

26.         LA SOLUCIÓN AL CAOS INTELECTUAL MODERNO.- La Filosofía Realista no es un sistema cerrado de pensamiento, como lo han supuesto muchos críticos equivocados. Es un sistema de investigación  genuinamente abierto, una visión del mundo comprensiva y en continuo desarrollo, capaz de usar conocimientos nuevos desde las ciencias naturales y sociales, para expandir su horizonte intelectual y proporcionar soluciones prácticas a los muchos problemas que hoy enfrentamos.

 


 

 

EL RECHAZO DEL REALISMO POR EL PROFESOR ROYCE.

William Pepperell Montague

Philosophical Review 11 (1902): 43-55

 

 

1.  El profesor Royce[1] recientemente publicó un volumen con sus Conferencias Gifford (titulado “The World and the Individual, 1899), el cual contiene un rechazo del realismo que es particularmente interesante.         El propósito de este documento es el de examinar esta refutación.

2.  El profesor Royce clasifica los sistemas ontológicos de acuerdo con la actitud que adoptan respecto a la cuestión epistemológica de la relación entre la idea y su objeto. Nos muestra que desde su punto de vista, todos los (ampliamente divergentes) sistemas realistas, están de acuerdo en aceptar que es esencial que los objetos reales sean independientes de sus ideas. El método que usa este autor en su crítica consiste en desarrollar las implicaciones lógicas de esta actitud y mostrar que resultan contradictorias y absurdas, con lo que desacredita la premisa de donde parten. Las partes de esta argumentación, yo creo, se pueden plantear como sigue.

3.  El realismo, al afirmar la independencia del objeto y la idea, afirma la existencia de un mundo de seres independientes.  La primera implicación de tal mundo es lo que podríamos llamar como la externalidad de todas las relaciones que subsisten entre sus miembros. El simple hecho de que dos cosas sean independientes, en el sentido realista, les obliga a asumir que cualquier relación que sostengan uno con otro (como, por ejemplo, la causalidad o la correspondencia), resulta externa a los términos relacionados. Lo que significa esta implicación se verá después. La segunda implicación es que la independencia, si va a responder a las demandas del realista,  debe ser una independencia absoluta. El objeto real debe considerarse como completamente independiente de todas las “meras ideas” que se tengan sobre él, de manera que nunca, en ningún momento o circunstancia concebible, podamos suponerlo influenciado por estas ideas. El realista no se detiene aquí, la tercera implicación de su tesis es que la independencia del objeto y la idea es una independencia mutua. El objeto no tiene mayor consecuencia sobre la idea de la que la idea tiene con él. Cualquier miembro de este par, puede alterarse en la medida que sea, puede de hecho ser aniquilado, sin producir el mínimo cambio en el otro miembro.

4.  En seguida, el autor procede a la última parte de su argumentación, que consiste en la aplicación de la teoría realista al dilema del monismo y el pluralismo. Primero se considera la arista pluralista de este dilema, y se nos proporcionan dos tesis al respecto. Primero, un mundo con diversos seres independientes, nunca podría, de ninguna manera, evolucionar hasta el mundo actual que experimentamos. Debido a que este mundo es uno cuyos constituyentes están, en mayor o en menor grado, relacionados entre sí y son mutuamente dependientes, mientras que en el mundo realista todos los seres son absolutamente independientes y las relaciones que sostienen son hechos externos y como tales, es improbable que puedan llenar el vacío que divide a los seres reales, uno del otro. En segundo lugar, está la prueba de que los seres reales solo pueden preservar su independencia, siendo no solo entera y totalmente discontinuos, espacial, temporal y causalmente, sino también siendo totalmente disimilares, es decir sin poseer ni una sola cualidad en común ... no se encuentran en el mismo espacio, ni en el mismo tiempo, ni en el mismo orden natural o espiritual.

5.  Con objeto de escapar de las consecuencias del pluralismo, el realista naturalmente cambia hacia el monismo (la realidad no son muchos hechos reales, sino un solo hecho real, una unidad, independiente de de todo lo externo a ella, pero internamente un sistema complejo de elementos mutuamente dependientes y relacionados. Pero este refugio, tan pronto es devisado, queda fuera del alcance, pues ... “en el mundo realista existen al menos dos Seres genuina y absolutamente independientes”. Estos son el objeto y la idea del objeto, y “las ideas, aun las mas falsas, son hechos en el mundo mental”, y como tales no pueden ser unidos o relacionados o hacer que se correspondan de alguna manera. Así que la dialéctica que ha probado ser mortal en el mundo pluralista, se aplica con igual fuerza al monismo realista. No hay ningún mundo posible para los realistas, la idea de su mundo real resulta intrínsecamente no representativa de su objeto.

6.  Luego de exponer brevemente, como yo la entiendo, la argumentación del profesor Royce, vamos a examinarla. Nos dice el profesor Royce que, “de acuerdo a esta concepción, ser real significa ser independiente de una idea o experiencia, con la que el ser real pueda ser sentido, pensado o conocido. Este es el enfoque que, reconociendo al ser independiente como real, proporciona un énfasis especial en la independencia como esencia de la realidad”. Ahora bien, a mí me parece que esta definición comete el serio error de confundir lo cognoscible con lo esencial. La independencia de un objeto no es lo que lo hace real, es lo que nos hace darnos cuenta de que es real.

7.  El realismo sostiene la idea de que las causas existentes u otras ligas entre cualquier conocedor y lo que conoce, no forman parte de la definición del objeto conocido o de su ser real o de la esencia de la idea que contiene el conocimiento, y que si se contempla en sí misma y aisladamente, se trata de una “mera idea”.

8.  La independencia que postula el realista es la independencia que, a partir de la separación numérica, nos señala que esa separación existe. De manera que cualquier relación que sea consistente con la separación numérica, también es consistente con cualquier independencia que quede implicada por esa separación. Ahora bien, si dos cosas están numéricamente separadas y en esa medida se encuentran separadas, no quiere decir que no puedan influenciarse causalmente entre sí o mantener alguna correspondencia.  De hecho, la única razón que hay, hasta donde alcanzo a ver, que pudo haber llevado al autor a afirmar la incompatibilidad de la independencia realista y la existencia de relaciones, es lo que yo he denominado como el aparente fracaso en ver que la independencia realista es simplemente el resultado de la separación numérica y que como tal, su amplitud es limitada y de ninguna manera llega a tal absolutismo como para hacer que todas las relaciones resulten “externas” o no-existentes.

9.  En seguida el autor nos explica que cuando dice que el objeto debe ser considerado por el realista como absolutamente independiente de la idea, significa que la independencia en un momento, lógicamente implica la independencia en todo momento y bajo todas las circunstancias concebibles. (Sin embargo) un explosivo y un fusible, por ejemplo, tendrían toda la independencia demandada por el realista para la idea y el objeto, y a pesar de ello no tendríamos dificultad alguna en admitir que tal independencia o separación no sería u  impedimento para su completa interacción bajo las condiciones apropiadas.

10.         Ahora vallamos a la ‘tercera implicación’ de la definición realista de la relación entre el objeto y la idea. “Más aún, la independencia esencial del objeto y la ‘mera idea’, en la medida en que se contempla en sí mismo, debe de ser una independencia mutua. La idea de be ser en sí misma una esencia separada, independiente del objeto”... (a esto habría que agregar que) la diferencia numérica es en sí misma una relación de reciprocidad, y la idea con su objeto se mantienen en esta relación. Además, la idea no siempre está directamente causada por su objeto, con mas frecuencia es causada por otras ideas, que son efectos de algo que se conecte o sea similar al objeto.

11.         Ahora, a manera de conclusión, notemos nuevamente la actitud esencialmente defensiva del realista.      El idealista ha descubierto una dificultad en la forma ordinaria de ver la naturaleza del conocimiento, la dificultad de imaginar cómo puede la mente concebir una cosa que no se encuentre dentro de ella.          Se necesitaría una suerte de “acción a la distancia” en el dualismo del sentido común y es aquí que el idealista propone, como sustituto del dualismo (objeto-idea), la teoría de que todos los llamados objetos reales están, en la medida que se trata de objetos de conocimiento, en el interior de la mente de quien conoce.


 

REALISMO.

Alexander Miller, 2005

 

 

1.  La naturaleza y plausibilidad del realismo es uno de los temas debatidos acaloradamente en la metafísica contemporánea, quizá incluso de los mas debatidos en toda la filosofía contemporánea. Esta cuestión surge con respecto a un gran número de áreas de estudio que incluyen la ética, la estética, la causalidad, la modalidad, la ciencia, las matemáticas, la semántica y el mundo cotidiano de objetos materiales macroscópicos, con sus propiedades. Aunque sería posible aceptar (o rechazar) el realismo, es mas frecuente en los filósofos ser selectivamente realistas o no-realistas, en relación a diversos tópicos: de manera que es perfectamente posible el ser realista respecto al mundo cotidiano de los objetos macroscópicos y sus propiedades, pero ser no-realista respecto a los valores estéticos y morales. Además, es erróneo pensar que existe una clara frontera entre ser realista o ser no-realista, en relación a un objeto de estudio en particular. Mas bien es el caso, que uno sea más o menos realista sobre un tema en particular. También, el realismo y el no-realismo adoptan diferentes formas.

2.  Hay dos aspectos generales del realismo, que se ilustran cuando vemos el realismo aplicado al mundo cotidiano de los objetos macroscópicos: (1) existe un reclamo respecto a la existencia. Las mesas, las piedras, la luna, etcétera, existen, como también los siguientes hechos: las mesas son cuadradas, las piedras tienen granito y la luna es esférica y amarilla, (2) el segundo aspecto del realismo sobre el mundo cotidiano de los objetos macroscópicos y sus propiedades, se refiere a la independencia. El hecho de que exista la luna y sea esférica es independiente de lo que cualquiera pudiera pensar al respecto.    Los realistas quisieran proclamar que sobre los objetos cotidianos y sus propiedades, no hay forma de que estos dependan de las prácticas lingüísticas o los esquemas conceptuales de nadie.

3.  En general, donde los objetos distintivos de un área de investigación son a, b, c,..., y las propiedades distintivas son ... es F, ... es G, ... es H y así sucesivamente, el realismo sobre tal temática toma la forma típica siguiente: Realismo Genérico: a, b, y c ... existen y el hecho de que existan y posean propiedades como F, G y H es independiente de las creencias, las prácticas lingüísticas y los esquemas conceptuales de cualquiera.

4.  El no-realismo puede tomar muchas formas, dependiendo de si es o no cuestionada la dimensión de existencia o la de independencia del realismo. Las formas del no-realismo pueden variar dramáticamente de un área de estudio a otra, pero las teorías del error, el no-cognocitivismo, el instumentalismo, el nominalismo, ciertos estilos de reduccionismo y el eliminativismo, típicamente rechazan el realismo al rechazar su dimensión de existencia. En tanto que el idealismo, el subjetivismo y el anti-realismo típicamente conceden la dimensión de existencia, pero rechazan la dimensión de independencia. Además, los filósofos que se consideran como “quietistas” niegan que pueda existir tal cosa como un debate metafísico sustancial entre el realismo y sus oponentes no-realistas.

5.  CONSIDERACIONES PRELIMINARES.- Es necesario hacer tres comentarios preliminares: (1) el aspecto metafísico del realismo no es un asunto semántico de la naturaleza de la verdad, (2) las nociones de “hecho”, “objeto” y “propiedad”, no tienen adherido ningún peso teórico, (3) debe dejarse a un lado la cuestión de lo mental y lo intencional, aunque haya hechos que influyan sobre las creencias de cualquiera, tales dependencias triviales no son lo que se mantiene en debate entre realistas y no-realistas.

6.  EN CONTRA DE LA DIMENSIÓN DE EXISTENCIA (I): LA TEORÍA DEL ERROR Y LA ARITMÉTICA.- Existen al menos dos formas diferentes en que un no-realista puede rechazar la dimensión de existencia del realismo, con respecto a un tema en particular. La primera rechaza la dimensión de existencia al rechazar la proclama de que los objetos distintivos de tal tema puedan existir.  La segunda admite la existencia de esos objetos, pero niega que ellos posean alguna de las propiedades distintivas de tal temática. El no-realismo del primer tipo puede ilustrarse con el enfoque del error teórico sustentado por Hartry Field sobre la aritmética y el no-realismo del segundo tipo por medio del enfoque del error teórico sustentada por J. L. Mackie sobre la moral. Esto nos mostrará cómo el realismo respecto a un tema (objeto de estudio) puede cuestionarse tanto con una base epistemológica como metafísica.

7.  Desde el punto de vista platónico respecto a la aritmética, la veracidad de la afirmación ‘7 es un número primo’, implica la existencia de un objeto abstracto, el número 7. Este objeto es abstracto debido a que no tiene localización espacial o temporal y es causalmente inerte. Un realista platónico respecto a la aritmética diría que el número 7 existe y que posee la propiedad de ser primo, independientemente de las creencias, las prácticas lingüísticas, los esquemas conceptuales, etc. Por otro lado, cierta clase de nominalismo rechaza la proclama de existencia que el realista platónico realiza diciendo: no hay tal cosa como los objetos abstractos, por lo que frases como ‘7 es primo’ resultan falsas (de ahí el nombre de teoría del error).

8.  ¿Qué propone Field como alternativa al realismo platónico en la aritmética? La respuesta de Field (1980, 1989) es que aunque decir que ‘7 es primo’ sea falso, la,utilidad de las teorías matemáticas puede explicarse de otra manera que no sea en términos de su veracidad. Para Field, la utilidad de las teorías matemáticas reside no en su veracidad sino en su conservacionismo, de manera que una teoría matemática S es conservativa si y solo si, para cada proposición nominalíticamente respetable A (una cuya veracidad no implique la existencia de objetos abstractos) y cualquier conjunto N de tales proposiciones, A no sea consecuencia de la conjunción de N y S, sino que sea consecuencia de N solo. En pocas palabras, las matemáticas son útiles, no porque permitan  derivar conclusiones que no podrían derivarse a partir de premisas nominalistas respetables, sino porque hacen la derivación de tales conclusiones (nominalísticamente respetables) mas fácilmente de lo que resultaría hacerlo de otra manera.

9.  EN CONTRA DE LA DIMENSIÓN DE EXISTENCIA (II): TEORÍA DEL ERROR Y MORALIDAD.- J. L. Mackie, por el otro lado, propone un enfoque de error teórico para la moral, no porque no haya objetos o entidades que puedan ser objeto de estudio para la ética (Mackie no niega la existencia de las personas y de sus acciones), sino porque resulta insostenible suponer que el tipo de propiedades que corresponden a las propiedades morales, puedan acaso existir en el mundo (1977). De la misma manera que Field en la aritmética, el reclamo central de Mackie sobre las sentencias declarativas atómicas de la ética (como ‘Napoleón era el diablo’), es que resultan sistemática y desafortunadamente falsas ... (Sin embargo) Mackie sostiene que la teoría del error para los juicios morales es una teoría de segundo-orden, que no necesariamente tiene implicaciones para la práctica de primer orden, de hacer juicios morales.

10.         REDUCCIONISMO Y NO-REDUCCIONISMO.- A pesar de que algunos comentaristas (Pettit, 1991) requieren de una visión realista sobre alguna temática no sea reduccionista con respecto a los objetos distintivos, las propiedades y los hechos de tal temática, la cuestión reduccionismo/no-reduccionismo es ortogonal a diversos debates sobre el realismo ... Por ejemplo, supongamos que queremos negar el reclamo de existencia que es un componente del realismo platónico sobre la aritmética. Una forma de hacerlo está en proponer una reducción analítica del discurso que pareciera involucrar entidades abstractas, para hablar solo de entidades concretas. Esto se podría ilustrar considerando un lenguaje donde la veracidad de sus proposiciones aparentemente involucrara la existencia de un tipo de objeto abstracto, las direcciones. Digamos que hay un lenguaje de primer orden L, que contiene algunos nombres propios ‘a’, ‘b’, ‘c’, etc., donde cada uno de estos denota líneas rectas concebidas como inscripciones concretas. También tendríamos predicados y relaciones definidos como líneas rectas, incluyendo ‘...es paralelo a...’. Podrían incluir se varias definiciones contextuales como :  ‘D(a)=D(b)’ es verdad si y solo si a es paralelo a b, etc. De acuerdo con el realismo platónico, las direcciones existen y su naturaleza es independiente de las creencias, las prácticas lingüísticas y los esquemas conceptuales de cualquiera. Pero este recurso solo parafrasea expresiones cuya veracidad implica la existencia de objetos abstractos, reduciéndolos a sentencias cuya verdad involucra solo la existencia de inscripciones concretas.

11.         EN CONTRA DE LA DIMENSIÓN DE EXISTENCIA (III):  EL EXPRESIVISMO SOBRE LA MORAL.- Mientras los realistas y los teóricos del error están de acuerdo en que las sentencias de la temática relevante son verazmente aptas, aptas para ser supervisadas en términos de verdadero o falso, el realista y el expresivista (también llamado no-cognoscitivista o proyectivista) no están de acuerdo acerca de la aptitud veraz de tales sentencias. Es un hecho que en el Inglés las sentencias en modo declarativo (‘El oso está en el refrigerador’) son usadas convencionalmente para hacer aserciones y estas son verdaderas o falsas dependiendo de si el hecho que aseguran efectivamente sucede. Aunque existen otros modos gramaticales que convencionalmente son asociados con diferentes tipos de actos del lenguaje. Por ejemplo, sentencias en el modo imperativo (‘Pon el oso en el refrigerador’) son convencionalmente usadas para dar ordenes, y sentencias en modo interrogativo (‘¿Está el oso en el refrigerador?’) son convencionalmente usadas para hacer preguntas. Hay que hacer notar que comúnmente no pensamos que las ordenes y las preguntas sean aptas para evaluarlas en términos de verdadero o falso: no son verazmente aptas. Aunque las convenciones mencionadas no están libres de excepciones: por ejemplo, uno puede usar una sentencia en modo declarativo para dar una orden (‘Mi bebida favorita es el Tequila’) (como respuesta a la pregunta ¿qué desea tomar el señor?). Uno puede usar sentencias en modo interrogativo (‘¿No es Católico el Papa?’) para hacer una aserción, etc. El expresivismo respecto a una temática en particular sostendrá que el realista está equivocado debido a la sintaxis de las sentencias que se usan en esa temática, pensando que son verazmente aptas.

12.         Así, si las sentencias morales no son convencionalmente usadas para hacer aserciones, ¿para qué se les usa entonces? De acuerdo con una forma clásica de expresivismo, el emotivismo, éstas son convencionalmente utilizadas para expresar emoción, sentimientos o sensaciones. En este sentido, A. J. Ayer decía: “Si yo le digo a alguien, ‘Actuaste mal al robar ese dinero’, no estoy diciendo nada mas de lo que diría expresando ‘robaste ese dinero’. Añadir que esa acción fue mala no dice nada adicionalmente. Solo evidencía mi desaprobación moral. Es como si dijera ‘robaste ese dinero, con un peculiar tono de horror o lo escribiera poniéndole marcas especiales de exclamación’. El tono o las marcas de exclamación no añaden nada al significado literal de la oración. Solamente sirven para mostrar ciertos sentimientos del orador”. Se sigue de esto que, si ahora generalizo mis proposiciones anteriores diciendo ‘robar dinero es malo’, produzco una oración que carece de significado fáctico, es decir, no expresa una proposición que sea verdadera o falsa.

13.         EN CONTRA DE LA DIMENSIÓN DE INDEPENDENCIA (I): EL REALISMO SEMANTICO.- Clásicamente, la oposición ante la dimensión de independencia del realismo respecto al mundo cotidiano de los objetos macroscópicos, toma la forma del idealismo, que es el enfoque que sostiene que los objetos del mundo cotidiano son de alguna manera mentales. Es famoso el argumento de Berkeley, que asienta diciendo que las mesas, las sillas, los gatos, las lunas de Júpiter, etc, solo son ideas en la mente de los espíritus.

14.         Por mucho tiempo el idealismo ha sido desfavorecido en el contexto de la filosofía contemporánea, pero aquéllos que dudan de la dimensión de independencia del realismo han encontrado formas mas sofisticadas para llevar a efecto su posición.  Uno de estos filósofos, Michael Dummett, ha sugerido que en algunos casos sería apropiado rechazar la dimensión de independencia del realismo mediante el rechazo del realismo semántico sobre el área en cuestión (1978, 1993).

15.         Es más fácil caracterizar el realismo semántico en el dominio matemático. Es un rasgo de la aritmética que haya algunas expresiones aritméticas donde resulte cierto que: no conozcamos de ningún método que nos garantice una prueba de las afirmaciones de una sentencia aritmética y que no conocemos método alguno que nos garantice una prueba de lo contrario o de un contraejemplo. Una de estas sentencias es la Conjetura de Goldbach, que dice que: (G) Todo número cuyo nombre en inglés termine en even es la suma de dos números primos. Es imposible probarlo o dar un contraejemplo, pero el punto importante es que no sabemos de algún método que nos garantice una cosa o la otra.        Así, según Dummett, un realista semántico es alguien que sostiene que nuestro entendimiento de una sentencia como (G) consiste en saber sus condiciones de veracidad. Donde la noción de verdad involucra un criterio potencial de reconocimiento-trascendencia o uno de bivalencia. Decir que la noción de verdad involucra un criterio potencial de reconocimiento-trascendencia es decir que (G) puede ser verdadero   (o falso), aún cuando no haya garantía de que sea posible, en principio, el saber que así sea. Decir que la noción de verdad involucra un criterio de bivalencia es aceptar la aplicación sin restricciones de la ley de bivalencia, que cualquier sentencia significativa es determinantemente o verdadera o falsa. De esta manera, el realista semántico está preparado para asegurar que (G) es una de dos, o verdadero o falso, sin importar el hecho de que no contemos con un método que garantice cuál de las dos cosas es.

16.         Dummett hace dos consideraciones sobre el realismo semántico, la tesis de la metáfora y la tesis de la constitución. Primero tenemos lo que Devitt (1991a) denomina como la tesis de la metáfora: Esta niega la posibilidad de que pudiéramos tener siquiera una caracterización metafísica austera, como la que vimos antes respecto al Realismo Genérico. De acuerdo con la tesis de la constitución, el contenido literal del realismo está precisamente en el realismo semántico. Así, el contenido literal del realismo sobre el mundo externo lo constituye la afirmación de que nuestro entendimiento de al menos algunas sentencias respecto al mundo exterior, se deriva de nuestra sujeción a sus potenciales condiciones de veracidad o de reconocimiento-trascendencia.         El ‘debate’ metafísico espurio entre el realismo y el no-realismo puede entonces convertirse en un debate genuino en el contexto de la teoría del significado ... En las palabras de Dummett: “La disputa (entre el realismo y sus oponentes) se refiere a la noción que tengamos de la idea de veracidad apropiada para las proposiciones de la temática abordada, y esto significa que es una disputa referente a la clase de significado que tengan las sentencias (1978)”.

17.         ¿Qué tiene que ver la verdad con el Realismo? Posiblemente nada. El realismo no dice nada semánticamente más allá de afirmar que nuestras capacidades semánticas no constituyen el mundo.

18.         La crítica principal de Devitt sobre la tesis de la constitución es esta: el contenido literal del realismo sobre el mundo externo no está dado por un realismo semántico ya que el realismo semántico resulta consistente con una metafísica idealista del mundo externo. Él escribe diciendo: “El realismo requiere de la existencia independiente y objetiva de entidades físicas de sentido común. El realismo semántico se refiere a proposiciones físicas que no cumplen con este requisito: no dicen nada acerca de la naturaleza de la realidad que haga que tales expresiones sean verdaderas o falsas ... En pocas palabras, el meramente hablar de la verdad no conduce a ninguna ontología en particular”.

19.         Supongamos ahora que las tesis de Dummett de la metáfora y de la constitución sean ambas insostenibles. Dummett tiene aun dos líneas de argumentación en contra del realismo semántico, el argumento de adquisición y el argumento de manifestación. Este es el argumento de adquisición:  Vamos a suponer que estamos considerando una región del discurso D, y que las sentencias de este las entendemos intuitivamente. Supongamos que las sentencias de D tienen condiciones de veracidad del tipo reconocimiento-trascendencia. Entonces, (1) entendemos las sentencias de D. (2) las sentencias de D tienen condiciones de veracidad del tipo reconocimiento-trascendencia. Ahora, a partir de (1) junto con la tesis de Frege que dice que entendemos una sentencia cuando sabemos sus condiciones de veracidad, tendríamos: (3) sabemos las condiciones de veracidad de las sentencias de D. A este argumento ahora añadimos una restricción aparentemente razonable de la adscripción del conocimiento: (4) si una pieza de conocimiento se le adscribe a un orador, entonces debe ser posible, al menos en principio, que ese orador haya adquirido ese conocimiento. Por lo que (5) debe ser al menos en principio posible para nosotros el haber adquirido conocimiento del tipo reconocimiento-trascendencia de las condiciones de veracidad de D. Pero, (6) no hay una historia plausible que contar acerca de cómo pudimos adquirir conocimiento de las condiciones de veracidad del tipo reconocimiento-trascendencia. Así que, concluimos rechazando (2) para llegar a: (7) las sentencias de D no tienen condiciones de veracidad del tipo reconocimiento-trascendencia, por lo que debemos rechazar el realismo semántico de la temática abordada con el discurso D.

20.         El reto de Dummett contra el realismo semántico, ahora gira a su segundo argumento, el argumento de manifestación. Supongamos que estamos considerando una región del discurso D, como antes. Entonces: (1) entendemos las sentencias de D. Supongamos también que (2) las sentencias de D tienen condiciones de veracidad del tipo reconocimiento-trascendencia.      A partir de (1) y tomando la tesis de Frege de que para entender una sentencia hay que conocer sus condiciones de veracidad, tenemos que: (3) conocemos las condiciones de veracidad de las sentencias de D. En seguida adicionamos la siguiente premisa, que proviene de Wittgenstein, quien nos dice que el entendimiento no consiste en la posesión de un estado interno, sino en la posesión de una habilidad práctica (1958). (4) si los oradores poseen una pieza de conocimiento que constituye algo de entendimiento lingüístico, entonces este conocimiento debería manifestarse en el uso del orador del lenguaje o en el ejercicio de las habilidades prácticas que constituyen el entendimiento lingüístico. De esta manera, se desprende de (1), (2) y (3) que: (5) nuestro conocimiento de las condiciones de veracidad del tipo reconocimiento-trascendencia, de las sentencias de D, deberían manifestarse en nuestro uso de tales sentencias o en el ejercicio de las habilidades prácticas que constituyen nuestro entendimiento de D. Y ya que (6) tal conocimiento nunca se manifiesta en el ejercicio de las habilidades prácticas que constituyen el entendimiento de D, se sigue que (7) no poseemos conocimiento de las condiciones de veracidad de D. (7) y (3) son contradictorias por lo que concluimos rechazando (2) para obtener: (8) las sentencias de D no tienen condiciones de veracidad del tipo reconocimiento-trascendencia, por lo que el realismo semántico sobre esta temática del discurso D debe rechazarse.

21.         EN CONTRA DE LA DIMENSIÓN DE INDEPENDENCIA (II): MAS FORMAS DE ANTI-REALISMO.- El debate  entre realismo y no-realismo respecto a la dimensión de independencia, no tiene que ver con la plausibilidad del realismo semántico, de la forma en que fue caracterizado por Dummett.

22.         Para definir un poco, vamos diciendo que un enfoque anti-realista es uno que no se adscribe a la teoría del error y tampoco al estilo expresivista del no-realismo.

23.         En este caso es el trabajo de Wright, el que intenta desarrollar algunos puntos de polémica, sobre los cuales realistas y anti-realistas puedan estar en desacuerdo.

24.         El primer tipo de argumento de Wright que consideraremos aquí, se refiere a la capacidad del estado de cosas, para figurar (sin ser eliminado) de la explicación de las características de nuestra experiencia ... (de tal forma que) el realismo acerca de una temática dada o un cierto objeto de estudio, se adopta cuando se asegura que hay un estado de las cosas distintivo, que no se puede ignorar, y que figura como parte de la mejor explicación posible de los aspectos relevantes de la experiencia.

25.         De la misma manera, uno podría ser un anti-realista (no expresivista, no teórico del error) con respecto a un tema de estudio al negar que un estado de cosas distintivo en esa temática, tenga una genuina participación en la mejor explicación de los aspectos de esa experiencia. De forma tal que el debate entre este estilo de anti-realismo y su oponente realismo podría llevarse a cabo sin relación con la capacidad de las sentencias (del área relevante) para tener valores de veracidad potencialmente del tipo reconocimiento-trascendencia.

26.         El segundo argumento de Wright involucra la idea de la “dependencia del juicio” ... (a este respecto) hay dos cosas que apuntar. Primero, es relativamente fácil notar porqué la cuestión de que algo dependa de nuestro juicio (o raciocinio) puede ser un punto contencioso entre realismo y anti-realismo. Si un tema de estudio es dependiente de nuestro juicio, podríamos pensar que esa temática no es completamente independiente de nuestras creencias, prácticas lingüísticas, etc. Segundo, el debate de la dependencia de nuestro juicio, en un tema dado, es independiente del debate sobre los aspectos de la posibilidad de la veracidad por reconocimiento-trascendencia.

27.         SOCABANDO EL DEBATE: QUIETISMO.- Se le llama quietismo al enfoque que sostiene que es imposible el debate metafísico significativo entre el realismo y el no-realismo. Gideon Rosen expresa muy bien lo que es el pensamiento quietista básico: “Sentimos que hay una tesis metafísica que encabeza estos debates sobre el realismo (cuestión parecida a los temas que presentó Kant sobre el estatus de la naturaleza). Pero después de un poco, cuando todo intento por expresar de lo que se trata el problema se ha quedado vacío, no tenemos mas opciones que concluir que a pesar de lo hermoso, sugestivo e imaginativo que sea esto, a ultimas cuentas no queda nada en el vecindario para ser discutido (1994)”.

28.          El quietismo respecto al ‘debate’ entre los realistas y sus oponentes, puede tomar muchas formas. En una de ellas se puede proclamar que la idea de un debate significativo se genera en tesis filosóficas carentes de soporte e insoportables, mismas que tienen que ver con la relación del sujeto que experimenta y mentaliza su mundo y que cuando estas tesis son exorcizadas, el ‘debate’ gradualmente se desvanece.

29.         Esta forma de quietismo frecuentemente se asocia con el trabajo último de Wittgenstein y recibe posiblemente su más fuerte desarrollo en el trabajo de John McDowell.

 


 

 

NATURALISMO Y QUIETISMO.

Richard Rorty

 

 

1.  La filosofía es casi una parte invisible de nuestra vida intelectual contemporánea. La mayoría de las personas, que son extraños a los departamentos de filosofía, no tienen una idea clara de en qué contribuyen los profesores de filosofía a la cultura.

2.  Los grandes filósofos canónicos modernos llevaron a cabo un servicio útil, haciendo sugerencias de las formas para lidiar con el triunfo del materialismo mecanicista.

3.  Luego que los intelectuales  se convencieron de que la ciencia empírica y no la metafísica, es quien nos dice cómo funciona el mundo, a la filosofía solo le quedan dos alternativas: Una es seguir la directriz de Hegel y convertirse en una combinación de historiografía intelectual y criticismo cultural. Que es el tipo de cosa que ofrecen Heidegger y Dewey, así como personas tales como Adorno, Strauss, Arendt, Berlin, Blumenberg y Habermas. Esta forma de hacer filosofía sobretodo floreció en el mundo filosófico no anglosajón, pero queda también ejemplificado por el trabajo de filósofos norteamericanos como Robert Pippin.

4.  La otra alternativa está en imitar a Kant y desarrollar un estricto programa de investigación, con el cual ayudar a que la filosofía se gane un lugar en las universidades, como una disciplina académica autónoma. Lo que se necesita es un programa que se asemeje a Kant, al no dar lugar para la observación, la experimentación o el conocimiento histórico. Los neo-kanteanos alemanes y los empiristas británicos están de acuerdo que el meollo de la filosofía es la reflexión respecto a algo llamado “experiencia” o “conciencia”. Un programa alternativo es el auspiciado por Frege y Peirce, éste proponiéndose investigar algo llamado “lenguaje” o “signo”.

5.  Ambos programas asumen que, así como la materia puede descomponerse en átomos, también la experiencia y el lenguaje. El primer tipo de átomos incluyen las ideas simples propuestas por Locke, las intuiciones no sintéticas propuestas por Kant y los datos de los sentidos propuestos por Husserl. El segundo tipo de átomos incluyen los sentidos propuestos por Frege, los signos propuestos por Peirce y las pinturas lingüísticas propuestas por Wittgenstein en su Tractatus.

6.   Aunque siempre ha habido holistas (filósofos dudosos de la existencia de fragmentos atómicos de la conciencia o del significado). Los holistas, con frecuencia se tornan escépticos respecto a la existencia de sustitutos grisáceos de la realidad, tales como la “experiencia”, la “conciencia” y el “lenguaje”. Wittgenstein, el mas célebre de estos escépticos, estuvo cerca de sugerir que las llamadas áreas “centrales” de la filosofía no tienen ninguna función, salvo la de mantener el negocio académico de la disciplina.

7.  Este tipo de escepticismo ha sido llamado “quietismo”. Brian Leiter, en la introducción de su colección recientemente publicada, que lleva por título The Future for Philosophy, divide el mundo filosófico anglosajón en “naturalistas” y “quietistas wittgenstenianos”. Estos últimos, nos dice, piensan en la filosofía como “un tipo de terapia, que disuelve los problemas filosóficos, en lugar de resolverlos”...”A diferencia de los wittgenstenianos”, escribe Leiter, “los naturalistas creen que los problemas que preocupan a los filósofos (sobre la naturaleza de la mente, el conocimiento, la acción, la realidad, la moralidad, etc), son, en verdad, reales”.

8.  Muchas personas que se ubican a ellos mismos en el campo del quietismo, como lo hago yo, se sentirían nerviosos de expresar que los problemas que estudian nuestros activistas colegas son irreales.   Ellos no clasifican los problemas filosóficos en reales e ilusorios, sino entre los que tienen alguna relevancia en las políticas culturales y los que no la tienen. Los quietistas, al menos aquellos de mi secta, piensan que tal relevancia necesita ser demostrada antes de que se tome en serio un problema.

9.  El que uno considere algo como un problema depende de lo que uno piense que es importante. En buena parte, un sentido de la importancia depende del vocabulario que uno utilice.

10.         Consideremos la afirmación de Leiter: “Las neurociencias nos hablan del cerebro y los filósofos intentan encontrar una forma de encuadrar lo mejor de la neurociencia con la habilidad de nuestras mentes para representar lo que es el mundo”. La respuesta del quietista es la de cuestionar qué tanto queremos mantener la idea de “representar lo que el mundo es”. Quizá, nos sugieren, es tiempo de abandonar la noción “del mundo” y de entidades sombrías como “la mente” o “el lenguaje”, que contienen las representaciones del mundo.

11.         A pesar de mi veneración por Wilfrid Sellars, quien dio origen al discurso sobre las imágenes manifiestas y las imágenes científicas, me gustaría oponerme a esta metáfora visual. No deberíamos permanecer cautivos de la imagen de una pintura del mundo. No necesitamos una visión sinóptica de algo que se llame “el mundo”. Cuando mucho, necesitamos una narrativa sinóptica de cómo es que llegamos a hablar como lo hacemos. Debemos dejar de intentar tener una imagen unificada y un vocabulario maestro. Debemos confinarnos a estar seguros de no apesadumbrarnos con formas obsoletas de hablar.

12.         Las narrativas que nos indican cómo es que vinieron a existir diversos vocabularios, son útiles para ver que las terminologías que utilizamos con algunos propósitos, no necesitan estar de alguna manera claramente relacionadas, con aquellas que empleamos con otros propósitos (que podemos dejar simplemente que las dos prácticas lingüísticas coexistan pacíficamente, lado a lado).  Esto es lo que sugería Hume que hiciéramos con el vocabulario de la predicción y el que asigna responsabilidades.        La lección que los pragmatistas derivan de Hume es que los filósofos no deberían rascar ahí donde no hay comezón. Cuando ya no hay una audiencia fuera de la disciplina, que muestre interés en un problema filosófico, el problema debe verse con suspicacia.

13.          Los quietistas contemporáneos piensan lo mismo sobre sus oponentes activistas.

14.         En el ensayo de Huw Price, “Naturalism without representationalism”, Price hace una útil distinción entre naturalismo de objeto y naturalismo de sujeto. El naturalismo de objeto  “sostiene que en un sentido muy importante, todo lo que existe, es el mundo que estudia la ciencia”. Por el otro lado, el naturalismo de sujeto, simplemente afirma que “nosotros los humanos somos criaturas de la naturaleza y que, si las proclamas y las ambiciones de la filosofía entran en conflicto con esta visión, hay que desechar a la filosofía”.

15.         El libro de Frank Jackson “From metaphysics to Ethics” resulta paradigmático del naturalismo de objeto ... Para Jackson, el método que el llama “metafísica seria” es el análisis conceptual: “Una metafísica seria requiere que demos una explicación cuando un tema descrito en un vocabulario se haga verdadero por cuestiones descritas en otro vocabulario. Aunque, ¿cómo podemos responder a esto, si no sabemos si está correcto describir las cosas en términos de diversos vocabularios? Hacer esto, es hacer un análisis conceptual ... Aunque el análisis conceptual no le indica al metafísico serio qué aspectos, de qué enunciados acerca de otras cosas, son verdaderos.

16.         Price nos dice que la tarea básica del naturalismo de sujeto, es “explicar el uso de varios términos (entre los que también están los términos semánticos), como parte de las vidas de criaturas de la naturaleza en un ambiente natural”.

17.         Price confronta a Jackson con la siguiente cuestión: “¿si podemos explicar cómo es que las criaturas de la naturaleza, en un ambiente natural, llegan a hablar de esta  manera plural (de la “verdad”, los “valores”, el “significado”, la “causalidad”, etc), qué mas queda por resolver? ¿qué deuda le quedaría a la filosofía, que deba pagarle a la ciencia? Esta cuestión  puede parafrasearse diciendo: Si se sabe, no solo qué palabras se usan, sino con qué propósito si y con cuales no resultan útiles para su uso, ¿qué mas podría decirnos la filosofía?

18.         Si quisieras saber acerca de la relación entre el lenguaje y la realidad, nos dice el quietista, ponte a pensar cómo los primeros homínidos pudieron empezar a usar marcas y sonidos para coordinar sus acciones. Luego, consulta al antropólogo y al historiador intelectual. Estas son las personas que te pueden decir cómo nuestra especie progresó desde la organización de búsquedas por alimento, hasta la construcción de ciudades y la escritura de libros. Teniendo narrativas de este tipo, ¿de qué sirve rastrear la relación de estos logros con el comportamiento de las partículas físicas?

19.         Tanto Jackson como Price se enorgullecen de ser naturalistas, pero piensan cosas diferentes cuando se refieren a la “naturaleza”. Cuando Jackson emplea esa palabra, piensa en partículas. Un naturalista de sujeto como Pirce piensa, por el contrario, en organismos lidiando con y mejorando su ambiente.     El naturalismo de objeto expresa su miedo a los fantasmas, insistiendo en que todo, de alguna manera, debe estar vinculado con el movimiento de los átomos. El naturalismo de sujeto, expresa su miedo a los fantasmas, insistiendo en que nuestras historias sobre cómo la evolución nos llevó de los protozoarios al Renacimiento, no debe tener discontinuidades repentinas (que debe ser una historia de incremento gradual de complejidad en la estructura fisiológica, facilitando así el comportamiento cada vez más complejo).

20.         Para el naturalismo de sujeto, la importancia del dicho de Price sobre de que “somos criaturas naturales en un ambiente natural”, quiere decir que debemos ser cuidadosos para distinguir entre tipos de organismos, en términos no conductuales y no fisiológicos.      Esto quiere decir que, no deberíamos usar términos como “intencionalidad” o “consciencia” o Representación”, a menos que podamos especificar, aunque sea gruesamente, el tipo de comportamiento que sea suficiente para mostrar la presencia de los referentes de estos términos. Por ejemplo, si queremos decir que los insectos representan su ambiente, mientras que las plantas solamente responden a él, debemos explicar especificando los comportamientos o los hechos fisiológicos relevantes para proclamar tal cosa. Si no podemos hacerlo, estamos pateando el polvo y nos estamos quejando de que no podemos ver. Estamos inventando fantasmas, para darle trabajo a los caza fantasmas.

21.         Este énfasis en un criterio conductual nos recuerda al verificacionismo positivista, pero es diferente, en el sentido de que no es de una teoría general sobre la naturaleza del significado, una que nos permite distinguir entre lo que tiene y lo que no tiene sentido. El naturalismo de sujeto puede admitir deleitado, que una expresión tiene sentido, si le damos un sentido.

22.         Los quietistas piensan que ningún tipo de cosa es más fundamental que otro tipo de cosa.

23.         Los quietistas ... quieren llegar más allá del realismo y del idealismo, cesando de contrastar la representación del mundo, con las formas en que lo representamos ... semejantes aberraciones semánticas a las que Price denomina como “relaciones substanciales mundo-mundo”, para favorecer las descripciones de la interacción de los organismos usuarios del lenguaje, con otros organismos semejantes y con su medio ambiente.

 


 

 

RORTY, PUTNAM Y LA VISIÖN PRAGMATISTA DE LA EPISTEMOLOGÍA Y LA METAFÍSICA.

Teed Rockwell

Journal of the John Dewey Society, 2003

 

 

1.  Aún cuando la influencia de Dewey se ha mantenido fuerte entre la comunidad de educadores, su reputación entre los filósofos ha tenido una historia marcadamente volátil. El fue, sin duda alguna, la figura mas influyente en la filosofía Americana, hasta su muerte ocurrida en 1952. No obstante, casi inmediatamente después de su fallecimiento, los escritos de Dewey casi desaparecieron completamente de los programas de estudio de la filosofía Americana.  Fueron remplazados por los filósofos analíticos de la tradición del positivismo lógico, que pensaban que los problemas filosóficos podían resolverse desmarañando los enredos provenientes de de la falta de entendimiento en el uso apropiado del lenguaje.      Sin embargo, luego de varias décadas, los inconvenientes de este enfoque se tornaron inevitablemente obvios y la siguiente generación de filósofos con entrenamiento analítico, se vieron diciendo cosas que se parecían a las dichas por Dewey.

2.  Muchos filósofos analíticos empezaron a usar la expresión “pragmatista”, para describir algún aspecto de su posición: Quine, Churchland, Davidson, Feyerabend, Rorty, quien particularmente ha sido criticado por alumnos de Dewey (especialmente Saatkamp, 1995). Aunque Rorty admite que sus ideas difieren significativamente de las de Dewey y que él solo esta tratando de revivir únicamente aquéllos aspectos del pensamiento de Dewey que son relevantes a nuestros tiempos. A pesar de todo, yo considero que esos aspectos del pragmatismo que Rorty alega que son los mas relevantes, en realidad son los mas caducos y viceversa.

3.  Los pragmatistas quedaron atrapados entre dos movimientos filosóficos diferentes, ante los que se mostraron igualmente críticos. Por un lado, estuvieron reaccionando en contra del idealismo filosófico del Siglo XIX, que con frecuencia se metía en disputas metafísicas que no tenían posibilidad de resolverse. Aunque por el otro lado, eran igualmente críticos con las creencias de los positivistas, sobre que era posible no hacer metafísica.

4.  El idealismo filosófico del Siglo XIX es un caballo muerto para el Siglo XXI, de manera que los argumentos pragmatistas contra él son de poca importancia actualmente. Pero, la filosofía analítica ha vivido bajo el embrujo del positivismo, por mas de medio siglo y no se puede saber qué la sustituirá. Rorty captura este dilema magníficamente al referirse a filósofos como Quine, Sellars y Davidson como “filósofos post-analíticos”. La alternativa pragmatista ante el positivismo es una alternativa, que muchos de estos filósofos post-analíticos han tratado de esquivar. Pero, en la medida que asumamos que la contribución del pragmatismo a la metafísica y la epistemología debería ignorarse, yo creo que no estaríamos en buena disposición para liberarnos de las últimas resequedades de la resaca positivista.

5.  En este documento, voy a examinar algunos de los debates modernos entre el pragmatismo y el llamado “realismo”, especialmente aquellos entre Richard Rorty y Hilary Putnam. Yo sostengo que muchos de estos debates se basan en una mala comprensión de la tradición pragmatista. Si confiamos en las ideas originales de Dewey y no en las re-interpretaciones de Rorty, estos problemas se pueden transformar racionalmente y en muchos casos disolverse.

6.  El Debate Rorty-Putnam.- En el debate entre pragmatismo y realismo, Rorty es considerado como el pragmatista mas airoso. Putnam es visto como inclinado a la “derecha epistemológica” de Rorty, debido a que aunque se refiere mucho al pragmatismo, él considera su postura menos pragmatista y más realista, que la de Rorty. Este equilibrio entre pragmatismo y realismo se expresa muy bien en el título del libro de Putnam “Realismo con Rostro Humano”. Título que no solo es una referencia histórica al socialismo de Checoslovaquia. El realismo de Putnam reconoce que el conocimiento siempre es una visión humana y no divina. En otras palabras, la realidad necesariamente tiene un rostro humano, porque no tendría sentido hablar sobre una realidad que fuese completamente independiente de las vidas y las actividades humanas. Sin embargo, Putnam pone su distancia de Rorty al afirmar que él, a diferencia de Rorty, cree que existe una realidad que es independiente de nuestras creencias acerca de ella. Putnam argumenta que no podemos evitar considerar que haya algunas creencias que estén garantizadas        (en cierto sentido, justificadas), y otras no, y que esta distinción solo tiene sentido si aceptamos que la realidad es en alguna medida independiente de nuestras creencias.

7.  El principal argumento de Putnam, es que la posición de Rorty se contradice a sí misma y que hay conceptos tan profundamente inculcados en nosotros, que no podríamos ni pensar sin ellos.

8.  No podemos decir que una creencia garantizada es meramente lo que cree la mayoría de la gente, porque esto contradice la misma idea de lo que es una garantía. Decir que una creencia esta garantizada debe significar que uno debe creerla, a pesar de lo que hagan los demás.

9.  Yo creo que Putnam está en lo correcto al afirmar que existen incoherencias conceptuales en los argumentos de Rorty y que algunos de ellos involucran el viejo error del positivismo lógico de formular una epistemología metafísica que niegue que es una epistemología metafísica.

10.         Yo considero que las inferencias, a partir de las premisas que supuestamente llevan a Rorty a sus conclusiones, son de hecho inválidas. Su principal argumento para abandonar la cuestión epistemológica es que las respuestas a la cuestión han mostrado ser insatisfactorias. Pero esto no hace que se siga, a partir de este hecho, la conclusión de que deba abandonarse la epistemología en sí misma. Porque si Rorty está criticando las respuestas particulares a la epistemología, esto no tiene ningún impacto sobre la validez de la empresa epistemológica en sí misma.

11.         Mi segundo argumento es que Putnam y Rorty están igualmente equivocados al sostener que la cuestión más importante que podemos aprender de la filosofía pragmatista es cómo curar la “enfermedad metafísica”. Por el contrario, yo creo que la mayor necesidad en la filosofía analítica moderna está en aprender a curar la enfermedad anti-metafísica, que hizo su primera aparición en la Critica de la Razón Pura (Kant) y tiene su forma más extrema en el positivismo lógico y en el Wittgenstein temprano y tardío.

12.         James y Dewey creían que nunca podríamos salir de la “botella que encierra a la mosca” y que consecuentemente deberíamos aprender a luchar con las cuestiones epistemológicas metafísicas, lo mejor que pudiéramos.

13.         Putnam, entonces, reconoce que en cierto grado estos problemas filosóficos son inevitables, pero él los ve desde una posición realista, que lo hace aparecer menos pragmatista. La razón por la que denomina a su enfoque “realismo con r minúscula”, es porque acepta que “la empresa de proporcionar fundamento para el ‘ser’ y el ‘conocimiento’ ... es una empresa que ha fracasado desastrosamente” ... (aunque) “las ilusiones que alienta la filosofía, son ilusiones que pertenecen a la naturaleza de la vida humana en sí misma”.

14.         Uno no está en la posición de reconocer esto, si se basa en Rorty como fuente de conocimiento pragmatista, pues él se refiere a libros como el de James “Essays in Radical Empiricism” y al libro de Dewey “Experience and Nature”, como “bastante inútiles para mí”. Pero, har que decir, estos libros contienen algunas de las mejores expresiones de la metafísica pragmatista y la epistemología e ignorarlos, es perderse la parte esencial del punto de vista pragmatista.

15.         Confundiendo la Pregunta con la Respuesta.-      Al leer a Rorty, frecuentemente se lleva uno la sensación de que la filosofía es una empresa que ha llegado a su final, que la una tarea que le queda es la de encontrar la forma de suicidarse de la manera mas digna posible. Debemos dejar de argumentaciones, él dice, y conformarnos con solo tener conversaciones. Debemos evitar el tratar de dar respuesta a cualquiera de las cuestiones que han preocupado a los filósofos e incluso claudicar en tratar de probar que estas no pueden responderse. Debemos cejar en nuestros intentos por cambiar nuestras creencias fundamentales sobre la realidad o de buscar justificaciones para conservarlas. Sin embargo, yo pienso que mucho de su decir proviene de un solo error: la creencia de Rorty de que hacer epistemología no es preguntar un cuestionamiento, sino dar una cierta respuesta ...   Él dice que nadie puede negar, que siempre podemos contestar, como lo hace Sellar, a la cuestión de “como las cosas (en su mas amplio sentido) pueden conectarse entre sí (en el mas amplio sentido)”. A esto le llama filosofía y la contrasta con la Filosofía (con F mayúscula). No obstante, cuando habla acerca de la diferencia entre las dos, pareciera que define a la Filosofía (con F mayúscula) no por las cuestiones que pregunta, sino por las respuestas que ofrece. Y si él solo está criticando respuestas particulares ante las cuestiones epistemológicas, esto no tiene impacto en la validez de la empresa epistemológica en sí misma.

16.         Cuando vemos lo que dice Rorty sobre la relación entre la epistemología y la psicología empírica en su libro “Philosophy and the Mirror of Nature” (1979), podemos contemplar que efectúa errores semejantes en muchos de sus argumentos. En el capítulo titulado ‘Epistemology and Empirical Psychology’, Rorty nos dice que una epistemología naturalizada no puede “ayudar a mantener la imagen de la filosofía como una disciplina que en algo se difiera del campo de estudio de la investigación empírica” (p.220).

17.         Si aceptamos (como parece que lo hace Rorty) que la frontera exacta entre todas las especialidades científicas se deciden por convenciones sociales y no por fracturas naturales. ¿cuál es el problema si las fronteras de la filosofía se tracen verticalmente (por niveles de abstracción) y no horizontalmente (por sus objetos de estudio)?

18.         En otra sección de Rorty (1979) titulada ‘Epistemological Behaviorism’, Rorty afirma que      “El conductismo epistemológico... no tiene nada que ver con Watson o con Ryle” ... “El conductismo en la epistemología no es cuestión de parsimonia metafísica, sino de ocasiones en que se puede ligar un dejo de autoridad a ciertas afirmaciones en virtud de relaciones de “conocimiento familiar”. En otras palabras, Rorty sostiene que todas las epistemologías deben aceptar que el conocimiento tiene fundamentos   (o no se justificaría el uso de esta palabra). Y hay que decir también, que esta es una postura epistemológica popular, aunque no la única posible respecto al tema.

19.         El Positivismo Reaccionario de Rorty.- Rorty no se queda contento con solo detener el discurso acerca de la epistemología, quiere asegurar que hay algo malo en continuar con el y que hay algo bueno al detenerse. (Aunque yo alcanzo a ver) que esta forma de actuar contiene esencialmente la misma contradicción que proclama el Positivismo Lógico, respecto a que “todas las proposiciones que no sean empíricas o tautológicas, carecen de significado”.

20.         Ante esto, en cierto grado, mi recomendación es la imagen al espejo del análisis que hace Rorty sobre Dewey en su ensayo titulado “Dewey between Hegel and Darwin”. Los pragmatistas fueron, como lo dice Rorty en este ensayo, completamente ambivalentes acerca de la empresa epistemológica.

21.         Yo sostengo que Rorty cae en la misma equivocación y que desde mi punto de vista él debió optar por desarrollar una epistemología mejorada. Rorty, de hecho, está haciendo suposiciones epistemológicas cuando dice que las cuestiones epistemológicas no tienen respuestas ... o que la única posible respuesta a la pregunta ¿qué es la verdad? sea “cualquier cosa que así lo consideren las prácticas sociales”. Su intento por ser operacionalista y positivista acerca de la epistemología fracasa por las mismas razones básicas que fracasa el conductismo de Skinner y el positivismo de Carnap: no podemos asumir que no estamos haciendo suposiciones teóricas simplemente debido a que hemos dejado deliberadamente de teorizar.

22.         El pragmatismo de Rorty es realmente un refrito de cierta clase de positivismo. Parte de lo que lo hace un refrito es que no está soportado del dogmatismo científico de los positivistas. Esto hace a Rorty mucho mas tolerante ante visiones alternativas del mundo de lo fueron los positivistas, que es una virtud que yo admiro. Pero sin  el fundamento de los datos sensoriales, que hacían del positivismo un tipo de realismo, las vías anti-metafísicas de Rorty colapsan en una forma de idealismo subjetivo. De hecho, si tuviera que describir la epistemología de Rorty con una sola frase, la denominaría como un “Idealismo por negación”. Esto resulta más obvio cuando él dice cosas como: “El conductismo epistemológico ... puede verse más bien como una especie de holismo, pero uno que no requiere de fundamentos metafísicos idealistas (p-174)”.

23.         Pragmatismo y Epistemología.- ¿Cómo entonces podemos hacer epistemología desde una perspectiva pragmatista?  Yo creo que parte de la respuesta se puede encontrar si filosofamos sobre la filosofía misma. No se trata de justificar nuestra profesión para conseguir respeto y canonjías. Una de las cuestiones centrales de la epistemología es la relación entre el hecho y la teoría, lo concreto y lo abstracto. Ciertamente que es incompleta nuestra filosofía del conocimiento, sobretodo si no entendemos la relación entre la filosofía (que trata de ser la más abstracta de todas las disciplinas) y otras ramas, más concretas, del conocimiento. Y yo creo que un enfoque filosófico, genuinamente pragmatista, concedería cierta virtud epistémica a cualquier sistema de pensamiento que satisficiera cualquier necesidad humana.

24.         Espero que el intento de Rorty por soslayar a la epistemología sea el último vestigio de esta estrategia inútil y auto-destructiva, que se inició con las críticas de Kant y llegó aún más allá con los positivistas lógicos.

25.         Putman nos da el ejemplo de semejante debate entre Quine, Lewis y Kripke (Putnam, 1990 p.26-27).  Yo creo que Putnam está en lo correcto ala firmar que la majos manera de tratar con esta clase de ejercicios es llevar a cabo algo parecido a lo que James denominaba como “análisis de valor en efectivo”.

26.         La visión Pragmática de la relación entre el conocimiento y la actividad humana.- Los pragmatistas sostiene  que cuando el lenguaje es usado en la reflexión filosófica que hacen las personas, el propósito del usuario del lenguaje consiste en facilitar el logro de los objetivos de otras actividades humanas... Esta es probablemente una razón de porqué los seres humanos son mejores aprendiendo, que cualquier otro animal. El lenguaje nos permite tomar lo que hemos aprendido mediante la experiencia de ejecutar un tipo de actividad y aplicarlo a otra actividad completamente diferente. Es la naturaleza abstracta del lenguaje lo que nos posibilita el uso práctico de una experiencia en una diversidad de contextos diferentes.

27.         Sin embargo, el mérito epistémico de estas distintas abstracciones no se determina mediante el consenso de los usuarios del lenguaje. Si un conjunto de compromisos epistemológicos conduce a sus creyentes en un número menor de errores o en errores menos dañinos, que otro grupo de creencias, son las primeras las que tienen un mayor valor epistémico. Y este mérito epistémico es un hecho independiente, que se mantiene aún cuando nadie en la comunidad de usuarios del lenguaje esté consciente de ello. Hay muchas razones por las que una comunidad puede decidir acogerse a una mala teoría (confusión, miedo, prejuicio social). Pero si una teoría lleva a sus creyentes a cometer más serios errores que otra teoría competitiva, esa teoría es epistémicamente inferior que la otra, aún cuando la comunidad no reconozca estos errores. Es por esto que Rorty está equivocado cuando dice que el único criterio con el que podemos evaluar nuestras teorías es el consenso de la comunidad.

28.         La inhabilidad de Rorty para distinguir entre el genuino “valor en efectivo” y el consenso comunitario, es un ejemplo más de afinidad con el positivismo y su desconocimiento del pragmatismo tradicional... Es por esto que Rorty tiende a ver naturalmente al lenguaje como una entidad auto-contenida, sin ningún otro criterio de evaluación aparte del acuerdo de la comunidad donde se habla el lenguaje. Para Rorty, una de las consecuencias del pragmatismo es que no hay un mundo que exista fuera de nuestro lenguaje (y como Rorty cree todo pensamiento es lingüístico, esto también significa que no existe un mundo fuera de nuestro lenguaje).

29.         Como mencioné antes, Putnam se niega a aceptar esta posición, ya que él cree (y yo pienso que correctamente), que esto resulta contradictorio. Por lo que él afirma que no podemos mas que aceptar cierta forma de realismo. No obstante, la tercera alternativa, que yo describo, es el pragmatismo, en lugar del realismo y puede extrapolarse de uno de los aforismos más famosos de Putnam: “La mente y el mundo conjuntamente hacen a la mente y el mundo” (Putnam, 1981 p.xi).

 


 

 

UNA REVISIÓN DEL LIBRO DE CONANT & ZEGLEN (Eds):HILARY PUTNAM: “PRAGMATISMO Y REALISMO” (2002).

Gabor Forrai

University of Miskolc. Notre Dame Philosophical Reviews, 2004

 

 

1.  Este libro es un retoño de las conferencias que en 1998 se ofrecieron en La Universidad   Nicholas Copernicus en Toru (Polonia), de las que Hilary Putnam fue el orador principal. Contiene once documentos con respuestas para Putnam y se divide en dos partes, una sobre pragmatismo y otra sobre realismo. Cada parte tiene un prefacio con una introducción corta y directa escrita por Urszula M. Reglen.

2.  El libro de Ruth Anna Putnam “Taking pragmatism seriously” y el propio de Hilary Putnam “Pragmatism and nonscientific knowledge” contienen una revisión de los tópicos que luego se discuten pretendidamente como pragmatismo clásico. Las ideas más importantes entre todo esto son las siguientes:

3.  (I) La filosofía no debe perder el contacto con los intereses humanos generales. Lo que quiere decir es que la forma de ver las cosas del hombre común no debe desecharse como inferior a las doctrinas técnicas sofisticadas de los filósofos profesionales.

4.  (II) Rechazo de la marcada separación entre lo teórico y lo práctico, así como a la dicotomía entre los hechos y los valores. Muchos filósofos tienden a exaltar a la ciencia considerándola como una búsqueda pura, completamente separada y no comunicada como un continuo con el conocimiento no científico. Como parte de esta visión, mantienen que la ciencia no se ve afectada por juicios de valor. Se supone que el conocimiento científico es producto de de la experiencia y de ciertos métodos, que, de hecho, conducen a la verdad o la alta probabilidad. Putnam rechaza esta actitud. Él mantiene que los métodos científicos no pueden aplicarse de manera ciega, mecánicamente.  Su aplicación presupone juicios o razonamientos, igual como sucede en la ética.      Como resultado, el conocimiento de los hechos depende del conocimiento de los valores. Esta dependencia también va en la otra dirección: el conocimiento de los valores presupone conocimiento de los hechos.

5.  (III)Los juicios de valor pueden ser objetivos.     Esto es una consecuencia del punto anterior. Como los enunciados fácticos están infectados de valores, la subjetividad de los valores implica la subjetividad de los hechos. Pero ¿qué significa la objetividad aquí? Para Putnam, una afirmación es objetiva si está libre de ideosincrácias personales y la manera de expulsar las ideosincrácias es mediante la argumentación racional. Finalmente, la objetividad es el producto de la argumentación racional. Sin embargo, la argumentación racional no debe igualarse con un grupo particular de prácticas, por dos razones. Primero, la racionalidad es diversa. Diferentes tópicos requieren de diferentes argumentaciones. Segundo, la racionalidad no es estática. Podemos desarrollar formas nuevas de argumentar y también podemos revisar y modificar nuestras prácticas previas. (Este es otro aspecto que Putnam le debe a Wittgenstein).

6.  Este panorama sobre la objetividad nos trae al segundo tema principal del libro, el realismo y la verdad. Putnam es famoso por rechazar el realismo metafísico, la visión de que el carácter de la realidad es totalmente independiente de las prácticas humanas y que la verdad significa el capturar lo que está allá afuera, independientemente de lo que cualquiera piense o suponga. Él ha recomendado dos escenarios para su reemplazo, primero el ‘realismo interno’, que está mejor resumido en el libro “Reason, Truth and History” (1981), y el ‘realismo natural’, que fue mencionado por primera vez en las conferencias Dewey (“Sense, Nonsense, and the Senses: An Inquirí into the Powers of the Human Mind”, Journal of Philosophy 91 (1994): 445-517).

7.  El realismo interno es una versión moderna del verificacionismo, sosteniendo que las condiciones de veracidad de las proposiciones no son independientes de sus condiciones de verificación, por lo que la verdad está epistemológicamente circunscrita.        La discusión se da en dos documentos, el artículo de Nicholas Rescher “Knowledge of the truth in pragmatic perspective” y el artículo de Wolfgang Künne “From alethic anti-realism to alethic realism”. Rescher ve a Putnam como tentado a identificar la verdad con la verificación y sostiene que dicha identificación no sirve, porque la verificación actual no nos prodiga la verdad y la verificación ideal nos queda tan lejana, que la verdad se torna tan elusiva como lo es de acuerdo a la teoría de la correspondencia, que él, como Putnam, rechazan. Le parece a él que Putnam no tiene mejor solución para cerrar el hueco entre la verificación y la verdad, que sugerir que lo ignoremos y busquemos refugio en la democrática consideración de que todos vamos en el mismo bote. El enfoque personal de Rescher es el de mantener a la verdad conceptualmente independiente de la verificación y cerrar el hueco de la siguiente manera. Debemos estimar la verdad confiando en nuestros métodos de verificación, para después supervisar esos métodos, preguntándonos en qué situación estos métodos favorecen “la provisión de materiales para una predicción exitosa y un control aplicado efectivo”.   En su respuesta, Putnam dice que Rescher no lo entendió bien, que él no trata de reducir la verdad a la verificación, sino de enfatizar la mutua dependencia entre las dos. Por otro lado, el artículo de Künne nos hace una buena aclaración de estas cosas. Contiene, además, una nueva versión del argumento de Fitch contra la idea de que la verdad está epistemológicamente circunscrita. Lo que hace interesante a esta nueva versión es que hace suposiciones relativamente débiles. Nos habla de ‘creencias justificadas’ en lugar de ‘conocimientos’, no usa principios lógicos que rechazaría un intuicionista y no involucra substituciones hacia un contexto modal.

8.  El más reciente realismo natural de Putnam  difiere del realismo interno en dos aspectos. Primero, el verificacionismo se vuelve aún más modesto.           Él usualmente ha sostenido que la verdad y la verificación están conceptualmente vinculadas. Actualmente él no cree que esto sea verdad para todas las proposiciones. De hecho existen muchas proposiciones cuyas condiciones de veracidad no podríamos entender sin saber qué es lo que van a verificar, aunque no todas las proposiciones son de este tipo. La segunda y más importante diferencia es que Putnam se ha convertido en un realista directo en cuanto a la percepción. El escenario que él rechaza es el siguiente. El proceso de la percepción se divide en una parte causal y otra parte cognitiva. Las cosas que afectan a nuestros sentidos producen un efecto mental o físico en la mente o en el cerebro (datos sensoriales, qualia, o representaciones, que son disparos de módulos sensoriales), y son con estos efectos o entidades con los que tenemos acceso cognitivo. No obstante, en la opinión de Putnam, la cognición no se acaba dentro de la mente o el cerebro, sino que excede a todo lo largo del objeto. No se trata de un cambio de terminología. Lo que Putnam quiere no es reclasificar la parte causal como cognitiva. Él rechaza el que haya dos partes.        La percepción es una transacción directa entre la mente y la cosa y no hay ninguna interfase entre las dos.

9.  Este punto de vista retado a partir de diferentes direcciones por parte de John Haldane y Tadeusz Szubka. Haldane, en su artículo titulado “Realism with a metaphysical skull” inicia un nuevo intercambio con Putnam. Ambos están de acuerdo en que el realismo metafísico produce una grieta insondeable entre la mente y el mundo, pero están en desacuerdo en la forma de cerrarla. Haldane sugiere ir hacia atrás hasta Aristóteles: al percibir, la mente adopta la forma de la cosa percibida. Como está presente la misma forma, tanto en la mente como en la cosa, no hay ninguna brecha entre ellas. Él le da la bienvenida a la nueva postura de Putnam, como un paso en la dirección correcta, pero considera que este tipo de realismo epistemológico aristotélico, que Putnam ha adoptado, no puede sostenerse sin el apoyo de la metafísica de Aristóteles. La mente no puede tocar la realidad, a menos que haya algo que tengan en común la mente y la realidad y esta entidad debe tener todas las características importantes de las formas aristotélicas. No es sorprendente que Putnam no haga ningún truco con las formas, que él encuentra completamente incomprensibles. Lo que a él particularmente  le disgusta de la sugerencia de Haldane es su esencialismo, la idea de que las cosas deben individualizarse y ordenarse en clases o categorías, solo de una forma específica.

10.         Szubka en su artículo “The causal theory of perception and direct realism” argumenta que, contrario a lo que dice Putnam, la teoría causal de la percepción es compatible con el realismo directo. Putnam está acertado solo acerca de las versiones reductivas de la teoría causal, que sostienen que podemos dar una explicación exhaustiva de la percepción en términos causales y podemos permitirle libremente nociones intencionales irreductibles. Teorías causales no-reductivas, como la de Strawson, escapan de los argumentos de Putnam y son completamente compatibles con el realismo directo.   Aún cuando Szubka hace observaciones interesantes, yo no estoy seguro que él haya entendido bien la polémica entre Strawson y Putnam. Ocasionalmente, parece apoyarse en Putnam para mantener que hay experiencias preceptúales al interior de nuestras mentes., aunque esto resista cualquier reduccionismo. Strawson posiblemente acepte esto, pero Putnam no lo haría, debido a que es la mera idea de las entidades intermediarias la que considera falsa. Szubka parece favorecer un enfoque reduccionista, causal y de realismo directo, que, no obstante, yo no puedo diferenciar de la versión puramente terminológica del realismo directo, con la salvedad de que parece aceptar que el realismo directo no debe abaratarse mediante una simple reforma lingüística.

11.         En otro artículo del libro, “What laws of logia say”, de Charles Travis, se toma un tópico que Putnam ha trabajado a lo largo de su carrera, la naturaleza de la necesidad lógica. Además de de los artículos que hemos mencionado, hay otros mas en el mismo volumen. Richard Warner describe cómo los temas del pragmatismo emergen en la discusión acerca del razonamiento jurídico. Robert Brandom busca relacionar varios tipos de pragmatismos. John Heil argumenta que no deberíamos asumir que para todo predicado que sostenga un objeto, debe haber una propiedad específica que designe el predicado. Dada esta suposición,  que fue básica para la filosofía funcionalista de la mente, significa llegar justo a la idea de que existen propiedades de alto y propiedades de bajo nivel. Gary Ebbs, afila el argumento de Putnam contra el deflacionismo y desarrolla una versión de deflacionismo que puede escapar de el.

12.         Putnam es un pensador importante y la colección de escritos contenidos en este libro es bienvenida, especialmente porque su enfoque ha cambiado considerablemente desde la última colección de este tipo que se había publicado (Reading Putnam, editado por Clark & Hale, 1994).

 

EL REALISMO INTERNO DE PUTNAM Y LA CIENCIA EMPÍRICA.

Brigitte Falkenburg

Revista de Filosofía Vol.29 Núm.2 (2004): 117-132

 

 

1.  Introducción.- Putnam es quizá el filósofo norteamericano más importante de la actualidad.      De hecho, su obra se caracteriza por una complejidad y riqueza que no son comunes en la filosofía analítica. En este documento discutiremos su argumento de la teoría de modelos contra el realismo metafísico y analizaremos su propia posición, denominada realismo interno.

2.  La argumentación de Putnam se dirige contra el realismo ingenuo respecto de las teorías de las ciencias naturales. El realismo metafísico actual es el cientificismo, es decir, la posición según la cual sólo el conocimiento de la ciencia empírica es determinante para nuestra comprensión del mundo y para nuestra autocomprensión como seres humanos en el mundo. Este cientificismo es naturalista. Desde tal perspectiva, nuestro pensar y actuar se encuentran completamente determinados por leyes naturales. En los últimos tiempos tal posición generó intensos debates sobre la relevancia de los resultados de la neurociencia respecto de la pregunta acerca del libre albedrío del hombre. En este sentido, el naturalismo sostiene que el hombre no posee nada semejante a una voluntad libre.

3.  En este contexto, es importante analizar en detalle la posición realista interna de Putnam y los argumentos sobre los que se basa. La crítica de Putnam al realismo científico ingenuo resultará central en la discusión actual en pro y en contra de visiones naturalistas o cientificistas.

4.  Facetas del realismo interno.- El estudio de las ideas de Putnam resulta particularmente complicado porque él mismo revisa constantemente sus posiciones. Hasta 1975 sus trabajos se caracterizan por sus críticas al positivismo lógico y su teoría verificacionista del significado.

5.  Putnam abandona la concepción tradicional de la verdad como correspondencia, identificando ahora “verdad” con “aceptación bajo condiciones epistémicas ideales”.  Más tarde, ataca la distinción entre hechos y valores. Así se completa la metamorfosis del realista científico, quien, combatiendo al verificacionismo, se vuelve idealista y pragmatista.

6.  El argumento de la teoría de modelos.- Putnam desarrolla el argumento de la teoría de modelos en su famoso trabajo de 1980 “Models and Reality”.        Tal argumento se refiere a la existencia de modelos no deseados de teorías matemáticas. De acuerdo con el teorema de Löwenheim-Skolem de 1923, cada teoría axiomática satisfacible posee un modelo numerable.   En particular, este resultado vale también para la teoría de los números reales. Pero un modelo numerable de los números reales es un modelo no deseado, porque contradice nuestra concepción corriente de tales números.

7.  Por lo tanto, la matemática no es capaz per se de determinar de modo unívoco los objetos a los que sus teorías se refieren.

8.  Los platinistas y los verificacionistas no tienen problema alguno respecto de tales criterios.        Los platinistas creen de modo absoluto en la existencia objetiva de los conjuntos y de los números reales. Su criterio de selección se basa en una intuición intelectual de objetos matemáticos, de manera que los modelos deseados son los que poseen referencia. A su vez, los verificacionistas sólo atienden a los procedimientos de prueba de la matemática. Así, consideran que nuestra capacidad de concebir modelos es irrelevante para nuestra comprensión de los números y los conjuntos.      Putnam hace hincapié en que sólo una tercera posición posee dificultades: un realismo moderado que mantiene la concepción clásica de la verdad, pero sin suponer una intuición platónica de los objetos matemáticos... A continuación, Putnam muestra que dicho realismo moderado es insostenible.

9.  Recordemos: el punto crucial del argumento es que las teorías matemáticas no determinan sus propios modelos formales. Somos nosotros quienes distinguimos ciertos modelos como los deseados y los consideramos como verdaderos respecto de un marco matemático pre-concebido. En este punto, la teoría tradicional de la verdad como correspondencia tiene dificultades en el campo de la matemática, pues, si se considera a la verdad como correspondencia con una realidad independiente de la teoría, se está obligado antológicamente a ser platinista. Un realismo moderado respecto de los objetos matemáticos no es aceptable.

10.         ¿Quién, además de un platinista, debería darle importancia a considerar un modelo matemático deseado como verdadero? Si la verdad es entendida en el sentido tradicional de la correspondencia, entonces sólo alguien que asuma que la matemática provee una descripción verdadera de estados de cosas en el mundo. Y ésta es precisamente la posición del realismo metafísico respecto de las aplicaciones empíricas de la matemática. Dicha posición corresponde al realismo científico, por ejemplo, en la física matemática. Quien desee sostener la verdad de los modelos matemáticos deseados, se encuentra, igual que Galileo, convencido de que el libro de la naturaleza está escrito en caracteres matemáticos. Como Max Planck, cree en la verdad de las leyes matemáticas de la naturaleza y piensa que las teorías fundamentales de la física expresan la auténtica realidad detrás de los cambios de los fenómenos sensibles.

11.         En tanto el realismo moderado es un realista científico respecto de la física matemática, la cuestión de si hay modelos numerables de los números reales, o la de si el significado de “numerable” es claro o no, no le resultan indiferentes. Él asume que ciertos modelos de teorías matemáticas se realizan en la naturaleza, mientras que otros no, independientemente de nuestra construcción de teorías.

12.         La verdad de las teorías físicas.- Aquí entra en juego la aplicación a la física del argumento de Putnam de la teoría de modelos. Con él, Putnam desea mostrar que la verdad no solo debe ser relativizada en el caso de las teorías y conjuntos matemáticos, sino que éste es un problema general de nuestro conocimiento científico y de la referencia de nuestro lenguaje.

13.         Sea un vocabulario de observación O compuesto por predicados n-arios, como “rojo”, “de 5 cm de largo”, “entre”, “de 3 kg de peso”, etc., y un conjunto S de cosas y eventos macroscópicos observables. Además, considérese una valuación OP que a la atribución de predicados de O a cosas y eventos de S le asigne el valor de verdad correcto. La valuación restringe la extensión del vocabulario de observación O a S. A los predicados de O se les atribuirá un valor de verdad sólo para los fenómenos observables de S. Una teoría T que describe, por ejemplo, moléculas o electrones, es de tal modo interpretada empíricamente sólo de modo parcial. Sea ahora una teoría Ti formulada bajo condiciones epistémicos ideales. Putnam reconoce que esta suposición es vaga.  De tal modo, más concretamente, asumamos que Ti se basa en todos los experimentos físicos concebibles presentes y futuros, así como en todos los métodos matemáticos y recursos computacionales disponibles, satisfaciendo los criterios formales de simplicidad, coherencia, universalidad, etc. Una teoría tal es el ideal del proceso de construcción de teorías físicas. Si la hubiera, sería compatible con la valuación OP, es decir sería empíricamente adecuada. Habría sido formulada bajo condiciones epistémicas ideales y sería razonable aceptarla. Además, no podría entrar en conflicto con la experiencia, pues habría satisfecho ya todo test experimental concebible. El punto es que dicha teoría ideal Ti sería, de todos modos, empíricamente indeterminada.

14.         Si la teoría, por ejemplo, formula enunciados acerca de interacciones de objetos en la escala de Planck (para considerar un sueño de los físicos actuales), entonces sus consecuencias teóricas en el orden de magnitud de la longitud o de la duración de Planck no serán verificables empíricamente. Incluso bajo condiciones epistémicos ideales es imposible concebir un aparato de medición macroscópico que posea una resolución en longitud del orden de la longitud de Planck. El realista metafísico sostendrá que la teoría ideal Ti podría ser falsa en su parte no empírica    (es decir en la escala de Planck). Los físicos que hoy buscan una teoría cuántica de la gravitación son realistas metafísicos en este sentido. Ellos buscan una teoría verdadera en la escala de Planck, aun cuando tengan pocas esperanzas de poder distinguirla de una falsa si esta última tiene las mismas consecuencias macroscópicas observables y empíricamente verificables. Realista metafísico es en este sentido incluso un empirista como van Frassen, quien sostiene que de las teorías físicas, por esta razón, no debemos exigir verdad, sino sólo adecuación empírica.

15.         Putnam no coincide con este punto de vista.     Él aplica el argumento de la teoría de modelos a una situación epistémica  del siguiente modo (un tanto simplificado por mí): Ti es una teoría ideal. Por lo tanto, se basa en axiomas consistentes y tiene así modelos. En tanto teoría ideal, Ti es también unitaria y contiene algunos términos primitivos Ps que se corresponden exactamente con las observaciones de S. Cada modelo M tiene una subestructura empírica que está formulada exclusivamente mediante dichos términos primitivos Ps y que se corresponde con ciertas observaciones reales de S. Ahora bien, si todos estos modelos son reemplazados por las estructuras empíricas correspondientes, dichas estructuras son naturalmente modelos deseados Mi de la teoría. Si “verdadero” significa ni más ni menos que “verdadero en todos los modelos deseados”, entonces Ti debe ser verdadera y la suposición del realista metafísico de que Ti podría ser falsa resulta absurda. Así, la diferencia entre “verdadero”, “verdadero en todos los modelos deseados” y “empíricamente adecuado” desaparece para nosotros. En nuestro ejemplo, esto significaría que una teoría en la escala de Planck es verdadera si y sólo si lo es en todas sus consecuencias experimentales.

16.         El corte entre el lenguaje de observación y el lenguaje objeto.- Dejemos de lado por un momento este problema y consideremos otro argumento que Putnam brinda a favor del realismo interno y que se adecua mejor a la praxis de las ciencias naturales. Dicho argumento se encuentra en el libro “Realism with a Human Face” (1990), y se refiere a la interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica. Putnam destaca allí que, según dicha interpretación, no existe ninguna descripción cuántica del universo como un todo. La interpretación de Copenhague abandona la clásica visión newtoniana de una perspectiva divina desde la cual el mundo tomado en su totalidad puede ser completamente descrito por una única teoría física. Esta visión metafísica de la física puede ser recuperada sólo si se adopta la interpretación especulativa de “muchos mundos” de Everett y de UIT, o si se asume la mecánica de parámetros ocultos de Bohm. Ambas posiciones implican, sin embargo, altos costos metafísicos. En el primer caso, se debe aceptar el surgimiento de mundos paralelos no observables, asociados a cada proceso de medición. En el segundo caso, se entra en conflicto con la teoría cuántica de campos y se le quita a una buena parte de la física subatómica sus exitosos fundamentos teóricos. Putnam considera a estas interpretaciones como fenómenos culturales interesantes, solo orientados a salvar la “perspectiva del ojo de Dios” presente en la física clásica, y evitar así la interpretación de Copenhague.

17.         Por el contrario, la interpretación de Copenhague es aceptada por la gran mayoría de los físicos, si no en la versión de Bohr, al menos en la de von Neumann... Putnam se inclina por la interpretación de von Neumann... De todos modos, el siguiente es el punto decisivo para Putnam: según la teoría cuántica, la perspectiva del observador no brinda acceso epistemológico a un objeto de observación perfectamente definido. El observador no observa el sistema mismo, sino un resultado de medición que se corresponde con la función de onda reducida.         El sistema per se permanece epistémicamente inaccesible. Con ello, el sueño metafísico de una teoría física que describa la realidad independientemente del observador desaparece. Y esto es precisamente lo que significa para Putnam realismo interno. La visión según la cual no podemos describir la realidad desde la perspectiva de Dios, desde fuera, sino sólo desde nuestra perspectiva humana, desde dentro, como parte integrante de la realidad misma y relativamente a nuestro punto de vista mesocósmico y macroscópico.

18.         Aquí Putnam da un paso en la dirección inversa al dado antes en el argumento de la teoría de modelos.  De la mecánica cuántica en tanto teoría empírica pasa a problemas lógicos, como la paradoja del mentiroso y paradojas semánticas relacionadas. Como es sabido, ellas se resuelven sólo mediante la distinción de Tarski entre lenguaje objeto y metalenguaje. Para Putnam, este paralelo es importante porque dicha distinción implica también otra respecto del predicado “verdadero”. Aquí se ve la relación con el argumento de la teoría de modelos: Putnam sostiene que las paradojas lógicas se resuelven mediante una relativización del concepto de la verdad. La verdad en el lenguaje objeto se define relativamente al metalenguaje; la verdad en el metalenguaje relativamente a un meta-metalenguaje, etc. Las paradojas semánticas muestran claramente que la ausencia de contradicción entre enunciados sólo es garantizable si se renuncia a un concepto unitario de la verdad que pueda ser generalizado respecto de todos los lenguajes.

19.         Putnam demusestra una importante analogía entre la lógica y la mecánica cuántica. Ella consiste en que en ambos ámbitos existe un corte entre observador y objeto, entre metalenguaje y lenguaje objeto.

20.         Respecto a todo aquello que deseamos decir y conocer asumimos una perspectiva interna al lenguaje y al mundo. Una perspectiva desde el ojo de Dios no nos es dada. Ésta es la tesis central del realismo interno y es, de hecho, convincente.

21.         Por otro lado, dicha tesis implica según Putnam un pluralismo respecto de nuestras teorías científicas acerca del mundo. Toda teoría de cuya verdad y consistencia podamos estar convencidos por buenas razones, brinda sólo una descripción incompleta de la realidad.

22.         ¿Es la verdad mera aceptabilidad racional? .-  Ahora retomemos la cuestión acerca de qué anduvo mal en la aplicación del argumento de la teoría de modelos a la física. En el título de la última sección de su libro “Models and Reality” Putnam se pregunta: ¿en qué nos equivocamos? Y promete la solución  del problema, que no es otra que la indeterminación de la referencia, deducida de diversas variantes del argumento de la teoría de modelos. En el artículo de 1980 dicha solución se encuentra en una “semántica no realista” según la cual no hay ningún abismo entre lenguaje y mundo, siendo la verdad (mera) aceptabilidad racional bajo condiciones epistémicas ideales.

23.         El argumento de Putnam de la teoría de modelos tiene, en el caso de la física, un punto débil.     Nos engaña al asumir como premisas condiciones epistémicas ideales. Dichas premisas no son justificadas ni por la praxis de la física ni por el realismo interno mismo, tal como Putnam lo ha determinado en su libro “Realism with a Human Face”. La investigación empírica es obra del hombre. Se basa en abstracciones, idealizaciones, aproximaciones. Aísla sus objetos y los estudia en laboratorios, extrayendo los objetos a investigar de su contexto natural y analizándolos de modo separado, hasta donde esto es posible. Ya en la física cuántica esto no resulta, como enseña la interpretación de Copenhague. La suposición de que el conocimiento físico puede ser adquirido bajo condiciones epistémicas ideales es así altamente problemática. No presupone sino una visión desde la perspectiva del ojo de Dios, precisamente aquello que Putnam desea criticar.

24.         La física no está unificada y no posee tampoco un lenguaje unificado. Hay más bien una jerarquía de lenguajes objeto y metalenguajes, teorías objeto y metateorías, tal como la teoría cuántica enseña.   Esta distinción nos permite preservar sin problemas la concepción de la verdad como correspondencia.

25.         Toda teoría realiza predicciones que son comprobadas mediante mediciones. La verdad es la correspondencia de la predicción teórica, que es formulada en el lenguaje objeto, con el resultado de la medición. Dicho resultado es constatado en el metalenguaje, así como su correspondencia o no correspondencia con la predicción. Así, el concepto de la verdad se relativiza: él se refiere siempre a un marco metalingüístico previo. No hay un metalenguaje último que permita generalizar sobre todos los lenguajes y predicados de la verdad... el lenguaje objeto y el metalenguaje no pueden, por principio, ser unificados en la física cuántica... Hasta aquí, tenemos el siguiente resultado: según la teoría cuántica, no existe una teoría ideal Ti  y la distinción entre lenguaje objeto y metalenguaje es necesaria.

26.         La diversidad de las ciencias y los límites de la explicación.- Putnam (en su libro “Reductionism and the Nature of Psychology”, 1973) apoya... un pluralismo científico que respeta en particular la diversidad de las ciencias naturales y sociales.

27.         El argumento es tan simple como concluyente.   Sea una tabla con dos orificios. Uno cuadrado, de un centímetro de lado. El otro circular, de un centímetro de diámetro. Además, sea una cuña de perfil cuadrado cuyo lado mida poco menos de un centímetro. La cuña pasa a través del orificio cuadrado pero no a través del circular. El punto de Putnam es el siguiente.    La micro-reducción de la cuña y de la tabla, es decir la descripción física de sus estructuras molecular y atómica, explica la constitución de los mismos como cuerpos sólidos, su impenetrabilidad. Sin embargo, dicha reducción no provee información relevante alguna para la explicación del hecho de que la cuña pasa a través del orificio cuadrado, pero no del circular.  La microestructura explica la constitución macroscópica de la tabla y de la cuña, pero es irrelevante para el comportamiento macroscópico observado de ambos objetos. Éste se funda en su forma geométrica.

28.         De aquí, Putnam infiere que aún cuando el comportamiento de un sistema macroscópico pueda ser derivado de su descripción como sistema de partículas sub-atómicas, esto no es forzosamente suficiente para explicar dicho comportamiento, como muestra el simple ejemplo recién considerado.

29.         Putnam subraya en este sentido la autonomía de toda ciencia de alto nivel y aporta numerosos ejemplos. A partir de la microestructura del cerebro y del sistema nervioso, no es posible explicar la aparición del modo capitalista de producción.

30.         Dos años después en su libro “The Meaning of Meaning” (1975), Putnam expone por primera vez sus razones a favor de la idea de que los significados lingüísticos no están en la cabeza, sino que se basan en una división lingüística del trabajo y dependen del estado de saber epistémico de la comunidad de habla en su totalidad. El lenguaje no se halla sólo en nuestra conciencia, sino que se cimenta socialmente. A su vez, nuestra conciencia no está determinada por nuestras neuronas ni por nuestros genes. Por eso, Putnam sostiene que la explicación del lenguaje por medio de nuestros genes es ciencia-ficción y siempre lo será. 

 

 

 

 

 

 

 

En caso de citar este documento por favor utiliza la siguiente referencia:  

Vargas-Mendoza, J. E. (2008) realismo filosófico: apuntes para un seminario. México: Asociación Oaxaqueña de Psicología A.C. En http://www.conductitlan.net/realismo_filosofico.html

 
 
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Última actualización 01 de enero  del 2011